jueves, 29 de marzo de 2012

Mons. Cáceres fue homenajeado por las Juntas Departamentales de Treinta y Tres y Cerro Largo

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"Cuando le dije a Mons. Cáceres que la Junta Departamental de Cerro Largo quería hacerle un homenaje -ya le había hecho uno la de Treinta y Tres- me dijo '¡Cuántos homenajes!'. Yo le contesté: 'Bueno, en la Diócesis sólo tenemos dos departamentos' y me replicó: 'Es verdad: en Salto son cuatro'." Así comenzó Mons. Bodeant sus palabras en la Junta Departamental de Cerro Largo, encontrando la respuesta en risas de los presentes. La anécdota pinta dos aspectos de Mons. Cáceres: su humildad y la lucidez que asombra a sus casi 91 años.

La Junta Departamental de Treinta y Tres lo recibió el martes 20 de marzo, al otro día de su aniversario episcopal. La versión taquigráfica puede bajarse y leerse en archivo pdf AQUÍ.

El deliverativo comunal de Cerro Largo hizo su homenaje en el día de la fecha. Todavía no está disponible la versión taquigráfica.

Detrás de las palabras amables y cariñosas y del reconocimiento a una notable trayectoria pública, más allá de los límites de la comunidad eclesial, hay historias de vida. Muchos recuerdan al pastor cercano y amigo, que compartió con ellos los momentos de fiesta, amenizados por los floreos de su acordeón, pero también su presencia en la hora del dolor, la enfermedad y la pérdida de los seres queridos, siempre llevando esperanza.

Es que esa es la naturaleza del Obispo Emérito de Melo: ser hombre de esperanza. Sólo él puede decir, y asombrarnos, que mira cada día los informativos para ver todo lo bueno que se está haciendo, todas las iniciativas en favor del bien común... Es que, aún en las situaciones de sufrimiento, sabe ver el reverso de las cosas y ver en los gestos solidarios la mano de Dios que no abandona a sus hijos.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Lectio Inauguralis en la Universidad Católica del Uruguay

Dr. Guzmán Carriquiry

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En el día de hoy tuvo lugar la Lectio Inauguralis en la Universidad Católica del Uruguay "Dámaso Antonio Larrañaga", en conjunto con la Facultad de Teología "Mons. Mariano Soler".

La misma estuvo a cargo del Dr. Guzmán Carriquiry, uruguayo que se encuentra desde hace muchos años en Roma, al servicio de la Santa Sede. Actualmente es Secretario General de la Pontificia Comisión para América Latina (CAL).

El tema elegido por el distinguido visitante fue “La dignidad, razonabilidad y belleza de ser cristiano –implicaciones y desafíos para la Universidad".

La extensa pero también intensa exposición de Carriquiry recordó varios de los aspectos que hacen a la catolicidad más auténtica de una Universidad, respondiendo a los anhelos e interrogantes más profundos del ser humano e interactuando con una sociedad en transformación. No olvidó recordar a quien considera su maestro, Alberto Methol Ferré.

La velada tuvo, para quienes no estábamos advertidos, un sorprendente y emotivo giro. El P. Antonio Ocaña SJ, ex rector y docente de la Católica, se despedía de la universidad para un año sabático en Madrid. Nuestro profesor de los inicios de la formación sacerdotal, en los primeros años 80 se despidió con una gran lección... El texto está disponible en el sitio de la Universidad Católica: discurso del P. Ocaña. Recomiendo su lectura, que no es sólo para universitarios. No encontré en cambio el texto de Carriquiry, pero ya aparecerá.


+ Heriberto

Saludo de Pascua del Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal del Uruguay



"Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea
en él no perezca, sino que tenga vida eterna" (Evangelio según San Juan
3,16).

En la proximidad inmediata de la Semana Santa, el Consejo Permanente de la
Conferencia Episcopal del Uruguay saluda a los miembros de nuestras
comunidades eclesiales y a todo nuestro pueblo, augurando una Feliz Pascua
de Resurrección.

Lo hacemos en días en que la opinión pública está conmovida por hechos que
han significado la pérdida de vidas humanas.

