Mostrando entradas con la etiqueta Dijon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dijon. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de abril de 2011

Desde Francia, un saludo del P. Lucas

P. Lucas (Foto: Sebastián S.)
Un saludo muy especial a la Diócesis de Melo en esta Semana Santa, la gran semana antes de la apertura de la tumba vacía, el signo de Cristo, que es la Resurrección y la Vida ...

Quiero dar un saludo a todos, en primer lugar a los sacerdotes, y también los diáconos, las religiosas, y tantos laicos de la diócesis con quienes he trabajado a gusto.

Tantos meses pasaron, muchos acontecimientos se sumaron: la ordenación diaconal de Luis Fernando y de Reinaldo; Mons. Cáceres recorriendo los caminos de Tierra Santa y del viejo continente; las visitas de Mons. Heriberto a los consejos pastorales de las parroquias de la diócesis; la tradicional peregrinación al Cerro Largo hace una semana... ¡y tantos otros que no conozco! La distancia aleja, pero el recuerdo queda. Y además, algo más que el recuerdo.
En sus palabras de despedida, nuestro obispo decía:

"¿Qué queda de esta presencia de Romualdo y Lucas? San Pablo nos dice que todo pasará menos la Caridad. "La Caridad no pasa nunca". Cada acción de verdadera, profunda caridad que realizamos, está ya guardada en el misterio de Dios. Estos dos sacerdotes han vivido entre nosotros, han ejercido esa caridad pastoral que es el centro de la vida del presbítero. Los despedimos, les damos gracias. Guardamos en el corazón el recuerdo de los momentos compartidos. Los recordaremos y encomendaremos en nuestra oración."
(Según el blog de Mons. Heriberto, Dar y Comunicar, 27 de diciembre 2010)

Así, estamos ubicado al comienzo de esta gran semana, en el corazón de nuestra fe: Dios es amor, y la prueba de su amor, es que el entregó su hijo único al mundo. Tal es el corazón de nuestra fe que celebramos en estos días; cada DÍA santo muestra una faceta de este amor tan grande.

Así quería decir por este mensaje “Ánimo”, “Quédense firmes en la fe” y también que estoy pensando en Uds., rezando por Uds., sus familias, en la comunión de este misterio de nuestra fe: “ámense unos a otros como yo los he amado”.

Un gran abrazo. Unidos en la oración,

P. Lucas

jueves, 17 de febrero de 2011

Encuentro Continental Latinoamericano de Sacerdotes Misioneros Fidei Donum Europeos


Encuentro Continental Latinoamericano de Sacerdotes Misioneros Fidei Donum Europeos Bogotá – Colombia, 7-11 de febrero de 2011

Participaron 50 sacerdotes diocesanos Fidei Donum: Alemania 4, Italia, Francia 5, España Polonia 7, Bélgica 2.
Entre ellos estuvo el P. Lucas Lalire, sacerdote de la Diócesis de Dijon, Francia, quien estuvo como sacerdote Fidei Donum en la Diócesis de Melo hasta el año pasado.

PROPUESTA GENERAL:

1 . Datos generales del Encuentro

Organizadores: Coordinación europea de Misioneros Fidei Donum e Instituto Teológico Pastoral para América Latina ITEPAL – CELAM

Evento: Encuentro Continental Latinoamericano de sacerdotes Misioneros Fidei Donum europeos

Participantes: Aproximadamente 65 Misioneros Fidei Donum, entre obispos y presbíteros, originarios de diversos países de Europa que desempeñan su ministerio en América Latina.

Pais y ciudad sede Fecha: Bogotá, Colombia Del 7 al 11 de Febrero de 2011

2. Descripción y ubicación del Encuentro

Desde hace ya varios años, los “organismos episcopales europeos de formación misionera” se han reunido periódicamente para analizar la situación de la misionariedad europea hacia el Continente Latinoamericano, en este proceso han estado en relación tanto con el CELAM como con la CAL. El presente Encuentro se plantea como una respuesta concreta a la necesidad expresada en la última reunión de los organismos episcopales europeos de formación misionera, realizada en Madrid en el año 2009, donde se planteó la necesidad de procurar un momento de formación e intercambio de experiencias entre algunos representantes de Misioneros europeos Fidei Donum que operan en las Iglesias latinoamericanas. Dado el papel que desempeña el CELAM al servicio de las Conferencias Episcopales Nacionales de América Latina -particularmente en los campos de la docencia, investigación y difusión teológica pastoral, a través de su Instituto Teológico Pastoral para América Latina –ITEPAL- para la organización y realización de este evento se comparte la responsabilidad de la secretaría entre ITEPAL y la Coordinación Europea de Misioneros Fidei Donum.

