miércoles, 12 de agosto de 2009

Desde la Misión en Sydney (5)


Miércoles 12 de agosto.
Radio Austral es la más importante emisora de habla española en Australia y Nueva Zelandia. Transmite en FM y varias retransmisoras aseguran su presencia en el aire. También puede ser escuchada en cualquier lugar del mundo a través de Internet. Su director, Eduardo González, me entrevistó el año pasado con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Esta mañana me invitó nuevamente para tener una larga charla, cuyo registro ofrezco a quienes tengan la paciencia de descargarlo... está en formato mp3, a 128 kbps, tiene una duración de una hora 8 minutos y el archivo tiene 62 MB... ¡Ánimo! Está subido en Rapidshare. No olviden elegir "free user", que es lo que permite bajarlo gratuitamente y no "premium", que les reclamará un pago !!!
Para bajar la entrevista, hacer click aquí: ENTREVISTA
Para escuchar Radio Austral, hacer click aquí: AUSTRAL y luego en LISTEN NOW.

A mediodía, almorcé con mi primo José Ramón y su esposa Mireya, que emigraron desde Uruguay en los 70, con sus tres hijas, y que cuentan con siete nietos nacidos en Australia.

En la noche, charla en la comunidad de Maroubra. Es el único lugar de nombre aborigen entre los que vengo visitando, y significa "como trueno". Tiene una zona de playa, al sureste de Sydney, pero no vi nada de eso. Me encontré, en cambio, con una comunidad que me recibió muy cuidadosamente, diría con mucha formalidad, con nuestro himno nacional y todo !!! Sin embargo, a medida que fuimos avanzando en el encuentro fuimos entrando en un clima humanamente muy cálido. Había varios uruguayos, peruanos, mexicanos. Todos líderes en la comunidad: "aquí nadie viene a calentar sillas", se dijo. Casi todos ellos, cursillistas, es decir, participantes del movimiento de los Cursillos de Cristiandad, que lleva más de 30 años de actividad en la zona de Sydney, ofreciendo los cursillos en español. (En la foto, con miembros del Consejo Pastoral Parroquial).

martes, 11 de agosto de 2009

11 de agosto - Santa Clara


En esta memoria de Santa Clara de Asís, un recuerdo especial para la Parroquia de Santa Clara, en Santa Clara de Olimar, departamento de Treinta y Tres, Diócesis de Melo.
La foto muestra el frente de la iglesia parroquial, ligada a la vida de la familia Saravia, de tanta gravitación en la historia de Uruguay, declarada en 2002 monumento histórico nacional. Lamentablemente la iglesia se encuentra en un estado que no hace posible su utilización como lugar de culto. De a poco, y en la medida que encontremos las ayudas necesarias, buscaremos las formas y caminos que permitan que Santa Clara pueda recuperar esta Iglesia histórica, pero también contar con otro lugar adecuado para la asamblea litúrgica, más al centro de la villa.
La comunidad parroquial está bajo la responsabilidad de las religiosas Misioneras de Jesús Verbo y Víctima y actualmente se reúne en la capilla del antiguo colegio, hoy convento de las religiosas.

Desde la Misión en Sydney (4)




Martes 11 de agosto.
Una nueva e intensa jornada, en la que por la mañana pude visitar la catedral de Sydney y encontrarme con el arzobispo, Cardenal George Pell. En la tarde estuve con el Obispo de Parramatta, Mons. Kevin Manning. Me acompañaron el P. Luciano Toldos, sacerdote Scalabriniano brasileño y uno de los capellanes hispanos y Sonia Lievano, laica colombiana vinculada a los Padres Scalabrinianos. Estas visitas están en relación a mi presencia en Sydney, ya que las parroquias que voy visitando están en estas diócesis, en las que viven muchos "hispanos".
A ambos obispos les manifesté mi especial reconocimiento por el destacado lugar que tuvo Uruguay en ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud, el año pasado, cuando dos jóvenes nacidas en Australia, de padres uruguayos, fueron confirmadas por Benedicto XVI y fueron a él presentadas como "representando a Uruguay". Los uruguayos, y menos aún la Iglesia en el Uruguay no estamos muy habituados a estos destaques... Fue un momento también particularmente significativo para la importante colectividad uruguaya en Australia.
También expresé a ambos Obispos mi apreciación sobre el aporte de los emigrantes latinos a Australia quienes, por una parte, encontraron aquí un hogar y posibilidades de desarrollo personal y profesional que en su momento no tuvieron en sus países, pero que, con su trabajo, también han contribuido al crecimiento de ésta, su segunda patria.
Manifesté a los Obispos que para muchos latinos, aunque hablen habitualmente y en muchos casos con total fluidez el inglés, es importante contar con servicios religiosos en su lengua materna, que los remite a las raíces más profundas de su fe. Agradecí en ese sentido todas las facilidades que se dan para el desarrollo de la Pastoral entre los hispanos, de lo cual mi visita, como la de otros obispos latinoamericanos que lo han hecho anteriormente, es una expresión.
Parramatta es una diócesis nueva, desprendida de Sydney hace algunos años. Su catedral fue reconstruida y ampliada después de un incendio, con una arquitectura moderna muy especial, que puede apreciarse en las fotos.
En la noche, tuve mi charla sobre María Misionera, el tema de la misión, con los hispanos de la Parroquia San Miguel en Hurstville.

