domingo, 7 de marzo de 2010

La higuera que no da frutos (Lucas 13,6-9)

[Jesús] Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: "Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?" Pero él le respondió: "Señor, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas."» Lucas 13:6-9

El tema de los frutos aparece muchas veces en los Evangelios sinópticos (cito sólo Mateo, pero hay paralelos en Lucas y Marcos):
  • la exhortación a dar "frutos de conversión" (Mt 3,8)
  • el anuncio del destino del árbol que no dé frutos: "será cortado y arrojado al fuego" (Mt 3,10)
  • el criterio de discernimiento: "por sus frutos los conoceréis" (Mt 7,16 y ss)
  • el efecto del grano sembrado en tierra buena: "este sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta" (Mt 13,23)
  • la higuera maldecida por no dar higos: "que nunca jamás brote fruto de ti" (Mt 21,19)
  • la viña quitada a los cuidadores "para dársela a un pueblo que rinda sus frutos" (Mt 21,43)
¿Qué significa el "dar frutos"? La parábola de la higuera nos sugiere el significado más común que solemos dar al fruto: el árbol, la planta, producen frutos para nosotros. Esperamos comer los higos de la higuera y hacer harina con el trigo.
Sin embargo, desde el punto de vista del árbol o de la planta de trigo, el fruto es parte del proceso reproductivo.
La capacidad de comunicar la vida, de reproducirse es un signo de madurez. El fruto no es solamente algo destinado al consumo de otro; es la expresión de la capacidad de trasmitir la vida, de llamar a la vida a otros seres similares.
Me pregunto si los frutos que nos pide Jesús no tienen que ver con eso. Creo que sí, que los frutos son, precisamente, el signo de la madurez cristiana, de una vida fecunda, de una vida que engendra, que comunica vida, que hace nacer vida en la comunidad cristiana, en los nuevos miembros que se agregan, en el mundo, en medio de los pobres...
Pero ese dar vida significa pasar por la entrega, por el don de sí, el don de la propia vida.
Eso es lo que significa Jesús cuando nos dice (yéndonos ahora al Evangelio de Juan), en un pasaje que se refiere a él mismo, al significado de su entrega: "En verdad, en verdad les digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere da mucho fruto" (Juan 12,24). Jesús muere en la cruz para producir fruto. ¡Nosotros somos su fruto! ¡Y estamos llamados a dar fruto, en unión con Jesús!
"Permanezcan en mí, como yo en ustedes. Lo mismo que el sarmiento no puede dar frutos por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco ustedes, si no permanecen en mí" (Juan 15,4)

+ Heriberto

1 comentario:

Maria Elena Cruz Castro dijo...

Dios lo Bendiga Talvez este equivocada pero creo que Jesus trataba de explicarnos que no dieramos fruto como la higuera es decir un higo que en realidad no es un fruto sino muchos frutillos juntos que semejan ser uno solo, sino que demos fruto como la vid y los pampanos. y los pampanos dan fruto por que dejan que la vid fluya a traves de ellos para dar un buen fruto.