3. Objetivo general

Repensar profundamente y relanzar con fidelidad y audacia nuestra misión en las nuevas circunstancias latinoamericanas y mundiales, a partir de las experiencias y de frente a las exigencias de una Iglesia encaminada, por la Misión Continental, a un estado permanente de Misión (cfr. DA 11).

4. Tema general

“Cooperación entre las Iglesias europeas y latinoamericanas: entre historia y nuevas urgencias”

5. Metodología

En sintonía con las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano seguiremos el método de ver, juzgar y actuar. Ver la realidad que nos circunda a la luz de la Providencia, juzgarla según Jesucristo, Camino, Verdad y Vida y actuar desde la Iglesia en la propagación del Reino (cfr. DA 19).

6. Estructura general del Encuentro

Introducción – - -

I Identidad e itinerario de los Misioneros Fidei Donum y del CELAM-ITEPAL – Quiénes somos – Cuándo y porqué nacimos – Cuál ha sido nuestro itinerario histórico

II Mirada de los discípulos misioneros sobre la realidad – “Desafíos de la realidad latinoamericana a la misión ad gentes y mapa de las urgencias”. (Ponencia) – “América Latina: desafíos y esperanzas” (presentación de un libro) – Desafíos para la misión ad gentes en América Latina. (Trabajo en grupos)

III Aparecida y la Misión Continental, contexto teológico pastoral para la misión ad gentes – “Propuesta y exigencias de Aparecida y la Misión Continental”. (Ponencia) – Criterios y líneas de acción para responder a los desafíos (Trabajo en grupos) – Plenario

IV Europa y América Latina: cooperación entre iglesias – “Cooperación Misionera entre Europa y América Latina, realidad y perspectivas” (Ponencia) – “Presencia de presbíteros latinoamericanos en las Iglesias europeas” (Mesa redonda) – Aportes para favorecer una cooperación eficaz y significativa (Trabajo en grupos)

Conclusión – - – Saludos, bienvenida y presentación de los participantes Objetivo, tema y estructura general del Encuentro Informaciones logísticas Presentación escrita de Desafíos, Criterios, Líneas de acción y Aportes. Evaluación Clausura

“Cooperación entre las Iglesias Europeas y latinoamericanas: ENTRE HISTORIA Y NUEVAS URGENCIAS”.
1. Introducción
Agradecidos a Dios por nuestra vocación misionera ad gentes, 7 obispos y 47 sacerdotes diocesanos, incardinados en nuestras respectivas diócesis de Italia, Francia, Alemania, Bélgica, Polonia y España, hemos participado en el “I Encuentro Continental Latinoamericano de sacerdotes misioneros Fidei Donum europeos”, celebrado en Bogotá los días 7-11 de Febrero de 2011, representando al resto de misioneros Fidei Donum que trabajan en todos los países de América al servicio de las comunidades cristianas.

El Encuentro ha sido promovido por los “Organismos Episcopales Europeos para América Latina” bajo el patrocinio de la CAL y del CELAM, y con la colaboración del ITEPAL.

Fieles al planteamiento originario de los organizadores, tenemos la satisfacción de haber logrado su triple finalidad:

1. Reconocer y compartir la fecunda experiencia misionera de los sacerdotes diocesanos europeos que, desde la segunda mitad del siglo XX, estamos cooperando en la actividad evangelizadora de las Iglesias jóvenes de este continente.
2. Reafirmar la identidad de la vocación misionera sacerdotal de quienes, sin renunciar a nuestra incardinación de origen, hemos pasado “a la otra orilla” para servir a las comunidades cristianas más necesitadas.
3. Abrir horizontes a otros hermanos en el sacerdocio, incardinados en las diócesis de América Latina, para que consideren su partida al continente europeo como una respuesta eclesial de cooperación misionera entre las Iglesias.

2. Ámbitos de la Misión
2.1. Formación de agentes de pastoral

Como sacerdotes Fidei Donum estamos llamados a dar testimonio de vida y a vivir según los valores evangélicos, haciendo presente nuestra identidad sacerdotal y misionera. Desde nuestra misión eclesial somos llamados a formar comunidades de vida cristiana, donde sean incorporados agentes de pastoral como discípulos misioneros al servicio del mundo en el seno de la Iglesia, sin doblegarnos ante las dificultades materiales, económicas, logísticas y personales.