lunes, 10 de agosto de 2009

Desde la Misión en Sydney (3)


Lunes 10.
En este día de San Lorenzo he tenido muy presente a los cinco diáconos de la diócesis de Melo, a los de Salto y los que se están preparando al diaconado. Celebré Misa en la casa donde me alojo, y me acompañó el diácono Ángel Portas.
Hoy a mediodía almorcé con los capellanes de pastoral hispana, casi todos scalabrinianos, pero también el jesuita con el que concelebré ayer, un colombiano, el P. Fabio y un sacerdote mexicano, de los Misioneros de Guadalupe... capellán de los chinos !!!
Dediqué buena parte del día a preparar mis charlas sobre María, y una presentación de la diócesis de Melo en Power Point.
De noche, aquí enfrente, en la Iglesia de Ascroft, tuve la primera charla, que consistió en un recorrido por los textos marianos del Nuevo Testamento, presentando a María como discípula misionera. Estuvo muy concurrida, y la gente mostró su interés en las muchas preguntas que se plantearon al final.
Mañana de mañana tengo la entrevista con el Cardenal Pell y de tarde con el obispo de Parramatta.

domingo, 9 de agosto de 2009

Desde la Misión en Sydney (2)



Domingo 9: comienzo hoy con la Misa en la comunidad de Ascroft, frente a la casa donde estoy alojado. En esta misma Iglesia celebré el año pasado mi primera misa en Australia.
Es un hermoso reencuentro con alguna de la gente que estuvo el año pasado. Y es, precisamente, de 2008, la foto que aparece arriba.
Desde allí el diácono Ángel Portas me lleva a Fairfield, a la parroquia Santa Teresita, cuyo párroco es el P. José María, un jesuita español con muchos años de presencia y trabajo entre los emigrantes de habla hispana de Sydney. Allí celebro también la Misa.
Completo la mañana con una visita y saludo en la comunidad de Epping, ya en la diócesis de Broken Bay, cuyo obispo saludé el viernes en la Misa de Mary McKillop.
En la tarde, con el P. Luciano y el diácono Ángel nos vamos al Teatro a ver la obra, en español, "Esperando la Carroza", en la que participan mi prima y uno de sus yernos. La obra es presentada por el grupo "Casa del Teatro", que está celebrando sus 30 años. Mireya, mi prima, ha estado entre sus fundadores.
Y ahora, a descansar, que mañana nos espera otra buena jornada...

sábado, 8 de agosto de 2009

Desde la Misión en Sydney (1)





Escribo cuando en Uruguay son las 9 de la mañana del sábado 8 de agosto, mientras que aquí en Sydney ya son las 10 de la noche...

Llegué a Australia ayer por la mañana (hora local), invitado por los Padres Scalabrinianos, que atienden a las comunidades hispanas de Sydney y alrededores, para realizar una misión visitando las parroquias donde se reúnen esos grupos de emigrantes latinoamericanos, culminando el domingo 16, con una Misa convocada bajo el lema "María, misionera de hispanoamérica".
Ayer por la tarde comencé visitando a una familia uruguaya: Mario y Chiquita me invitaron a ver a su hija, Graciela, que padece de esclerosis múltiple. Me impresionó ver su buen ánimo y el cariño con que cuidan a su hija, que está completamente imposibilitada.
Más tade me reuní con el equipo organizador, integrado por delegados de las diferentes comunidades. Había gente de Uruguay, Perú, Ecuador, Chile, Salvador y algunos otros países.

