viernes, 16 de octubre de 2026

Palabra de Vida: “No teman” (Lucas 12,1-7)

Viernes de la XXVIII semana durante el año, 16 de octubre de 2026.

Santa Eduvigis, religiosa. Memoria libre. Santa Margarita María Alacoque, virgen. Memoria libre.

Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.

jueves, 15 de octubre de 2026

Domingo Mundial de las Misiones. «Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios» (Mateo 22,15-21). Domingo XXIX durante el año.

Amigas y amigos:

Como les decía el domingo pasado, quiero dedicar este programa al centenario del Domingo Mundial de las Misiones, establecido en 1926 por el papa Pío XI. En 1943 se creó en España el acrónimo Domund, formado a partir de «Domingo Mundial». Desde entonces, así se lo conoce en los países de habla castellana.

Todos sabemos que este domingo se realiza una colecta para las misiones, pero el Domund es mucho más que eso. Su celebración busca despertar y fortalecer la conciencia misionera de la Iglesia, agradecer por los misioneros que cada diócesis recibe y envía, y promover la participación de las comunidades en el sostenimiento de las misiones, tanto mediante la oración como con la colaboración económica.

Cuando hablamos de las misiones, pronto aparece la expresión «Obras Misionales Pontificias», las OMP. Sin embargo, no todos conocen cuáles son ni la historia de cada una.

La primera es la Obra de la Propagación de la Fe. Surgió en 1822 por iniciativa de una joven francesa, la beata Paulina Jaricot. Ella promovió una red de pequeños grupos en las fábricas de su padre, cuyos integrantes ofrecían cada semana una oración y un pequeño donativo para los misioneros.

En 1843, el obispo de Nancy, monseñor Charles de Forbin-Janson, creó, también en Francia, la segunda: la Obra de la Santa Infancia o Infancia Misionera. Su lema inicial fue «Los niños ayudan a los niños», y animaba a los más pequeños a colaborar con la oración y pequeñas ayudas para los niños necesitados de los territorios de misión.

La Obra de San Pedro Apóstol fue fundada en Francia en 1889 por Jeanne Bigard y su madre, Stéphanie Bigard. Se dedicó a apoyar la formación y el sostenimiento de las vocaciones sacerdotales nativas en los territorios de misión.

Estas tres iniciativas fueron reconocidas como Obras Pontificias por el papa Pío XI. A ellas se sumó una cuarta: la Unión Misional, fundada en Italia por el beato Paolo Manna, sacerdote misionero en Birmania, hoy Myanmar. Su propósito era reavivar el ardor misionero de los sacerdotes para que ellos, a su vez, inspiraran a toda la comunidad. Fue reconocida como Obra Pontificia por el papa Pío XII. Hoy las cuatro obras trabajan coordinadamente y forman una unidad.

El papa Pío XI fue conocido como «el Papa de las Misiones». Su pontificado se extendió desde febrero de 1922, poco más de tres años después del final de la Primera Guerra Mundial, hasta febrero de 1939, ocho meses antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

En aquel período de relativa paz y crecientes tensiones, mientras surgían o se afianzaban los totalitarismos que desencadenarían la guerra, la Iglesia vivió un tiempo de renovación y de impulso misionero bajo la guía de este papa.

Su primer gesto misionero tuvo lugar el mismo día de su elección. Hoy estamos acostumbrados a ver al papa recién elegido salir al balcón de San Pedro para impartir la bendición. En aquel tiempo no era así. Tras la unificación de Italia, en 1870, dejaron de existir los Estados Pontificios y el papa había quedado confinado en el Palacio Apostólico, con escasa libertad de movimientos.

Hacía mucho tiempo que no se abría el balcón de San Pedro; de hecho, se había convertido en una especie de depósito. Al ser elegido, Pío XI mandó despejarlo y limpiarlo para impartir desde allí la bendición «urbi et orbi», es decir, a la ciudad y al mundo. Fue el signo de una Iglesia dispuesta a salir al encuentro de todos.

En los años siguientes, otros signos mostraron el énfasis que el papa puso en la misión de la Iglesia.