A estos desafíos hay que responder reafirmando nuestra convicción de que la formación solo es posible desde la comunión y fraternidad sacerdotal, respetando nuestras diferencias y culturas, pero buscando nuestro compromiso de fidelidad y de servicio a la comunidad.
Además, este compromiso implica la irrenunciable tarea de elaborar un plan pastoral diocesano y parroquial de formación integral, para fortalecer la propia identidad y la capacitación para la acción.

El camino para vivir este compromiso eclesial y misionero pasa por la implicación de los laicos, quienes, conscientes de su bautismo y de su pertenencia eclesial, asumen la responsabilidad solidaria y el servicio a la comunidad. En sintonía con esta propuesta, debemos tener en cuenta su formación permanente asumida por toda la comunidad y en comunión con el plan pastoral diocesano. Hemos de caminar hacia el reconocimiento y dignificación eclesial de los ministerios laicales al servicio de la comunidad, recorriendo con ellos este itinerario evangelizador.

2.2. Desplazados, pastoral rural y mundo indígena

Dentro de este ámbito, advertimos la falta de una pastoral bien orientada hacia los desplazados (tanto los emigrantes como las víctimas de situaciones de violencia), las minorías étnicas y el mundo rural. A esto se une el surgimiento en las comunidades indígenas de un nuevo caudillismo socio-político con la consiguiente pérdida de identidad y capacidad organizativa. No podemos ignorar nuevas posturas individualistas y consumistas, como consecuencia de la emigración hacia el exterior, ni la falta de vocaciones, especialmente misioneras, entre las comunidades indígenas y rurales.

Frente a estos desafíos, el acompañamiento a los desplazados no puede ser de tipo exclusivamente humanitario, sino que tiene que apuntar hacia la toma de conciencia y la denuncia de las verdaderas causas de su situación. Para esto, es imprescindible un trabajo conjunto entre organizaciones eclesiales y civiles que defienda a los afectados por cualquier clase de injusticia.

Hay que asumir el reto de la formación, acompañamiento y asunción de compromisos por parte de los agentes de pastoral para la misión evangelizadora y liberadora de los grupos indígenas, campesinos y desplazados, sensibilizando al clero local en lo referente a los derechos humanos, ecología y la Doctrina Social de la Iglesia, para que capacite a la gente del área rural en la lucha por la defensa de sus derechos y la conquista de la dignidad humana (Cf. DA, 470-475).

Como sacerdotes Fidei Donum nadie puede olvidar la opción fundamental por los pobres, ni la disponibilidad con la Iglesia local para ir donde seamos más necesarios.

Tratando de concretar algunas líneas de acción pastoral, vemos necesario que la Iglesia Latinoamericana cree un servicio permanente de discernimiento, formación y acompañamiento para sus sacerdotes Fidei Donum; la actualización de una pastoral específica que oriente la acción evangelizadora en relación a las categorías humanas arriba mencionadas; y finalmente, insistir en el desarrollo de una economía alternativa, solidaria y ecológicamente sostenible, que garantice una vida digna para las personas, las familias y los pueblos.

2.3. Nuevos grupos religiosos

Los desafíos en este campo vienen no tanto de las Iglesias evangélicas tradicionales sino de los nuevos grupos religiosos no católicos de corte pentecostal y lo que podemos denominar como nuevas creencias, que disponen de grandes recursos económicos, fuerza mediática y hacen una oferta milagrera. Desde aquí, somos llamados a revisar nuestra acción pastoral, a veces descuidada, sacramentalista, de conservación y de puertas para adentro. Esta debe tornarse más capilar y evangelizadora, fomentando, ya desde los seminarios, una preparación y un conocimiento de estas realidades que ayuden a superar actitudes de prejuicio, superioridad o rechazo.

Los criterios deben partir de actitudes incluyentes, respetuosas, abiertas y dialogantes, procurando, con verdad y caridad, reconocer las semillas del Verbo y lo que nos une a estas 3
otras experiencias religiosas (sobre todo al pueblo que forma parte de estos grupos). La Iglesia debe ponerse en “estado permanente de misión” como discípulos misioneros que procuran evangelizar y no simplemente conservar, y ayudar a todos los bautizados a valorar su fe y saber dar razón de su esperanza (cf. 1Pe. 3,15). Todo esto debe tener en cuenta el contexto multirreligioso en el que vivimos, la cultura local y la forma de ser del pueblo latinoamericano.