Esta mañana estuve en el programa "Pan de Vida" de Radio Austral (que se puede escuchar por Internet AQUÍ).
A las 11:00, acompañado del diácono permanente Ángel Portas, participé en la Eucaristía que se celebró en una Iglesia cercana al Santuario de la beata Mary of the Cross McKillop, que se encamina a ser la primera santa australiana.
Mary McKillop fundó las Hermanas de San José y del Sagrado Corazón, congregación con marcado perfil australiano en su origen, dedicada a la educación de los más pobres, y con reglas que partían más de la realidad y de las necesidades de Australia que de los modelos y normas europeos. La Misa fue presidida por el Cardenal George Pell, arzobispo de Sydney, a quien pude saludar. También pude tener una buena conversación con Mons. David Walker, obispo de Broken Bay, una diócesis vecina a Sydney. Estuve luego con la superiora general de la congregación y algunas de las hermanas del Consejo General.
Desde alli fui con Ángel hasta su casa, donde participé de un encuentro con el grupo de uruguayos que recibió la delegación de Pastoral Juvenil uruguaya que participó en la Jornada Mundial de la Juventud el año pasado. Fue un muy grato reencuentro, en el que pude compartir alguna información de Uruguay y pude contar lo vivido en los últimos días como nuevo Obispo de Melo.
La jornada concluyó con la Misa en la Parroquia del Buen Pastor, en Plumpton, en la vecina diócesis de Parramatta, y el encuentro con la comunidad hispana que suele encontrarse allí.

jueves, 6 de agosto de 2009

Celebración del Santo Cura de Ars en Montevideo

Todos los años, el 4 de agosto o en una fecha próxima, en el Seminario Interdiocesano del Uruguay, en Montevideo, se celebra la memoria de San Juan Bautista María Vianney, el santo Cura de Ars, patrono del clero secular y desde este año, de todos los sacerdotes.
La celebración de este año, en el marco del Año Sacerdotal y del 150 aniversario de la muerte del santo, convocó a muchos más sacerdotes que habitualmente, y fue la Parroquia San Carlos Borromeo, vecina al Seminario, quien nos acogió a fieles laicos, religiosas, diáconos, sacerdotes y obispos en esta celebración.
En estos días he estado meditando sobre esta figura, al decir de un cura viejo "tan admirable y tan inimitable", al menos si tomamos al pie de la letra las expresiones que el Papa Benedicto alude como "exageraciones del piadoso hagiógrafo".
Sin embargo, lo que me ha dado vueltas en la cabeza y en el corazón en estos días es algo muy sencillo...
En primer lugar, lo que me despierta el "te amo, Dios mío". La oración del Santo recogida en canción, expresa cuál es el centro de su vida: el amor de Dios. "Prefiero morir a no amarte". El amor a Dios sostiene la vida del Santo Cura.
En segundo lugar, San Juan Ma. Vianney presenta a los demás ese Dios cuyo amor colma su vida, hablándoles de "el Buen Dios" (le Bon Dieu). Creo que la expresión no es original, aunque no es común entre nosotros. Es la manera piadosa del católico francés de nombrar a Dios, no a secas, sino agregándole al nombre el atributo de "bueno".
Así, "el buen Dios" es el que se hace presente entre los hombres, el que los ama con el Corazón de su Hijo, el que los alimenta en la Eucaristía con la Vida de su Hijo, el que les manifiesta en la Reconciliación la misericordia del Corazón de Jesús.
Así, ese centrar su vida en el Dios al que ama con todo su corazón, lleva al Santo Cura a mostrar a los demás al amado, "el buen Dios", a buscar darlo a conocer, a buscar llevar a otros a su encuentro.
Tal vez choca ese "yo" de la oración, esa activa declaración de amor... pero no cabe duda de que él se siente también amado, profundamente amado y, desde su sacerdocio, quiere conducir a los hombres a ese Amor.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Hacia la XXXI Jornada Nacional de la Juventud - Mensaje de Mons. Heriberto



XXXI Jornada Nacional de la Juventud
Lema: “En la vida encontramos a Jesús” Texto inspirador: Jn 1,35-51