Nos referimos particularmente a los crímenes cometidos contra personas que
se encontraban en terapia intensiva, totalmente indefensas. Elevamos nuestra
oración por quienes vieron segadas sus vidas, por sus familias en duelo y
también por los causantes de estas muertes. Con toda la sociedad uruguaya,
esperamos las medidas que contribuyan al fortalecimiento de la confianza en
los organismos de la salud.

Con la misma sensibilidad recordamos el debate en torno a la despenalización
del aborto, que pronto tendrá una instancia decisiva en la Cámara de
Representantes. Aquí se trata también de vidas humanas indefensas.
Reafirmamos nuestra convicción, avalada por la ciencia, de que cada vida que
está en gestación es la de un ser humano que pide nacer y continuar
desarrollándose en todas las dimensiones de la existencia y así participar
con todos sus deberes y derechos en la vida de nuestra sociedad.

Animamos a creyentes y no creyentes a que estos días, en los que los
cristianos celebraremos la Victoria de Jesús sobre la muerte, nos ayuden a
todos a crecer en un sostenido amor y respeto a la vida de todas las
personas.

Montevideo, 28 de marzo de 2012

+ Carlos Collazzi, Obispo de Mercedes, Presidente
+ Rodolfo Wirz, Obispo de Maldonado-Punta del Este, Vicepresidente
+ Heriberto Bodeant, Obispo de Melo, Secretario General

domingo, 25 de marzo de 2012

Peregrinación a la Cruz del Cerro Largo

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Ayer peregrinamos a la Cruz del Cerro Largo. Como nos lo recordaba Mons. Roberto, esa cruz fue iniciativa del P. Javier Mori, sacerdote italiano de la Diócesis de Brescia, que fue durante muchos años párroco de la Catedral de Melo.
De las diferentes parroquias de la Diócesis llegaron ayer a la localidad de Arbolito, en la Ruta 8, numerosos peregrinos de todas las edades. A las 9:30 iniciamos la bajada-subida al Cerro, rezando el Via Crucis, que estuvo dedicado a la familia, como el que el Papa rezará el próximo Viernes Santo en Roma. Lo de "bajada-subida" puede sonar raro, pero sucede que la Ruta 8 está a cierta altura y, al comenzar el camino hacia el Cerro Largo hay que bajar, para después volver a subir. El camino es variado... al principio transitable hasta para un vehículo. En la parte más baja se junta agua, sin llegar a ser una corriente: se puede seguir el camino bordeando grandes charcos. A medida que se empieza a subir, los árboles dan con su sombra un poco de alivio a los peregrinos, pero el camino se va haciendo cada vez más dificultoso, con piedras sueltas, a veces casi como escalones pero desparejos. Para rezar, los grupos de peregrinos van deteniéndose en el camino, porque se necesita tomar aire para poder cantar y decir las oraciones en voz alta. Los niños se adelantan, llenos de energía. Algunos caminan descalzos. Hay promesas llevadas en silencio, y la fe lo impregna todo.
Al llegar a la cumbre, cantos de alabanza, peticiones, signos. Los sacerdotes nos disponemos en algunos espacios de sombra a recibir a quienes quieren celebrar el Sacramento de la Reconciliación. Muchos se acercan, esperando pacientemente su turno.
Al mediodía, el regreso: otra "bajada-subida". Viene el almuerzo, compartido en cada comunidad. Las recorridas, los saludos, los encuentros.
Llega la hora de la guitarra. Comienzo con algunas canciones "a pedido" y siguen luego los jóvenes de la Parroquia San José Obrero de Treinta y Tres.
Poco después de las 15 llegan los sacerdotes de la ciudad de Melo, para sumarse a la Concelebración Eucarística, con la que conluiremos la jornada.
"Si el grano de trigo cae en tierra y no muere, queda solo. Pero si muere, da mucho fruto". A partir de esas palabras de Jesús, comparto en la homilía una reflexión sobre el sacrificio, valorando lo que significó el camino hacia la Cruz, que muchos realizaron como verdadera y sincera ofrenda. El sacrificio es algo que nos cuesta o que nos duele, pero lo hacemos porque queremos algo mejor. Más vale el sacrificio que hacemos por los demás... eso es lo que hizo Jesús: se entregó al Padre totalmente, dio su propia vida, por sus amigos, por todos nosotros, para que nos llegue su Vida. Cuando nosotros somos también capaces de sacrificarnos por los demás, como sucede en tantas familias, unamos ese esfuerzo al sacrificio de Jesús. En la Eucaristia hacemos Memoria de ese sacrificio único, el sacrificio del Hijo de Dios por nosotros. En la Eucaristía, nosotros podemos hacernos, nos hacemos ofrendas vivas, uniendo los sacrificios de nuestra vida al sacrificio de Jesús, para que lo que hacemos se llene también de su Vida.
+ Heriberto