Entre las líneas de acción queremos destacar las misiones populares, incentivando la participación de los laicos, en las que se incida en las visitas de casa en casa; promover espacios de diálogo (como la Campaña de la Fraternidad ecuménica que se celebra cada cinco años en Brasil) que posibiliten el conocimiento y descubrimiento de lo que hay de positivo en el pueblo. Todo esto con actitudes de caridad y paciencia, que siempre deben formar parte de toda actividad misionera.

2.4. Pastoral de las grandes urbes

La reflexión sobre este ámbito parte de varias visiones, entre las que podemos destacar que la Iglesia está rezagada frente al gran cambio social, y por tanto necesita adecuarse con mayor responsabilidad a los nuevos desafíos sociales. Hay una gran diferencia entre los núcleos de las grandes urbes y los sectores periféricos, y nadie puede cerrar los ojos ante los dramas familiares y los nuevos modelos afectivos.

Los criterios y líneas de acción para responder a estas situaciones deben llevar a la Iglesia a desarrollar propuestas válidas desde una situación de cercanía sin renunciar a su propia identidad. Advertimos la necesidad de una mayor participación de los laicos en los proyectos pastorales y decisiones a nivel comunitario, una mayor integración comunitaria y un diálogo abierto con los distintos núcleos sociales. Para poder ayudar a las familias se sugiere una actitud de escucha y acompañamiento, anunciando positivamente los valores evangélicos.
Por último, conviene favorecer la comunión y la participación entre las parroquias de los centros urbanos y los barrios periféricos con una pastoral de conjunto.

2.5. Pastoral de las nuevas generaciones

Sentimos necesidad de saber escuchar y acompañar a los jóvenes, para así responder a sus preguntas y posibilitarles el encuentro con Cristo. Las Iglesias particulares deben renovar la opción por los jóvenes, desde una pastoral de conjunto que marque proyectos compartidos a largo plazo, en los que el lenguaje eclesial sea nuevo y el rostro de la Iglesia sea amable, dialogante y propositivo.

Este proceso, siguiendo el método ver-juzgar-actuar, debe tener en cuenta algunos criterios que nos lleven a amar a los jóvenes, acercándonos a sus intereses, situaciones vitales y problemáticas, asumiendo, sin rechazo previo, su ambiente cultural que tanto valora encuentros informales o coyunturales. Desde aquí procuraremos darles esperanza y hacerles ver su protagonismo en la sociedad y la Iglesia. Esto se debe traducir en un realce de la pastoral juvenil en las diócesis, que tenga fundamentación bíblica y conduzca al encuentro personal de cada joven con Cristo (cf. Mc. 3,14), para que ellos se tornen discípulos misioneros, desde el encuentro y diálogo con otros jóvenes que viven en diferentes ámbitos sociales.

Como líneas de acción proponemos un acompañamiento, también virtual, de todos los jóvenes, que favorezca el descubrimiento del rostro amable de una Iglesia que les ayuda en su realización humana y cristiana. Para ello contamos con una serie de elementos que posibilitan esta tarea: lectio divina, grupos y comunidades juveniles, catequesis sacramental de iniciación cristiana, misiones juveniles en las que los propios jóvenes sean sujetos de evangelización, lugares de encuentro, retiros, directorios diocesanos de pastoral juvenil.

Esto será más fácil de llevar a cabo en la medida en que formemos agentes pastorales que acompañen a los jóvenes e involucremos personas que puedan ayudar en este proceso (padres, profesores…).

3. Presencia de sacerdotes de América Latina en Europa

En los últimos años se está produciendo un notable incremento en la incorporación de sacerdotes procedentes de América Latina a la pastoral ordinaria y específica de las Iglesias particulares en Europa.

Hemos dado gracias a Dios por este hecho eclesial, relativamente novedoso, que expresa el sentido teológico de la cooperación entre las Iglesias, a la vez que lamentamos que, en ocasiones, sea considerado como una simple distribución de “efectivos” evangelizadores o por otras razones particulares ajenas a la cooperación eclesial.