35 Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. 36 Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios». 37 Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. 38 Jesús se volvió, y al ver que lo seguían les dice: «¿Qué buscan?» Ellos le respondieron: «Rabbí - que quiere decir "Maestro" - ¿dónde vives?» 39 Les respondió: «Vengan y lo verán». Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos la hora décima. 40 Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. 41 Este se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías» - que quiere decir “Cristo”. 42 Y lo llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas» - que quiere decir "Piedra". 43 Al día siguiente, Jesús quiso partir para Galilea. Se encuentra con Felipe y le dice: «Sígueme». 44 Felipe era de Betsaida, de la ciudad de Andrés y Pedro. 45 Felipe se encuentra con Natanael y le dice: «Ese del que escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús el hijo de José, el de Nazaret». 46 Le respondió Natanael: «¿De Nazaret puede haber cosa buena?» Le dice Felipe: «Ven y lo verás». 47 Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tienen a un israelita de verdad, en quien no hay engaño». 48 Le dice Natanael: «¿De qué me conoces?» Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi». 49 Le respondió Natanael: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel». 50 Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores». 51 Y le añadió: «En verdad, en verdad les digo: ustedes verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

El domingo 6 de setiembre de 2009 se celebra en Uruguay la Trigésimo primera Jornada Nacional de la Juventud. La Trigésima jornada, realizada el año pasado, reunió en Tacuarembó a jóvenes de Pastoral Juvenil de todas las diócesis del Uruguay. Los jóvenes pusieron buena cara al mal tiempo que los recibió, y juntos vivimos un acontecimiento inolvidable, con numerosos y gratos encuentros entre los diferentes participantes pero, sobre todo, el encuentro con el Señor Jesús en una vigilia de intensa oración el sábado de noche y en la Eucaristía final del domingo.
Esta XXXI JNJ se celebrará en las diferentes diócesis del Uruguay en la modalidad que cada una de ellas determine, siempre bajo el lema elegido por la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil, y con este mismo texto bíblico inspirador.
Comparto con los lectores del CLAM algunas reflexiones sobre este acontecimiento, a partir del lema y de la Palabra de Dios elegidos por los jóvenes.

“Encontramos a Jesús”

Encontramos a Jesús puede entenderse como algo que ya sucedió o algo que está sucediendo. La voz encontramos corresponde en la conjugación de “encontrar” tanto al tiempo pasado como al tiempo presente.
Pero esa afirmación tiene también el carácter de un testimonio.
Es la palabra de quienes han encontrado (en el pasado) y encuentran (en el presente) a Jesús en la vida y comparten, dan a conocer a los demás ese hallazgo. Así, el lema se hace también invitación para todos aquéllos y aquéllas jóvenes que estén en búsqueda de Dios, para que busquen en su vida ese encuentro con Jesús.

El encuentro con Jesús Cuando leemos los Evangelios, hallamos por una parte discursos, palabras de Jesús y por otra, narraciones de acontecimientos de su vida. La mayor parte de esos relatos nos habla de diversos encuentros de distintas personas con Jesús.
Jesús salió al encuentro de toda clase de personas: niños y jóvenes, hombres y mujeres, pobres y ricos, judíos y extranjeros, justos y pecadores. A todos los invitó a seguirlo.
Son encuentros en la vida, porque, a menudo, el lugar del encuentro es el lugar de la vida diaria: la orilla del lago entre barcas y redes de pescadores; la mesa del cobrador de impuestos; las calles de Jericó; la puerta de entrada de las ciudades y, tantas veces, los caminos que Jesús recorría con sus discípulos.
Más allá de esa circunstancia cotidiana, son encuentros en la vida, porque tocan profundamente la vida de las personas. Podemos decir que, para quien ha encontrado a Jesús, hay un antes y un después. Es un encuentro que no deja indiferente. El encuentro con Jesús coloca a la otra persona frente a una decisión: seguirlo o dar la vuelta.
Jesús llama a algunos en forma directa, explícita, a seguirlo, para estar con él y para enviarlos a predicar. Son aquéllos que forman el grupo de Doce discípulos que lo acompaña permanentemente.
Otros, simplemente, se sienten llamados a partir del encuentro y comienzan a seguirlo, como el ciego Bartimeo, que recupera la vista y se pone a andar tras de Jesús por el camino, dando a la vez testimonio de lo que le ha ocurrido.
Otros se hacen también discípulos que abren su casa y su corazón a Jesús: pensemos en el arrepentido Zaqueo, que recibió a Jesús con alegría, o en los amigos como Marta, María y Lázaro que tantas veces ofrecieron a Jesús y a sus discípulos un hogar acogedor.