En 1922, durante su primera celebración de Pentecostés, recordó los trescientos años de la Congregación para la Propagación de la Fe, fundada en 1622 por el papa Gregorio XV  hoy continúa hoy como Dicasterio para la Evangelización. En su homilía, Pío XI señaló que hasta el último de los fieles podía y debía preguntarse: «¿Qué puedo ofrecerle al Señor por todas las gracias que he recibido de Él?». Ese mismo año dio reconocimiento pontificio a las dos primeras obras misioneras.

En 1925 se realizó en el Vaticano una gran exposición misionera. Al año siguiente promulgó la encíclica Rerum Ecclesiae, «las cosas de la Iglesia», considerada la carta magna de las misiones. En ella afirmó la independencia de la acción misionera de la Iglesia frente a los intereses políticos, coloniales y culturales de las potencias europeas, así como la corresponsabilidad de todos los obispos y fieles del mundo en la misión.

Al año siguiente estableció el Domingo Mundial de las Misiones y fijó su celebración para el penúltimo domingo de octubre. En 1927 nombró a santa Teresita del Niño Jesús, a quien había canonizado dos años antes, copatrona de las misiones junto con san Francisco Javier.

En su empeño por impulsar un clero propio en cada país, ordenó a los primeros seis obispos chinos de la era moderna y al primer obispo nativo de Japón. También continuó ordenando obispos y promoviendo seminarios locales en la India, el sudeste asiático y África.

Dispuso, además, que las congregaciones religiosas, tanto masculinas como femeninas, asumieran activamente un territorio o un compromiso misionero.

Amigas y amigos: el papa León XIV, por cuya pronta y firme recuperación estamos rezando, nos ha entregado un mensaje para este Domund con el lema «Uno en Cristo, unidos en la misión». El mensaje concluye con esta oración:

Padre santo, concédenos ser uno en Cristo, 
arraigados en su amor que une y renueva. 
Haz que todos los miembros de la Iglesia 
estén unidos en la misión, 
dóciles al Espíritu Santo 
y valientes para dar testimonio del Evangelio, 
anunciando y encarnando cada día 
tu amor fiel por cada criatura.
Bendice a los misioneros y misioneras, 
apóyalos en su esfuerzo y presérvalos en la esperanza.
María, Reina de las misiones, 
acompaña nuestra labor evangelizadora 
en todos los rincones de la tierra. 
Haznos instrumentos de paz 
y haz que el mundo entero 
reconozca en Cristo la luz que salva. Amén.

En esta semana:

El jueves 22 recordamos a san Juan Pablo II, el primer papa que visitó Uruguay, en 1987 y 1988.

El sábado 24 celebramos a san Antonio María Claret, obispo misionero y fundador de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, conocidos como misioneros claretianos. Es la fiesta patronal de la parroquia de la ciudad de Progreso.

Gracias a todos por su atención. Que los bendiga Dios todopoderoso: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.


Palabra de Vida: “En Él... hemos recibido el perdón de los pecados” (Efesios 1,1-10)


 

Jueves de la XXVIII semana durante el año, 15 de octubre de 2026.
Santa Teresa de Ávila, virgen y doctora de la Iglesia.
Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Palabra de Vida: Cultivar los frutos del Espíritu. Gálatas 5,18-25.


 
Miércoles de la XXVIII semana durante el año, 14 de octubre de 2026.

Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.

martes, 13 de octubre de 2026

Palabra de Vida: “Esta es la libertad que nos ha dado Cristo” (Gálatas 5,1-6)


 

Martes de la XXVIII semana durante el año, 13 de octubre de 2026.
Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.

lunes, 12 de octubre de 2026

La Iglesia en Uruguay ora por la pronta recuperación del Papa León XIV.


En el Ángelus del día de ayer, 11 de octubre, el Papa León XIV anunció que deberá ser sometido a una intervención quirúrgica en un pulmón. Lo hizo con serenidad y confianza. Con la misma actitud, los Obispos del Uruguay invitan a la oración por el Santo Padre.

Del Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal del Uruguay

Los Obispos del Uruguay nos unimos en la oración por la salud del Santo Padre e invitamos a todos los fieles de nuestra patria a orar por él. 