El Encuentro ha sido ocasión para renovar nuestra convicción de que el envío de un presbítero a otra Iglesia local, como Fidei Donum, no sólo enriquece a la Iglesia de destino, sino también a la de origen. Esta cooperación es memoria permanente de que toda la Iglesia, todas las Iglesias y todos en la Iglesia nos hallamos en “estado de misión”.

Apoyados en las enseñanzas de la Iglesia y en nuestra experiencia misionera, como Fidei Donum, nos permitimos recordar a quienes parten y a quienes les envían la necesidad de unserio discernimiento vocacional misionero, una preparación cultural y social para insertarse
adecuadamente en el país de destino, la necesaria formación doctrinal y pastoral antes de su partida, así como la garantía de ser acogidos e insertados en el presbítero de destino.
Por otra parte deseamos que las Iglesias de destino los acepten como un don de Dios, que traen la Buena Noticia del Evangelio y se disponen a servir a la comunidad cristiana que se les encomienda, sin descuidar la necesaria cobertura jurídica, civil y eclesiástica.
Mostramos nuestra disponibilidad de sacerdotes Fidei Donum para ayudarles en el proceso de su preparación antes de partir, así como para acogerlos y acompañarlos en el lugar de destino.

4. Un camino abierto

Como conclusión del momento de gracia y de fraternidad que este Encuentro ha representado, nos parece urgente reafirmar la vocación misionera inscrita en la naturaleza de cada una de las Iglesias particulares, sea de Europa, de América Latina o de otro continente.

Queremos subrayar cómo nuestras Iglesias del Viejo Continente siguen llevando hacia la Iglesia latinoamericana un reconocimiento especial por todos los dones que en estos años de cooperación misionera han recibido de ella misma, sobre todo en una nueva comprensión de la ministerialidad bautismal, en el contacto vivo y comunitario con la Palabra de Dios, en la construcción de la comunidad como red de pequeñas comunidades, en la opción cristológica y por ende preferencial por los pobres y los más necesitados.

Aún en la conciencia de la temporalidad de la experiencia misionera de los sacerdotes Fidei Donum, nos comprometemos a animar a nuestras Iglesias de origen para que nunca se apague el fuego de la misión como fuente de renovación espiritual y pastoral, y al mismo tiempo solicitamos a las Iglesias del continente latinoamericano que nos estimulen en este sentido, indicándonos a cada instante las nuevas urgencias, desafíos y fronteras de nuestra posible cooperación misionera.

Bogotá, 11 de febrero de 2011

domingo, 22 de agosto de 2010

Consejo Nacional del Movimiento Scout del Uruguay en Melo

El Consejo Nacional del Movimiento Scout del Uruguay sesionó hoy en Melo.
Después de haber visitado ayer al grupo Scout que funciona en la ciudad de Treinta y Tres, el Consejo se reunió en Melo, recibiendo a dirigentes del grupo local Catedral, y escuchando el informe de los jóvenes Scouts de la Diócesis de Dijon, Francia, que se encuentran desde hace días en Melo, realizando un servicio de animación con niños de tres barrios de la ciudad.
Los jóvenes franceses vienen concurriendo a Villa Betania, Obra Social Picapiedras y Capilla San Pablo del barrio Hipódromo. Es precisamente en este último lugar, donde no existe un trabajo organizado con los niños, donde los jóvenes visitantes sugieren que podría organizarse algo más permanente, lo que sería una buena oportunidad para el grupo local, que actualmente cuenta sólo con la rama Pioneros.
Benoît, el joven que presentó el informe al Consejo expresó su deseo personal de que esta visita pueda abrir camino para una relación más permanente entre Scouts de Francia y Movimiento Scout del Uruguay.
El Obispo saludó a los miembros del Consejo, les agradeció su visita, expresando su reconocimiento al Movimiento Scout y augurando que los grupos que existen en la diócesis puedan afirmarse, fortaleciento los vínculos con el Movimiento y con la Pastoral Católica del mismo, y prestando su servicio sobre todo en los lugares más humildes.

Donde encontrar a los Scouts en la Diócesis de Melo:

Treinta y Tres

  • José Ma. Freire (33) Lugar: Pquia San Jose Obrero / Pablo Zufritegui Fte pza 19 de abril centro    Responsable: Mario Abella - Teléfono de contacto: (045) 24460 – 099 875560

Cerro Largo

  • Melo Lugar: Catedral / Responsable: Richard Machado - Teléfono de contacto: 098 728077

martes, 17 de agosto de 2010

Para construir un mundo un poco mejor

La llegada... el grupo con la azafata del vuelo 
En la capilla San Pablo de Barrio Hipódromo
La movida en Villa Betania
En Bañado de Medina
Scouts de Francia entre nosotros
El 6 de agosto, Milène, Alice, Valentin, Pierre-André y tres tocayos que responden al nombre de Benoît, un total de siete jóvenes franceses, llegaron a Melo. Venían desde su ciudad de Dijon, pasando brevemente en su viaje por Buenos Aires y Montevideo.
¿Qué los trajo hasta aquí? Los siete pertenecen, desde hace muchos años, a los Scouts de Francia. Algunos de ellos han estado juntos haciendo parte del mismo equipo durante varios años.
Actualmente los siete forman parte de un equipo dentro de la rama Rovers del movimiento, que entre los Scouts de Francia se conoce como Compagnons (compañeros).
El equipo completó su integración hace dos años, cuando todos ellos se encontraron entre los 60 scouts franceses que participaron de un encuentro Scout en Marruecos, con 4.000 participantes del país. Allí vivieron una experiencia fuerte de encuentro con otra cultura y aún con otro idioma, ya que si bien los marroquíes aprenden el francés en la escuela, los más jóvenes sólo hablan el árabe.
Después de esa experiencia, comenzaron a pensar el proyecto que los traería hasta Melo: ir a otro país, como equipo, a realizar una actividad de servicio.

¿Por qué vinieron a Uruguay, y por qué a Melo?
Aquí contamos con contacto que nos daba mucha seguridad: el P. Lucas Lalire, párroco de la Catedral de Melo, pertenece a la Diócesis de Dijon. Fue en comunicación con él, presentando las expectativas y posibilidades del grupo y escuchando sus propuestas, que se fue definiendo el proyecto.

¿Cuándo comenzaron a preparar este proyecto?
Fue hace unos dos años. Para la preparación del viaje tuvimos reuniones durante varios fines de semana con dirigentes de los Scouts de Francia que nos ayudaron a pensar el proyecto, dándonos diversas pistas tanto en lo que teníamos que reunir en lo material, como también previendo todo lo que era posible prever en cuanto a necesidades o situaciones que se nos pudieran presentar.

¿En qué consiste el proyecto?
El proyecto que estamos realizando es de animación y recreación con niños, en tres centros de Melo: Capilla San Pablo en Barrio el Hipódromo, Oratorio de Villa Betania y Obra Social Picapiedras.
Es frecuente que estos proyectos de solidaridad se dediquen a construcción o reparación de edificios. El año pasado estuvimos en el norte de Bretaña, en Francia, ayudando durante 13 días en la reconstrucción de una casa en ruinas que había sido donada para el movimiento Scout. Mientras trabajábamos, estuvimos colaborando en la recreación con los niños de un campamento Scout. Eso salió bien, y nos animó a pensar en hacer lo mismo aquí.
Creemos que es más interesante la animación con niños u otras personas, porque se puede vivir más encuentros, conocer más a otras personas, así como el ambiente y la cultura del país.
Es algo que puede aportar mucho a los niños, algo diferente de la escuela, pero también nos aporta mucho a nosotros, en el conocimiento que se va dando a través del juego y las relaciones que allí se establecen.

A veces, desde aquí, con nuestras dificultades, pensamos que para Uds. puede ser más fácil encarar los costos de un proyecto como éste. ¿Contaban Uds. con fondos para hacerlo? ¿Lo pusieron sus familias? ¿Cómo fue?
Los fondos los reunimos nosotros, y no fue fácil. Entre todos pensamos lo que podíamos hacer y en diferentes lugares y a lo largo del año nos fuimos turnando para realizar algunas actividades como venta de postres a la salida de la Misa, venta de árboles de Navidad, servicio de atención de niños en fiestas y casamientos.
También hubo un aporte personal, que cada uno consiguió como pudo, trabajando en las vacaciones (porque todos somos estudiantes): uno estuvo en una fábrica, otro en un restaurante, y así.
Todo esto llevó mucho tiempo, muchas energías. Se necesitaba mucha motivación, a veces se perdía un poco, pero siempre algunos, una vez unos, otra vez otros, la mantuvieron, y eso ayudó a no dejar caer el proyecto.