Discípulos Misioneros La decisión de responder a la interpelación y al llamado que resultan del encuentro con Jesús, hace que el discípulo se haga muy pronto, casi inmediatamente misionero: “discípulo misionero”, como expresa el Documento de la V Asamblea del Episcopado Latinoamericano (Aparecida).
El texto motivador elegido para esta XXXI JNJ nos muestra claramente esta dinámica.
Andrés, después de encontrar a Jesús, encuentra a su hermano Simón, y le manifiesta “Hemos encontrado al Mesías” y lo lleva a conocer al Maestro.
También Felipe, recién llamado por Jesús, le cuenta a su amigo Natanael: “Ese del que escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado”.
Así es como esos primeros discípulos se hacen también misioneros, compartiendo con sus hermanos y amigos su encuentro con Jesús en la vida.
Jesús muestra ante ellos su especial conocimiento de las personas, su extraordinaria capacidad para ver toda su capacidad de amar, de dar, de vivir en el bien y la verdad: “Ahí tienen a un israelita de verdad, en quien no hay engaño”, dice al ver a Natanael.
La mirada de Jesús es la mirada del amigo verdadero, aquel que es capaz de hacer aflorar lo mejor de nosotros mismos.
Natanael se asombra de esa perspicacia de Jesús. Jesús le anuncia que llegará a ver cosas más grandes. Muchas veces hablamos humanamente de “ensanchar nuestro horizonte”. Jesús quiere abrir para sus discípulos no sólo el horizonte de la tierra, sino el horizonte de la Eternidad, el horizonte del Padre Dios. Si se me permite la expresión paradójica, el horizonte “vertical”. “Ustedes verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”. En definitiva, los discípulos verán la realización del proyecto de Dios en su Hijo Jesús, para salvación de la humanidad.

Señor Jesús,
tú sigues llamando:
haz que podamos escuchar de corazón tu llamado
y seguirte de verdad.
Señor Jesús,
tú nos miras con un cariño
que es capaz de hacer brotar el bien
en nuestro corazón:
haz que no nos cerremos a tu amor
y nos abramos a nuestros hermanos.
Señor Jesús,
tú nos abres el cielo
para que contemplemos
el proyecto del Padre realizado en Ti:
haz que estemos disponibles y animosos
para anunciar a nuestros hermanos y hermanas
la Vida en abundancia que Tú nos has traído.

+ Heriberto Bodeant, Obispo de Melo
Presidente de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil

lunes, 3 de agosto de 2009

Fazenda de la Esperanza en Cerro Chato







Haciendo Esperanza
"Fazenda da Esperança" se traduce como "Hacienda de la Esperanza", pero muchos nos hemos encariñado con esta palabra portuguesa que expresa una hermosa experiencia de amor, y así decimos "Fazenda de la Esperanza".
El tiempo fue terriblemente frío, en la tarde del sábado primero de agosto, en la vieja granja Quo Vadis en Cerro Chato. El viento no permitía guardar ni un poquito de calor. Sin embargo, el calor humano era intenso. Se inauguraba la primera Fazenda de la Esperanza en Uruguay. 62 Fazendas en diferentes lugares del mundo muestran que este camino propuesto a jóvenes víctimas de diferentes adicciones, especialmente drogadictos está encendiendo una luz muy intensa. No es otra luz que la viene del amor del Corazón de Jesús, que toca el corazón de jóvenes que no habían encontrado hasta entonces ese Amor que colmara su vida.
Me alegró mucho ver a la diócesis presente y acompañando: la numerosa presencia de la comunidad de Cerro Chato, donde se inserta la Fazenda; las vecinas parroquias de Santa Clara y Tupambaé; un ómnibus con gente de Melo; grupos de Treinta y Tres. Numerosos sacerdotes, algunas religiosas y, por supuesto, Mons. Cáceres. El saludo desde Montevideo de Mons. Luis. Gente de la vecina diócesis de Minas. Estuvieron también autoridades que han apoyado esta obra, de la Comisión Nacional de lucha contra las Drogas y de la Municipalidad de Treinta y Tres.
Marcó la presencia de Nelson, uno de los cuatro fundadores, sacerdotes de las fazendas de Paraguay y Argentina; el testimonio de dos jóvenes, hoy voluntarios, uno de los cuales integrará el equipo de la Fazenda de Uruguay, junto con Beatriz, Fray Dante y el P. Gabriel.
La misa, en la Parroquia Sagrado Corazón, en Cerro Chato, asentó esa integración de la Fazenda a la comunidad parroquial, rubricada por las palabras del párroco, el P. Sebastián.
La Fazenda, que tiene capacidad para 12 internos (sólo varones), tiene ya dos jóvenes que empiezan el camino... y muchísimos pedidos. La dirección de contacto: fazendauy@gmail.com.
Esto es un gran regalo de Dios, una verdadera Gracia, para la Diócesis de Melo, para todo este Pueblo de Dios en Cerro Largo y Treinta y Tres.