A la oración que ya se está realizando en las parroquias y comunidades preparando la visita del Papa León, unamos nuestra plegaria por su pronta recuperación y para el que Señor le conceda Su fortaleza espiritual.

Que nuestra Señora, la Virgen de los Treinta y Tres, interceda por él.

Fraternalmente en Cristo. 

+ Milton Tróccoli, Obispo de Maldonado-Punta del Este-Minas, presidente de la CEU
+ Cardenal Daniel Sturla SDB, Arzobispo de Montevideo, vicepresidente de la CEU
+ Heriberto Bodeant, Obispo de Canelones, secretario general de la CEU

12 de octubre: San Carlo Acutis "Quien permanece en mí y yo en él, da mucho fruto, porque sin mí nada pueden hacer" (Juan 15,5)


Extractado de la Homilía de la Misa de beatificación de Carlo Acutis, presidida por el Cardenal Agostino Vallini, 10 de octubre de 2020, basílica de San Francisco de Asís.
En este día se celebra también la fiesta de Nuestra Señora del Pilar y en Brasil, Nossa Senhora Aparecida.
12 de octubre de 2026, Lunes de la XXVIII semana durante el año.

viernes, 9 de octubre de 2026

“Mi banquete está preparado. Vengan a las bodas” (Mateo 22,1-14). XXVIII Domingo durante el año.

En este día, el domingo más próximo al 12 de octubre, normalmente estaríamos celebrando nuestra fiesta diocesana. Este año la hemos suspendido para facilitar la participación de todos en la visita del Papa León, especialmente el domingo 8 de noviembre, en la peregrinación nacional a la Virgen de los Treinta y Tres, en su santuario de Florida.

“¡Todos, todos, todos…!” Solía repetir el Papa Francisco. Estamos todos invitados. El evangelio de hoy nos presenta una invitación y varios acontecimientos que se desencadenan a partir de ella.

Las lecturas se abren con un pasaje del profeta Isaías en el que se hace un extraordinario anuncio.

El Señor (…) ofrecerá a todos los pueblos sobre esta montaña
un banquete de manjares suculentos,
un banquete de vinos añejados… (Isaías 25,6)

En tiempos conflictivos y difíciles, Isaías comunica este mensaje de esperanza. Es una imagen del final de los tiempos: la humanidad al fin reconciliada con Dios y entre sí. Todos los pueblos sentados a una misma mesa, compartiendo una comida y festejando juntos. Imagen poética; Isaías no busca describir de manera realista lo que acontecerá, pero sí transmitirnos que finalmente terminarán las guerras, sufrimientos e injusticias y toda la tierra podrá celebrarlo.

De este banquete multitudinario, el salmo 22 nos lleva a un espacio más íntimo: una tienda de pastores. Allí el Señor, pastor de su pueblo, prepara la mesa para el huésped que ha recibido. Cada uno de nosotros es parte de la multitud pero también está llamado a una relación personal con Dios.

Todo eso nos prepara a escuchar la parábola que presenta Jesús, que comienza con la referencia a una fiesta. 

El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo.
Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero estos se negaron a ir. (Mateo 22,2-3)

Esta primera negativa ya puede sorprendernos, pero, en realidad, se corresponde con ciertas reglas sociales del lugar y la época. Los invitados se niegan a ir un poco en el estilo de cuando nos traen algo de regalo y decimos “pero… no te hubieras molestado”. Es una especie de cortesía, como diciendo “no he hecho nada que merezca esta atención de tu parte”.

Sin embargo, la segunda negativa de los invitados cambia totalmente. Es un franco rechazo y un desprecio hacia el rey:

De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: «Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas».
Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron. (Mateo 22,4-6)

Este rechazo tendrá sus consecuencias. El rey se indignó y les envió su ejército. Pero el banquete está preparado y el rey ordena invitar a otros, quienesquiera que fueran:

«Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren». 
Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados. (Mateo 22,8-9)

Esta invitación es exitosa. Es un eco de la universalidad a la que nos abría la visión de Isaías: el banquete ofrecido a todos los pueblos.

Aquí aparece un primer mensaje de esta parábola. Jesús es el novio que viene a desposarse con la humanidad. 

Toda persona humana está invitada a esa fiesta; pero, sorprendentemente, aunque estén todos invitados, hay condiciones que, de no cumplirse, pueden llevar a algunos a ser excluidos…

Cuando el rey entró para ver a los comensales, encontró a un hombre que no tenía el traje de fiesta. "Amigo, le dijo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?." El otro permaneció en silencio. Entonces el rey dijo a los guardias: «Atenlo de pies y manos, y arrójenlo afuera, a las tinieblas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes».
Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos. (Mateo 22,11-14)

Puede parecer incongruente la exigencia, ya que las personas fueron invitadas en los cruces de caminos, tal como estaban. Seguramente nadie estaba vestido con un “traje de fiesta”. Si fuéramos sorprendidos con una inesperada invitación que nos encuentra con ropa sucia, nuestra reacción sería “déjame cambiarme”, cambiarme de ropa, ponerme al menos algo que esté limpio… Pero no se trata de eso, sino de cambiar interiormente. Jesús mira más allá de las apariencias, al interior de las personas.

El traje de fiesta es una actitud espiritual, una disposición personal. Es la respuesta libre a la gracia, a la misericordia que ha mostrado Dios, representado en la figura del rey. Todos fueron invitados: buenos… y malos: “publicanos y pecadores”.

El Bautismo nos ha revestido de Cristo. La gracia nos ha unido a Él; pero es necesaria nuestra respuesta. El vestido de fiesta es una vida según el Evangelio, con todas sus exigencias. 

En el fondo, el hombre sin el traje de fiesta tiene algo en común con quienes rechazaron la invitación del rey: el don ofrecido no provocó ningún cambio en su vida. Aquellos siguieron con sus negocios, éste se presentó sin prestar atención, sin ningún movimiento en su interior… sin cambio, sin conversión.

En nuestra diócesis tenemos dos experiencias de retiros que se ofrecen periódicamente: los Cursillos de Cristiandad, ya con un largo camino y, más recientemente, los Retiros Parroquiales Juan XXIII. Muchas personas han vivido en ellos su encuentro con Cristo; más que aceptar la invitación que les llegó de parte de un amigo, aceptaron la invitación de Jesús a redescubrir  o, a veces, lisa y llanamente a descubrir el tesoro de su gracia y de su misericordia. Son dos caminos posibles, pero el Señor tiene muchos otros, que convergen en Él, que es “el camino, la verdad y la vida” por quien llegamos al Padre.

La visita del Papa León a Uruguay, Argentina y Perú nos invita a un encuentro con Cristo y a una mayor participación en la Iglesia. En algunos esto encontrará indiferencia o aún rechazo; otros tal vez se queden solo en lo exterior, en el evento. Quiera Dios que podamos recibirlo y escucharlo con la mejor disposición de nuestro corazón para cambiar, para ponernos el verdadero “traje de fiesta”.

En esta semana:

Lunes 12: Nuestra Señora del Pilar y, en Brasil, Nuestra Señora Aparecida. También en este día se celebra la memoria de San Carlo Acutis, este joven santo que ha ganado el corazón de muchos.

Jueves 15: Santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia.

Viernes 16: Santa Margarita María de Alacoque. Fiesta en el monasterio de las Hermanas Salesas, en Progreso.

Sábado 17: san Ignacio de Antioquía, Obispo y mártir.

Domingo mundial de las misiones

El próximo domingo, antepenúltimo de octubre, es el domingo mundial de las Misiones, conocido como DOMUND, una convocatoria que cumple cien años, en la que se realiza una colecta destinada a las Obras Misionales Pontificias. Estas obras serán el tema de nuestro próximo programa.

Gracias, amigas y amigos, por su atención. Que los bendiga Dios todopoderoso: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

miércoles, 7 de octubre de 2026

7 de octubre: Nuestra Señora del Rosario. “Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración” (Hechos 1,12-14)


 

Palabra de Vida: “Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración”. Hechos 1,12-14
Miércoles 7 de octubre de 2026.
Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.

martes, 6 de octubre de 2026

Palabra de Vida: RECONSTRUCCIÓN. Gálatas 1,13-24


Martes de la XXVII semana durante el año, 6 de octubre de 2026. 
San Bruno, presbítero, fundador de los Cartujos (memoria libre).
Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.