sábado, 24 de marzo de 2012

Entrevista a Mons. Luis del Castillo en diario El País de Montevideo: "La Virgen ha movilizado a toda Cuba"

Nuestra Señora de la Caridad del Cobre,
patrona de Cuba

Nacional

"La Virgen ha movilizado a toda Cuba"

Mons. Luis del Castillo

Obispo emérito de Melo, Luis del Castillo reside desde 2010 en Santiago de Cuba, formando parte de una comunidad Jesuita que tiene a su cargo la Parroquia Sagrada Familia de esa ciudad. Ante la llegada del Papa Benedicto XVI, el próximo lunes, El País dialogó con él acerca de las relaciones de la Iglesia con el gobierno, del proceso de apertura religiosa que ha vivido la isla desde la visita de Juan Pablo II en 1998 y de las expectativas de la población. El viaje del Papa se produce en el marco de las celebraciones por los 400 años del hallazgo, en las aguas de la Bahía de Nipe, de la imagen de la Virgen de la Caridad, patrona de Cuba.

JOSÉ L. AGUIAR



 
-¿Cómo fue que llegó a Cuba?
-Después de la visita del Papa Juan Pablo II yo me había ofrecido para venir aquí. Ya entonces veía la necesidad de ejercer una misión en Cuba. Para expresarlo en cifras, Cuba tiene 300 sacerdotes, de los cuales 150 son extranjeros, para 11 millones largos de personas. En Uruguay tenemos 500 sacerdotes, la inmensa mayoría uruguayos.

-¿Se forman seminaristas en la isla?
-Hay un seminario con 58 seminaristas mayores en La Habana y otro aquí en Santiago hasta la mitad de la formación. O sea que seminario hay, vocaciones hay, y en proporción no está demasiado mal. En uruguay tenemos 35 seminaristas, acá hay 58 sólo en La Habana.

-Un momento saliente en la historia de la Iglesia en Cuba fue la visita de Juan Pablo II en 1998. El lunes llega Benedicto XVI. ¿Qué diferencias aprecia entre estas dos visitas?
-Hay una diferencia en la situación del país y del mundo, y otra en cuanto a la vida de la Iglesia en Cuba. En el 98 se estaba al final de lo que aquí se llamó el "período especial", producido por la caída de la Unión Soviética. A fines del año pasado el Congreso del Partido Comunista estableció una serie de pautas de ajuste en la economía que están generando expectativas en la gente. En el contexto interno de la Iglesia, esta es la visita de un peregrino en el Jubileo de los 400 años del hallazgo, en las aguas de la Bahía de Nipe, de la Virgen de la Caridad que es la Patrona de Cuba. A lo largo del año pasado, desde el 8 de septiembre de 2010 hasta el 30 de diciembre de 2011, la imagen de la Virgen recorrió la isla pueblo por pueblo, rincón por rincón, produciendo una respuesta inimaginable en otros contextos, no sólo en los católicos sino en toda la población, incluyendo gente que se manifiesta atea o que concurre a otras iglesias o a cultos de origen afrocubano. Todos se volcaron a la calle al paso de la Virgen. La presencia del papa tiene que ver con esa movilización de la población entera de la isla en relación con la Virgen de la Caridad, que toca el corazón de todos los cubanos, independientemente de sus creencias.

-¿Advierte en Cuba una devoción popular más acentuada que en Uruguay?
-Sí, muchísimo más fuerte, sin lugar a dudas. Todos los miércoles voy al santuario de la Virgen de la Caridad, que queda a unos 20 kilómetros de la parroquia de Santiago, en el poblado de El Cobre. A ese santuario llegan a diario, en días de semana, más de mil personas. Los fines de semana se desborda completamente. Uno ve a simple vista la variedad de creencias de la gente que se acerca a ponerle una vela a la imagen o un ramo de flores. Yo encuentro en la población cubana una relación con la Virgen de la Caridad que no conocemos en Uruguay en relación con la Virgen de los 33, o con la Virgen del Verdún, veneradas por miles de fieles pero todos identificados con la Iglesia.

-¿Qué expectativas hay en la población respecto a esta visita del papa?
-En estos tiempos de incertidumbre, por el contexto global de la economía y los conflictos que se ven en África y Medio Oriente, sin duda que hay una expectativa de la trascendencia de esta visita de Benedicto XVI. Uno de los desafíos del país en este momento es la reconciliación de puertas adentro, pero también con respecto a los cubanos que viven en el exterior, que son muy numerosos. En el último año han estado viniendo al santuario cubanos de otros países, sobre todo de Estados Unidos, de Canadá y también de Europa. Hoy se están acercando a la Iglesia personas que habían mantenido en reserva o escondida su fe. Por eso, es necesario que haya reconciliación entre cristianos de hoy y de ayer, entre cubanos de una tendencia y de otra dentro del país, y entre cubanos emigrados y los que viven en la isla. Se espera que esta presencia del papa ayude a dar una respuesta a ese desafío de reconciliación.

-La llegada de Juan Pablo II marcó un punto de inflexión en la relación del gobierno cubano con la Iglesia, y de la Iglesia con la población. ¿Qué progresos puede destacar de esas relaciones y de la influencia de la Iglesia en Cuba?
-En este momento estamos en un contexto bien distinto. Usted leyó el discurso de Raúl Castro (ver aparte). Esa es una posición oficial y pública de las máximas autoridades del gobierno con respecto a la práctica religiosa, que no ha sido tal en el transcurso de la revolución. Pero al leer ese discurso, uno se da cuenta que esa posición de las autoridades no es la misma en otras jerarquías de la administración.

-¿Mantienen los obispos contacto con Fidel Castro? ¿Ha requerido los servicios o el consejo de la Iglesia?
-Con Fidel Castro no sé que haya un contacto. Puede ser que exista, pero no es público. Lo que sí es público es el diálogo entre Raúl Castro y la Conferencia Episcopal. Esto no sólo se manifestó el otro año, con motivo de la negociación por la liberación de los presos políticos, sino que se mantiene habitualmente. No sólo con la Iglesia Católica. Raúl Castro ha participado de reuniones en una sinagoga en La Habana y se ha acercado a distintos grupos religiosos…

-Además de los católicos, ¿hay otras comunidades religiosas que desarrollen cultos o actividades misioneras?
-Aquí hay muchos grupos. Hay evangélicos, pentecostales, anglicanos, ortodoxos, judíos, y también santeros. Pero la única organización religiosa que cubre toda la isla es la Iglesia Católica, que tiene presencia hasta en las zonas rurales. Los otros grupos están más dispersos.

-¿Cómo describiría la religiosidad en Cuba, un país institucionalmente no creyente?

Como usted sabe, en 1998, el Estado cubano cambió en la Constitución la definición de "Estado ateo" a "Estado laico". Eso fue significativo. También se autorizó la celebración de la Navidad, que hasta ese momento estaba prohibida. Para llegar a este último discurso de Raúl Castro, en agosto del año pasado, hubo todo un proceso de sensibilización, de apertura, de comprensión de que la práctica religiosa no es antagónica con la revolución. Eso, ciertamente, ha facilitado que mucha gente comenzara a manifestar su creencia.

-¿La Iglesia participa en conversaciones con el gobierno cubano para intentar mejorar la condición de la población, de los disidentes, los presos políticos y los fieles cristianos?
-Eso, de un tiempo a esta parte, es asiduo. No hay agenda fija pero hay encuentros bastante largos, de varias horas, con Raúl Castro y con la responsable de la relación con instituciones religiosas del Partido Comunista.

-¿Y en esos encuentros se tocan temas de carácter religioso, político, social?
-La agenda es abierta, pero no es pública.

-¿Visitan los sacerdotes las cárceles con periodicidad, tanto a presos comunes como a presos políticos?
-Los sacerdotes cubanos pueden visitar las cárceles; los extranjeros, no.

-¿Mantiene contacto la Iglesia con la disidencia?
-Formalmente no, pero los disidentes se mueven con relativa libertad y tienen contactos con miembros de la Iglesia. El tema en este momento me recuerda algo que sucedía en Uruguay hace como 20 años (yo era Obispo Auxiliar de Montevideo), cuando varios sindicatos ocuparon sucesivamente la Catedral. Con motivo de la visita del papa, con la prensa mundial prestando atención, también los disidentes han intentado ocupar iglesias. Evidentemente, no es el camino para dialogar con la Iglesia ni para que el papa cambie su discurso.
 
 
MISIONERO EN CUBA
PERFIL Nombre: Luis del Castillo.
Nació: Montevideo.
Edad: 80 años.
Otros datos: Fue ordenado sacerdote el 30 de julio de 1966. Obispo Auxiliar de Montevideo (1988) y Obispo de Melo (1999-2009), Luis del Castillo reside desde hace un año y medio en Santiago de Cuba, como misionero en la Parroquia Sagrada Familia, y afirma que se quedará allí `hasta que la salud aguante`. Al cumplir 75 años presentó renuncia al ministerio en la Diócesis de Melo y se reintegró a su congregación jesuita.


viernes, 23 de marzo de 2012

Mons. Luis del Castillo representará a los Obispos uruguayos en la visita del Papa a Cuba

Mons. Luis del Castillo SJ, Obispo emérito de Melo, Uruguay
ordenando sacerdote a un salesiano en Santiago de Cuba
el 14 de mayo del año pasado.
Esta mañana el Papa Benedicto XVI partió desde Roma rumbo a México para realizar su visita pastoral a ese país y a Cuba. El Santo Padre, que cumplirá 85 años el próximo 16 de abril, permanecerá en América Latina hasta el 28 de marzo.
En México, la celebración principal será el domingo 25, en León, elegido por su situación geográfica central, lo que facilita la participación de los católicos de todo México; por haber sido uno de los lugares al que no llegara Juan Pablo II y por ser uno de los lugares de mayor concentración de católicos en un país de por sí muy religioso.
La visita a Cuba se iniciará el lunes 26, en Santiago de Cuba. A las 17:30, en la Plaza Antonio Maceo el Papa celebrará la Santa Misa con ocasión del 400° aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre. El martes visitará el Santuario de la Virgen de la Caridad y el miércoles culminará la visita en La Habana con la celebración de la Santa Misa en la Plaza de la Revolución.
Mons. Luis del Castillo SJ, Obispo emérito de Melo, Uruguay, se encuentra desde 2010 en Santiago de Cuba, formando parte de una comunidad Jesuita que tiene a su cargo la Parroquia Sagrada Familia de esa ciudad.
A pedido de Mons. Carlos Collazzi, presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay, Mons. del Castillo representará a los Obispos uruguayos durante la visita papal a la isla.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Día Internacional de la Poesía (UNESCO)

San Juan de la Cruz
CANCIONES DEL ALMA... [ I ]

En una noche oscura
con ansias en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada,

a oscuras y segura
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto que nadie me veía
ni yo miraba cosa
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía
en sitio donde nadie aparecía.

