sábado, 2 de septiembre de 2017

Cali: de la gran ciudad a las "veredas de las lomas"

Seminario de La Ceja, Rionegro. Seminaristas Cruzada del Espíritu Santo
Jueves 31: visita al Seminario Cristo Sacerdote
Después del pasaje por Medellín y Caldas, y antes de seguir a Cali, de nuevo en la Diócesis de Sonsón-Río Negro, cerca de Medellín, visito el Seminario Cristo Sacerdote en La Ceja. Converso con el rector, que es miembro del Consejo de Consultores de la Diócesis, y le cuento de mi petición al Obispo de algún sacerdote misionero para Melo en algún tiempo próximo. Recibe con sensibilidad mi planteo y me asegura que se lo trasmitirá al Obispo.
Me encuentro aquí también con cuatro seminaristas de la Cruzada del Espíritu Santo. Recordemos que tenemos en nuestra Diócesis un miembro de esa Sociedad de sacerdotes. Existe la posibilidad de que en el futuro sean dos y tal vez también un seminarista en año pastoral. Por eso me pareció oportuno encontrarme con estos muchachos, los cuatro colombianos, de diferentes regiones, que en algún futuro podrían estar también entre nosotros. Me gustó mucho su interés y sus preguntas por el Uruguay, del que habían buscado informarse más antes de recibirme. También estuve con otros dos sacerdotes de la Cruzada, entre ellos quien acompaña la formación de esos seminaristas.
Vuelo en la tarde a Cali, donde me espera el P. Iván, que nos visitará pronto en Melo.

Viernes 1 de setiembre: bajo la mirada de Cristo Rey
Lo primero es lo primero: visité al arzobispo de Cali, Mons. Darío de Jesús Monsalve. Quedó abierta la posibilidad de que un sacerdote de la arquidiócesis esté en Melo el año que viene.
El P. Iván y una familia amiga me llevan a conocer Cali... y lo mejor es verla desde arriba, desde el cerro donde está la estatua de Cristo Rey, inaugurada en 1953.




Cali es conocida por muchas cosas… fue sede de los Juegos Deportivos Panamericanos de 1971. Los futboleros recordarán al América y al Deportivo de Cali. También tristemente conocida por el Cartel de Cali y el narcotráfico. Con sus 2.420.000 habitantes, se extiende sobre el valle del río Cauca. Es otra cara de Colombia. Calurosa, comercial, con gente muy afable y de trato sencillo y familiar.

A la noche, Misa en la Parroquia Jesús Misericordioso, donde estoy alojado. Al terminar la Misa, el párroco, P. Octavio, nos hizo una invitación: “los que quieran, vamos ahora a salir rezando el Rosario hasta el sitio”. “El sitio” era un lugar en uno de los parques del barrio, donde habían caído asesinados un hombre joven y su esposa, presuntamente por un tema relacionado al narcotráfico. Marchamos, pues, junto con un gran número de fieles, rezando el Rosario, con velas encendidas. En la meditación de los Misterios Dolorosos, fuimos escuchando palabras del Papa Francisco y de San Juan Pablo II que nos recordaban el valor de la vida.
“Esto es algo que nos ha pedido nuestro arzobispo” -me explicó el párroco- “que cuando hay un asesinato se rece en el sitio donde ocurrió, de manera que no nos acostumbremos a que estas cosas siguen pasando en Cali”.



Sábado 2: celebrando la visita de Francisco
Cali no será visitada por el Papa, pero eso no impidió que se le diera una bienvenida.
Con el P. Iván y el P. Octavio fuimos a la Plaza (o Parque, como se dice aquí) Joaquín de Cayzedo, frente a la Catedral, donde acompañé a Mons. Monsalve y a sus auxiliares en una Misa en la que se hizo una bienvenida simbólica al Papa Francisco (que no visitará Cali). Se celebró en un clima de mucha alegría y se animó a los caleños que irán a los lugares en encuentro en Medellín, Bogotá, Villavicencio o Cartagena de Indias.

La "chiva" (ómnibus) llega a San Antonio

Subiendo a "las veredas de las lomas"
En Colombia, "vereda" no es la banda de baldosas al costado de la calle por la que caminan los peatones, sino lo que nosotros llamaríamos pueblos de campaña. Dejamos Cali y empezamos a subir hacia las "lomas", es decir, a la montaña.
Vamos subiendo en un pasaje siempre verde, exuberante, hasta San Antonio, la cuasi parroquia que atiende el P. Iván.
La Iglesia de San Antonio
Domingo 3: la Misa
Después del desayuno que nos ofrece Doña Betty, consistente en chocolate (con agua, pero muy rico) y "arepas" cocinadas a las brasas, marchamos para la Misa.

Por el camino pasamos frente a dos iglesias pentecostales de las que salían fuertes cantos y aclamaciones. Nos cruzamos con una gente rara por su modo de vestir, que resultaron ser de una especie de secta llamada "Israelitas", que venía ese domingo por primera vez al pueblo.
No obstante, la Iglesia estaba llena. La comunidad había puesto un cartel a la entrada: "Bienvenido a San Antonio, Señor Obispo". Adentro, el templo estaba arreglado con flores y guirnaldas. La liturgia muy bien preparada y contamos con un grupo de monaguillas o "acólitas" como se presentaron ellas mismas.
La tarde fue para un poco de descanso y regreso a Cali, para otra Misa en la parroquia Jesús Misericordioso y para seguir mañana el viaje a Bogotá, nuestra etapa final: reunión del CELAM y encuentro con el Papa Francisco.

No hay comentarios: