jueves, 29 de octubre de 2026

“Tendrán una gran recompensa en el cielo.” (Mateo 4,25–5,12) Solemnidad de Todos los Santos. Siguiendo las bienaventuranzas: caminos de santidad en el Uruguay.

El evangelio de esta fiesta presenta las bienaventuranzas, inicio del “sermón de la montaña”, en el evangelio según san Mateo.

Son ocho expresiones que comienzan, en griego, con la palabra “makarioi” (Μακάριοι), traducida tradicionalmente como “bienaventurados” y que hoy suele traducirse como “felices”. Cada una de ellas es una promesa de felicidad que llegará de una forma de actuar en la vida o de asumir una situación, muchas veces sobrepasando obstáculos o remando contra la corriente del mundo.

Son promesas que orientan nuestra manera de vivir y de seguir a Jesús, ya que él fue el primero en vivirlas plenamente y encarnarlas en su propia vida. El Papa Francisco decía que son «el carné de identidad del cristiano» y vivirlas constituye un «programa de santidad».

La Iglesia ha reconocido como santos y santas a miles de fieles que siguieron a Jesús viviendo las bienaventuranzas. Este reconocimiento se hace mediante un cuidadoso proceso, que pasa por las etapas siervo de Dios, venerable, beato y, finalmente, santo.

¿Y en Uruguay? ¿Cómo se han dado esos caminos de santidad?  Hay santos y santas que nos visitaron y que algunos uruguayos pudimos conocer personalmente. El más reciente fue San Juan Pablo II, que visitó nuestra tierra en 1987 y 1988. Mucho antes, en 1921, llegó por primera vez San Luis Orione. Su Pequeña Obra de la Divina Providencia continúa en Montevideo y Canelones. En 1934 llegó santa Nazaria March, fundadora de las Cruzadas de la Iglesia, que también abrió una comunidad de sus hermanas.

Pero ya tenemos una santa, un beato y dos beatas que podemos contar como uruguayos y hay otras causas en curso. También se certificaron tres milagros que ocurrieron aquí e hicieron posibles  una beatificación y dos canonizaciones.

Con las bienaventuranzas como título, repasemos, en orden cronológico, la vida de estos testigos de la fe.

1881 - Beato Jacinto Vera - Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. (Mateo 5, 9)

Jacinto Vera, primer obispo del Uruguay, falleció el 6 de mayo de 1881, a los 67 años de edad, en Pan de Azúcar, donde se encontraba desarrollando una intensa actividad misionera. Nació en el mar, en un barco en que su familia viajaba desde las Islas Canarias con destino a Uruguay. Después de algunas peripecias, se establecieron finalmente en el departamento de Canelones, en la zona de Toledo. Fue en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, hoy catedral de Canelones, donde Jacinto vivió sus años de sacerdocio, antes de ser nombrado Vicario Apostólico y luego Obispo. Es el padre de la Iglesia uruguaya. En sus visitas pastorales recorrió todo el territorio del país, llegando a ser muy querido por su gente. En un Uruguay fragmentado por violentas luchas políticas y aún debiendo sufrir un tiempo de exilio, fue un hombre de caridad y paz. La curación de una niña afectada por una terrible septicemia fue el milagro que abrió camino a su beatificación, el 6 de mayo de 2023.

1904 - Santa Francisca Rubatto - Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. (Mateo 5,7)

6 de agosto de 1904, a los 60 años, entregó su alma a Dios Santa María Francisca Rubatto, fundadora de las Terciarias Capuchinas de Loano, hoy Hermanas Capuchinas de la Madre Rubatto. Nacida en Italia en 1844, llegó a Uruguay en 1892 y desde allí la congregación se extendió en América. El servicio incansable a los pobres fue el compromiso constante de la nueva Congregación y el signo más elocuente de su gran amor a Cristo pobre y crucificado. Su canonización fue posible por la curación milagrosa de un joven uruguayo, atribuida a su intercesión. Tal como lo solicitara en su testamento, sus restos descansan en la primera casa abierta en el nuevo continente, que es ahora su santuario, en el barrio Belvedere, de Montevideo. Fue canonizada por el papa Francisco, el 15 de mayo de 2022.

1936 - Beatas Dolores y Consuelo - Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. (Mateo 5,10)

Con 38 y 39 años de edad, respectivamente, las beatas Dolores y Consuelo Aguiar-Mella Díaz, nacidas en Montevideo de padre español, se encontraban con toda su familia en Madrid, donde ambas fueron víctimas de la persecución religiosa. Fueron descubiertas ayudando a la religiosa española María Jesús de la Yglesia. Las tres fueron asesinadas el 19 de septiembre de 1936. Son recordadas en el ámbito de la familia escolapia (las “Escuelas pías”), la gran comunidad fundada por San José de Calasanz. Fueron beatificadas por san Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001, junto a numerosos mártires de España.

1936 - Presbítero Bartolomé Pons Sintes - Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo; de la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron. (Mateo 5,11-12)

El Padre Bartolomé Pons Sintes nació en la isla Menorca de las Baleares. Ordenado sacerdote en 1912, estuvo en Uruguay entre 1919 y 1926, en las parroquias de Rivera y Santa Clara de Olimar, regresando a España para un mejor cuidado de su madre, que lo había acompañado en la misión. Los fieles de Santa Clara sintieron mucho su partida y le dieron una afectuosa y sentida despedida. El 29 de julio de 1936, en la región del Penedés, provincia de Barcelona, el sacerdote fue víctima de la persecución religiosa. Murió a los 48 años, después de un doloroso via crucis. Su causa ha sido abierta por la diócesis de Sant Feliú de Llobregat, sufragánea de Barcelona. Sus restos descansan en la parroquia de Sant Genis, donde ejercía su ministerio en el momento de su detención y asesinato.

1939 - Siervo de Dios Walter Chango - Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. (Mateo 5, 8)

El 18 de noviembre de 1939, a los 18 años de edad, falleció en Montevideo Walter Chango. Desde niño se distinguió por su amor a la eucaristía, ayudando a otros a ir al encuentro de Jesús en la comunión. Como joven laico comprometido trabajó en la organización de distintos eventos de la vida parroquial y arquidiocesana, viviendo cada momento como un apostolado, compartiendo su fe. Buscaba y hacía llegar ayuda a los pobres de su barrio. Fue catequista “a tiempo completo”, dispuesto a anunciar a Jesús en cada oportunidad que se presentara. La tuberculosis fue la causa de su muerte. Enfrentó con entereza el sufrimiento y puso con toda confianza su vida en manos de Dios.

1956 - Siervo de Dios Salvador García Pintos - Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. (Mateo 5,6)

Esposo, padre de familia, médico, docente, legislador, periodista. En esos ámbitos se desarrolló la vida y la santidad de otro fiel laico: el Dr. Salvador García Pintos, que falleció en Montevideo el 19 de enero de 1956, a los 64 años. Cuando se abrió la causa, Marta, una de sus siete hijos, dijo con gran emoción: “El Papa llama a las bienaventuranzas el ‘carné de identidad’ de los cristianos. Y yo vi cómo las vivió y cómo practicó el amor al prójimo que describe Mateo en el capítulo 25”.

1976 - Un milagro en Uruguay: curación del Hermano Heriberto. Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. Felices los afligidos, porque serán consolados. (Mateo 5,4-5)

Heriberto Weber, alemán, hermano Marista, llegó a Uruguay en 1937. Fue docente, director de colegio y superior de la comunidad. En 1976 enfermó gravemente. Los médicos no encontraban ningún tratamiento posible y su muerte era vista como inevitable. Los hermanos invocaron la intercesión de su fundador, el beato Marcelino Champagnat, rezando una novena. Al término de la misma, el enfermo tuvo una mejoría súbita e inexplicable. Los signos de la enfermedad desaparecieron totalmente. Después de un complejo proceso de estudio, el 2 de junio de 1998 el dicasterio para la Causa de los Santos asumió que se trataba de una curación milagrosa. El 18 de abril del año siguiente, el Papa Juan Pablo II celebró la canonización de Marcelino Champagnat.

1992 - Siervo de Dios: Rubén Isidro Alonso: Padre Cacho - Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos. (Mateo 5,3)

“Siento la imperiosa necesidad de vivir en un barrio de pobres y hacer como hacen ellos. Necesito encontrar a Dios entre los que más sufren… Sé que vive allí, que habla su idioma, que se sienta a su mesa, que participa de sus angustias y esperanzas”. Así expresaba el Padre Cacho la forma en la que se sentía llamado a seguir viviendo su sacerdocio, dejando la Congregación Salesiana que fue su primera vocación y que lo llevó por Montevideo, Salto, Paysandú y Rivera. En 1977 volvió a Montevideo, donde lo recibió Mons. Carlos Parteli, arzobispo de Montevideo, que lo envió a la parroquia del barrio Las Acacias, a pocas cuadras de un asentamiento -un cantegril, como se decía en la época- en el bulevar Aparicio Saravia. 

Con creces encontró lo que buscaba. Murió el 4 de setiembre de 1992 a los 63 años. Sus restos fueron transportados por un carrito de clasificadores hasta el Cementerio del Norte. Actualmente descansan en la parroquia Sagrados Corazones, del barrio que lo recibió.

En esta semana

Lunes 2 – Conmemoración de todos los Fieles Difuntos.
Martes 3 – San Martín de Porres
Miércoles 4 – San Carlos Borromeo

El Papa llega a Uruguay

El viernes 6 comienza la visita del Papa León XIV a Uruguay, donde cumplirá una nutrida agenda, que culminará el domingo 8 con la peregrinación nacional a la Virgen de los Treinta y Tres, patrona del Uruguay. Su viaje apostólico continuará luego en Argentina para concluir en el Perú y especialmente en su querida diócesis de Chiclayo.

Gracias, amigas y amigos por su atención. Espero les haya gustado este programa, un poco diferente, recorriendo estos caminos de santidad que se han dado en el Uruguay y que nos animan a seguir también nosotros a seguir a Jesús en el programa de las bienaventuranzas.

Que los bendiga Dios todopoderoso: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.


Palabra de Vida: “Revístanse con la armadura de Dios” (Efesios 6,10-20)

 


Jueves de la 30a semana durante el año, 29 de octubre de 2026.
Memoria de la beata Chiara "Luce" Badano.
Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.

martes, 27 de octubre de 2026

S. Simón y S. Judas Apóstoles.


S. Simón y S. Judas Apóstoles.
Palabra de Vida: “Somos conciudadanos de los santos” (Efesios 2,19-22)
Miércoles de la 30a semana durante el año, 28 de octubre de 2026.

Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.


lunes, 26 de octubre de 2026

Palabra de Vida: Crecer en el amor. Lucas 13,18-21


 

Martes de la 30a semana durante el año, 27 de octubre de 2026.
Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.

sábado, 24 de octubre de 2026

“Amarás al Señor, tu Dios (…) y a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22,34-40). 30° domingo durante el año.

Creo que todos habremos pasado al menos una vez, posiblemente muchas, por una situación de examen, aunque más no fuera una prueba escolar. En esas situaciones, quien pregunta conoce la respuesta y espera que nosotros demos la respuesta correcta, la que el docente sabe.

El evangelio de este domingo nos cuenta que un fariseo, que era Doctor de la Ley, le planteó a Jesús una pregunta “para ponerlo a prueba”:

«Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?» (Mateo 22,36)

Seguramente, el Doctor de la Ley tenía una respuesta; pero es posible que no tuviera “la” respuesta, la única considerada válida. El Doctor de la Ley presentó a Jesús lo que en latín se llamaría una quaestio disputata, una cuestión discutida, sobre la que los sabios elaboran sus respuestas, no siempre coincidentes. Entre los fariseos, el orden jerárquico entre los diferentes mandamientos y las costumbres relacionadas con ellos era uno de los problemas más importantes. 

Por ejemplo, del respeto al Sábado, que muchos consideraban el mandamiento más importante, se derivaban otras cuestiones… ¿qué es lo que se puede y lo que no se puede hacer en sábado? Esto toca aspectos muy prácticos de la vida: ¿qué distancia se puede caminar en sábado? Esto es tan serio que todavía Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, después de la ascensión de Jesús, cuenta que los discípulos regresaron desde el monte de los Olivos a Jerusalén y anota: “la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado” (Hechos 1,12).

Estos detalles nos muestran la lógica que está detrás de la cuestión que se plantean los fariseos: es la lógica del cumplimiento estricto, que, en el ejemplo, se hace midiendo escrupulosamente las distancias. Caminé menos: cumplí la ley; caminé de más, falté a la ley.

La respuesta de Jesús sale de esa lógica. No se trata solo del cumplimiento exterior, sino también de una profunda adhesión interior, que la Ley de Dios esté escrita en el corazón, como había anunciado el profeta Jeremías. 

Pondré mi Ley dentro de ellos, y la escribiré en sus corazones; yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo. (Jeremías 31,33)

Veamos la respuesta de Jesús al Doctor de la Ley:

«Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas». (Mateo 22,37-40)

Notemos como se repite muchas veces el “tu”, como adjetivo: tu Dios, tu corazón, tu alma, tu espíritu… tu prójimo. La gramática dice que ese “tu” tiene carácter posesivo. Pero cuando se trata de “tu” Dios, “tu” prójimo, el “tu” no expresa propiedad; expresa una relación. Es tu Dios, no un Dios cualquiera, no un dios abstracto, sino un Dios con quien hay una relación. Es tu prójimo, no “el” prójimo, sino el que está realmente cerca de ti, el que vas encontrando por la vida. Más todavía, decir “tu” Dios, “mi” Dios no expresa que Él nos pertenezca, sino que pertenecemos a Él… lo mismo podríamos decir respecto a mi prójimo: no es “mío”, no es mi propiedad, sino aquel que Dios ha puesto en mi camino y me llama a amar y servir.

Comentando este pasaje del Evangelio, Chiara Lubich señalaba: 

“Jesús sabe, como ninguno, quién es el Dios al que verdaderamente debemos amar y sabe cómo tiene que ser amado: es su Padre, y Padre nuestro, su Dios y nuestro Dios (cf Jn 20, 17). Es un Dios que ama a cada uno personalmente; me ama, te ama: es mi Dios, tu Dios. (Palabra de Vida, Octubre 2002).

Otra clave la encontramos en la primera lectura, que nos presenta algunas de “las normas que el Señor dio a Moisés”. Junto con ellas, se anuncia un severo castigo para quien no las cumpla… en una lectura descuidada, podríamos pensar en un Dios controlador que amenaza con pasarnos al filo de la espada si lo desobedecemos… pero prestemos atención a lo que nos está revelando: es el Señor que cuida del extranjero, la viuda y el huérfano (Éxodo 22,23), y no solo pide que hagamos lo mismo, sino que convierte la atención al más débil en el criterio absoluto para discernir si somos o no fieles a Él. 

El "deber" de mirar al otro como a un hermano, con quien compartir penas y alegrías, nace del hecho de que Dios es «compasivo» (Éxodo 22,26) con todos. Y nosotros no debemos cansarnos de parecernos a él en esta forma de atención a la debilidad humana que todos compartimos. No es un amor solo de buenos sentimientos, de hermosas palabras, sino de hechos concretos. Es el amor que desafía a la creatividad. Existen, tanto entre personas creyentes como no creyentes, tanto en instituciones seculares como en comunidades de fe, muchas y buenas iniciativas en favor del prójimo. Todas ellas corren el riesgo de perder su sentido, si se convierten en programas burocráticos donde las acciones se vuelven mero cumplimiento y las personas asistidas en puros resultados numéricos. 

El aspecto más difícil del amor al prójimo -a mi parecer- está en el amor, no digamos ya a quienes se nos declaran enemigos, sino a esas personas que nos han tratado con indiferencia, menosprecio o, incluso, que nos han lastimado… 

Cuando hemos sido heridos, tendemos a replegarnos sobre nosotros mismos, a centrarnos en nuestro dolor y a no pensar en quien nos ha hecho daño más que como alguien a quien acusar y, si es posible, hacerle pagar de algún modo lo que nos ha hecho. Amar al prójimo, en esas situaciones, supone un acto de descentramiento, de salir de sí mismo, tomar distancia, especialmente en los conflictos entre personas que se quieren: familia, amigos, comunidad. Si me pregunto “¿Qué haría Cristo en mi lugar?” la única respuesta posible es “amar”. Amar primero, amar siempre, volver a amar. Tengo que encontrar la forma concreta de expresar ese amor, que puede empezar por dejar de acusar, calificar y juzgar y buscar caminos de acercamiento y diálogo.

Por eso, el amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables. Intentar donar nuestra vida a los demás, sin aprender antes a recibirla de Dios, es un salto que puede costarnos caro. Pero es igualmente ilusorio cerrarse a un amor hacia Dios incapaz de concretarse en formas de atención y disponibilidad hacia el prójimo. Para amar en profundidad se necesita sabiduría pero también un poco de inconsciencia, sabiendo que algo tan hermoso, humano y divino, no puede ser vivido sino como dice san Pablo en la segunda lectura: 

“… en medio de muchas dificultades, con la alegría que da el Espíritu Santo.” (1 Tesalonicenses 1,6)

En esta semana

Miércoles 28 – fiesta de san Simón y san Judas, apóstoles. Simón, llamado también el Cananeo o el Zelota. Judas, llamado también Tadeo, fue el que en la última cena preguntó al Señor acerca de su manifestación, recibiendo esta respuesta: “El que me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él”.

Jueves 29 – Beata Chiara Luce Badano, que a los 18 años entregó su alma a Dios, después de sobrellevar con fe y paciencia una grave enfermedad. 

Encuentros decanales en el camino sinodal.

Del miércoles al sábado, en la Diócesis de Canelones, se reúnen sucesivamente los consejos pastorales decanales de Canelones, Playas, Piedras y Pando. El decanato Centro lo hará más adelante. De esta forma damos un paso dentro del camino sinodal en el que está comprometida toda la Iglesia.

RIFA: UNA GRAN ALEGRÍA

Finalmente, les recuerdo la necesidad de reunir fondos para cubrir los gastos por la visita del Papa. Poder realizar eventos costosos con entrada gratuita, es posible si todos colaboramos, cada uno en la medida de sus posibilidades, ahora con la rifa que está circulando. Gracias por colaborar y difundir.

Gracias, amigas y amigos por su atención. Que los bendiga Dios todopoderoso: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

24 de octubre: San Antonio María Claret. “Encender a todo el mundo en el fuego del divino amor”.


 

Breve semblanza tomada de la carta del papa Benedicto XVI a los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, Claretianos. 8 de diciembre de 2007, Solemnidad de la Inmaculada concepción de la Virgen María.

viernes, 23 de octubre de 2026

Palabra de Vida: “Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor” (Efesios 4,1-6)


 

Viernes de la XXIX semana durante el año, 23 de octubre de 2026.
San Juan de Capistrano, presbítero. Memoria libre.
Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.

jueves, 22 de octubre de 2026

22 de octubre: San Juan Pablo II


 

Desde su primera visita a México, en 1979, la Virgen de Guadalupe ganó el corazón de San Juan Pablo II.
Reconociéndola como "Patrona de toda América y Estrella de la primera y de la nueva evangelización" estableció que el 12 de diciembre se celebrara su fiesta en todo el continente.
En 2031 se celebrarán los 500 años del acontecimiento guadalupano. Nuestra diócesis de Canelones, que tiene como patrona a Nuestra Señora de Guadalupe deberá tener parte activa en esa conmemoración.

martes, 20 de octubre de 2026

Palabra de Vida: “Al que se le dio mucho, se le pedirá mucho” (Lucas 12,39-48)


 

Miércoles de la XXIX semana durante el año, 21 de octubre de 2026. Estas breves reflexiones han sido preparadas para los internos de la comunidad terapéutica Fazenda de la Esperanza, pero todos podemos sacar provecho de ellas.