¡Oh noche, que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
amado con amada,
amada en el amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba
allí quedó dormido
y yo le regalaba
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena
cuando yo sus cabellos esparcía
con su mano serena
y en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme
el rostro recliné sobre el amado;
cesó todo, y dejéme
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

martes, 20 de marzo de 2012


Bodas de Oro de Mons. Roberto Cáceres, Obispo emérito de Melo. Celebración en la Catedral, lunes 19, Solemnidad de San José, a las 19 horas. Video de Canal 12 de Melo.

lunes, 19 de marzo de 2012

San José y el almendro

En hebreo almendro significa ‘vigilante’. Es la primera flor
que aparece en primavera y avisa que ha llegado la estación

El movimiento Josefino trabaja hace treinta años investigando la teología de san José
La fiesta del 19 de marzo resalta la auténtica paternidad sobre el hijo de Dios


Por José Antonio Varela Vidal
ROMA, domingo 18 marzo 2012 (ZENIT.org).- En Roma hay un lugar --y una persona (aunque ahora dos)--, que se dedican con un equipo de trabajo, a la investigación de san José, padre de Jesús, esposo de María y patrono de la Iglesia universal.
Es así que los presbíteros Tarciciso Stramare, italiano, y Alberto Santiago, brasileño, de la congregación Oblatos de San José, están destinados por su congregación a esta obra que se llama el Movimiento Josefino. Ante la cercanía de la fiesta de san José del 19 de marzo, en que se celebra también el Día del padre, ZENIT conversó con estos dos teólogos, o mejor dicho, expertos en “josefología”.
Padre Tarcisio, ¿cómo fue su acercamiento al estudio de san José?
--P. Tarcisio: Me acerqué porque era profesor de sagrada escritura en la universidad Lateranense y en el año 60 crearon la biblioteca ‘Santorum’ con diversas figuras bíblicas y de santos. Cuando se llegó a san José, me llamó el rector y me dijo que como yo era josefino debía escribir el fascículo sobre el padre de Jesús. Al principio no quería hacerlo porque no había nada qué decir… ¿o acaso debía inventar? Después que me insistió me puse a estudiarlo y me di cuenta que era un ignorante, y así me fui dedicando a él durante estos 50 años.
¿Y que nos dice de este centro de investigaciones que dirige?
--P. Tarcisio: Se llama el Movimiento Josefino y fue fundado en 1983 por el padre Ángelo Renero, cuyo objetivo es hacer conocer la figura de san José. Es un compromiso de la congregación por abrirse y poner el propio carisma a disposición de los otros.
Hablemos de san José, cuya fiesta más conocida se celebra este 19 de marzo, que también es el día del padre en Italia… ¿Por qué es un modelo para los padres de familia?
--P. Tarcisio: Por que es un hombre que se pone al servicio de la familia. Es el que manda, es cierto, pero es a la vez el más pequeño porque sirve con amor. No generó a Jesús, pero es su padre y en la exhortacion apostólica Redemptoris Custos, el beato Juan Pablo II defiende la plena autenticidad de la paternidad de José.
Pero son dos fiestas las más conocidas y otras que ya no se celebran…
--P. Tarcisio: Hay ciertas fiestas que se crean por motivos contingentes, por ejemplo cuando había problemas con los trabajadores, el papa Pío XII instituyó una y puso como patrono de la clase obrera a san José (1 de mayo), pero ahora que desaparece el sentido del trabajo, esto pierde interés e incluso es memoria libre... La más importante es la fiesta del 19 de marzo --establecida probablemente por Gregorio XI en el siglo XIV--, y fijada como solemnidad por Pablo VI en 1969, en la cual lo veneramos como esposo de María y por ende, como padre de Jesús. También sobre ese día recae el reconocimiento de Patrono de la iglesia universal, la cual es el cuerpo místico de su hijo Jesús. Como vemos, todo está relacionado… También existía la fiesta del Desposorio de José y María del 23 de enero, que aunque no se celebra oficialmente, podemos aprovecharla porque si queremos hablar de la familia vale la pena promoverla.
Si nos situamos en la tradición judía y la vida cotidiana de Nazareth, ¿qué aprendía Jesús de su padre? --P. Tarcisio: Aprendió la experiencia, que es algo muy distinto del conocimiento especulativo. Aprendía de la vida humana, porque fue verdaderamente niño, joven, trabajador. Aprendió a hablar, a rezar, a leer la palabra de Dios al lado de sus padres. Y algo muy importante: Jesús lo honró llamándolo ‘papá’, como llamaba a su padre ‘Abbá’.