4 de agosto 1859 - 2009. Sesquicentenario de la muerte del Cura de Ars


San Juan Bautista María Vianney, patrono del clero secular nació en Dardilly, cerca de Lyon, Francia, el 8 de Mayo de 1786; murió en Ars el 4 de Agosto de 1859. Se cumple este año el sesquicentenario de su muerte.

El Cura de Ars, modelo del clero secular


8. (...) De la heroica vida del Cura de Ars se desprenden algunas características que configuran el modo de vivir el ministerio sacerdotal, que son propias del clero secular, en especial de los párrocos. Porque el Cura de Ars, si bien se vio tironeado por sus inclinaciones a la soledad de la Trapa, de hecho se santificó en el ministerio parroquial y por su dedicación sin retaceos al bien terrenal, pero sobre todo eterno de sus feligreses y cuantos se agolpaban ante sus sencillas catequesis, consejos de confesión y piadosa celebración del sacrificio de la Misa.

9. Se ha podido decir que la espiritualidad del clero secular o diocesano es simple, porque pone el acento sobre lo esencial del sacerdocio, sin necesidad de identificarse con ninguna de las escuelas, movimientos o carismas, que reparten las insondables riquezas de Cristo. El sacerdote secular, tanto para su propia vida interior como para servir a la de sus hermanos, puede espigar a gusto en la rica tradición espiritual, en la variada profusión de métodos apostólicos, pero siempre guardando su libertad y soltura. Se da en la organización, las tradiciones y el espíritu mismo del clero diocesano guiado directamente por el obispo, una agilidad de movimientos y, por lo mismo, una disponibilidad a las necesidades de la diócesis, teniendo en cuenta toda la riqueza de los diversos carismas.

10. Existen, por supuesto, los imperativos y límites provenientes de la necesaria colaboración con el Obispo, pero ésta fluye precisamente de la naturaleza misma de toda vocación sacerdotal. Sólo que el clero secular la visualiza con total inmediatez y claridad, sin intervención de otros elementos interpuestos (superiores, votos, reglas, todos ellos evangélicos y bendecidos por la Iglesia con el fin de perseguir otras imperiosas necesidades), pero no patentizan en su suprema sencillez la médula del ministerio sacerdotal como colaboración directa con los sucesores de los apóstoles. El Cura de Ars se presenta en lo que a esto se refiere, como heredero de la gran escuela francesa de espiritualidad sacerdotal.

11. Es sabido cómo las grandes figuras de San Francisco de Sales, San Vicente de Paúl, el Cardenal Bérulle y Oriol, dieron una impronta de gran calidad espiritual al clero con una teología tendiente a la identificación con Cristo sacerdote. Tuvieron siempre la preocupación de no agregar ninguna autoridad sobre la de los Obispos, ninguna ley más que los sagrados cánones, ninguna forma de piedad fuera de la piedad tradicional de la Iglesia.

12. Los lazos de los religiosos con la diócesis y el obispo son mucho más elásticos. El religioso depende de sus superiores en su vida personal y comunitaria; su estadía en una diócesis es precaria y sus actividades en ella están necesariamente coloreadas por el espíritu y Constituciones de su Orden Religiosa o Congregación. Es sabido que el sacerdote religioso no puede estar tan disponible al obispo como el sacerdote secular.

13. Los ejemplos del Cura de Ars y de tantos otros santos pastores han de despertar un aprecio cálido en todo el pueblo de Dios por el humilde, y no menos necesario servicio del clero parroquial a las órdenes exclusivas del obispo. Porque suele darse, a veces, una menor estima por quienes no son otra cosa que sacerdotes; como si serlo fuera poca cosa y se necesitara de otros títulos para justipreciar a aquellos que son llamados “amigos de Cristo” en el día de su Ordenación.
Cuántas veces no han oído los sacerdotes seculares la pregunta: “Padre ¿de qué congregación es Ud.?”. San Pío X se complacía en tomar como un timbre de honor el apelativo un tanto despreciativo del que se habían servido algunos, cuando se anunció su elevación al pontificado romano: “Es un cura de campaña”.

(De la Carta Pastoral de la Conferencia Episcopal Uruguaya con motivo del II Centenario del nacimiento del Cura de Ars, Montevideo, 1986)