¿Qué es lo que están haciendo ahora en los tres centros?
Se trata de juegos que puedan cambiar los hábitos de los niños. Buscamos juegos colectivos accesibles a todos, donde todos puedan participar, que fueran fáciles de explicar, con nuestras limitaciones en el idioma. Fácilmente comprensibles para los niños más chicos – a partir de los cinco años de edad –, que no necesitaran demasiado material.
Es difícil encontrar juegos para los niños más grandes y los jóvenes, porque sólo quieren jugar al fútbol y cuesta interesarlos en otros juegos. Por otra parte, es difícil encontrar juegos para todos.
En el Hipódromo los organizamos en grupos de edades. Combinamos los juegos y el deporte con actividades manuales. Entre todos elaboramos un mural, con impresión de manos, que quedó en la capilla. También modelamos figuras en pasta. Los grupos se organizaron para traer también algo para compartir.
Estuvimos también con los niños en Bañado de Medina.

¿Qué es lo que han ido encontrado en este tiempo?
Cuando salimos no sabíamos qué era lo que íbamos a encontrar, cómo serían los niños, si sería posible comunicarse. Ninguno hablaba español antes de venir, sólo uno de los Benoît lo había estudiado, pero ya hacía mucho tiempo de esto.
Encontramos gente muy acogedora, niños muy motivados, contentos de participar. También los padres valoraron el que se hiciera actividades para los niños.

¿Cómo fue la llegada, qué cosas les han sorprendido?
Al principio extrañamos un poco. Veníamos del verano y nos encontramos con el invierno. El encuentro con otra cultura, otro idioma, nos exige mucha atención, mucho esfuerzo.
Fue muy lindo el recibimiento que nos dieron los Scouts uruguayos. Estuvimos con el presidente del Consejo Directivo, Álvaro Soares y durante todo el tiempo que estuvimos en Montevideo estuvimos acompañados por alguno de los Scouts, que nos mostraron la ciudad y también nos recibieron en algunos de sus lugares de encuentro.
Nos llamó la atención la diferencia entre Montevideo y las ciudades que fuimos encontrando en la ruta, sobre todo los tres que vinimos por la Ruta 7. Montevideo, aparte de la presencia de los carritos de recolectores, es una ciudad europea. Metiéndonos hacia el interior encontramos otra cosa. Nos sorprendieron los campos, las grandes extensiones que no existen en Francia. También los autos viejos, incluso realmente antiguos, circulando.
Algo que tuvimos que aprender es la manera de saludar: en Francia, se saluda con dos besos, uno en cada mejilla (y en algunos lugares con tres y aún cuatro). Aquí es uno solo… a veces nos quedamos desubicados, esperando o queriendo dar otro. Ahora nos acostumbramos a cómo se hace en Uruguay y pensamos que al llegar a Francia vamos a tener la misma confusión que teníamos aquí al principio.
En fin, estamos muy contentos de haber venido. Sentimos que era lo que estábamos buscando y lo mejor de todo es siempre el encuentro con los niños.
El asombro de los "autos antiguos"
En la Obra Social "Picapiedras"

martes, 10 de agosto de 2010

Misioneros de Fiesole & Scouts de Dijon

Se van los italianos, llegaron los franceses
El sacerdote y los jóvenes de la Diócesis de Fiesole que estuvieron realizando una misión en Río Branco, estuvieron hoy a mediodía en Melo, de paso hacia Fraile Muerto, desde donde volverán a Montevideo, para finalmente regresar a Italia.
En la Casa de Retiros compartieron el almuerzo con siete jóvenes franceses pertenecientes a la rama Rover (en Francia se les llama Compagnons) del Movimiento Scout.
Alice, Milène, Pierre-André, Valentin y tres tocayos que llevan el nombre de Benoît llegaron a Uruguay la semana pasada, para realizar en Melo un proyecto de solidaridad internacional, dentro de su programa como Rovers. Se trata de actividades recreativas con niños en la Capilla San Pablo, del Barrio Hipódromo, la Obra Social Picapiedras de los Padres Salesianos y el merendero de Villa Betania. Llegaron con algunos conocimientos de español y no ahorran esfuerzos para avanzar en la comunicación, aprendiendo incluso nuestra manera de pronunciar y nuestros modismos. Los jóvenes franceses son de la Diócesis de Dijon, de la que es oriundo el Vicario Pastoral, P. Lucas, y es a través de él que realizaron los contactos para llegar hasta aquí. ¡Bienvenidos!