¿José, al igual que María, "guardaba todo en su corazón"?
--P. Tarcisio: No lo dice el evangelio, pero es claro que él meditaba. Estamos haciendo un estudio teológico sobre las representaciones artísticas que presentan a José con un libro, como se le ve también a María cuando recibe al ángel, para demostrar que ella veía en la voluntad de Dios lo que debía hacer. También en la iconografía vemos a José que lee el libro; no solo era el trabajador, sino que leía y buscaba entender qué debía hacer para cumplir la voluntad de Dios. La Redemptoris Custos reitera que estaba "junto" a María, por lo que es claro que meditaba con ella todo en su corazón.
En las pinturas e imágenes se le ve con una flor, otras veces con un bastón que florece, ¿es lo mismo?
--P. Tarcisio: No, el bastón es la rama floreciente de almendro que hizo brotar Dios para elegir al sumo sacerdote Aarón, como el custodio del Tabernáculo en Num. 17,16. Ahora, es José a quien Dios ha elegido directamente como ‘Custodio’ de un tabernáculo más precioso que es Jesús. Vemos que el almendro en hebreo significa ‘vigilante’ y es la primera flor que aparece en primavera y avisa que ha llegado la estación. ¡Por eso, es san José quien nos avisa que la encarnación ha llegado! Si vemos los cuadros hasta fines del siglo XIX siempre era así, pero los pintores no entendieron bien y han introducido el lirio o azucena que significa la pureza, pero olvidando que lo más importante es la elección.
¿Tenemos solo los evangelios de la infancia o también los padres de la Iglesia escribieron de san José?
--P. Tarcisio: Los padres de la Iglesia, hasta san Bernardo, hablan con gran respeto de san José. Tengamos en cuenta que ellos no tenían los manuales de teología de hoy, sino solamente el evangelio, y principalmente Mateo que se leía en la Iglesia. ¿Y qué se leía? Era la genealogía de Jesús, y ninguno podía escapar de ella. Por eso todos la describían con una teología bellísima, como un elemento esencial en la encarnación. Luego con los siglos han influido mucho los apócrifos con sus leyendas y fantasías, que lamentablemente funcionan; por ejemplo aquí en Europa, se le presenta a un costado, anciano, más dormido que en una parte activa.
Y la devoción a la buena muerte, ¿de dónde viene?
--P. Tarcisio: Esto surge porque le interesa a la gente morir bien. Si él murió en medio de Jesús y María, ¿qué mejor que morir así, no? Es una devoción, no es teología, pero esta devoción debe llevarnos hasta la misma fuente.
La fe de san José fue fundamental, pero se cree que tuvo dudas, especialmente de María…
--P. Tarcisio: No, por el contrario, él era el patriarca por excelencia, el esplendor de los patriarcas, más que Abraham que era el padre de la fe. Crisis no tenía, dificultad sí, porque se situaba ante el misterio, ante algo tan grande para él y se preguntaba ¿qué hago yo aquí? Si Dios la ha escogido a ella, ¿tengo derecho a tenerla? O si era el hijo de Dios, ¿tengo derecho a decir que es mi hijo? ¿No estaría engañando a todos? Ante la pregunta de lo que debía hacer piensa en irse, pero Dios le dice en sueños que debe quedarse y ser padre del niño, el esposo de María --sin tocarla--, y darle el nombre de Jesús y reconocerlo, que era importante porque solo el padre podía hacerlo. De este modo también Jesús sería de la descendencia de David gracias a su padre, no a su madre. Y no se debe pensar que se sentía traicionado por María…
Entonces, ¿también es un modelo de fe?
--P. Tarcisio: Si, porque aceptó e hizo la voluntad de Dios. Vivió lo que se llama una peregrinación de la fe, un camino que en la medida que se conoce lo que Dios quiere, se hace. No solo es creer en la verdad, sino cumplir con ella a través de la fe.
Se dice que se estaría estudiando la fórmula para darle un grado más elevado, quizás a nivel de un dogma…
--P. Tarcisio: Se dicen muchas cosas, pero basta conocer bien la teología del matrimonio para entender el nivel de José al lado de María como su esposo…
De todo lo que ha leido y descubierto, ¿que es lo que describe mejor a san José? --P. Tarcisio: He descubierto la participación que él tuvo en el plano de la salvación, y que es un personaje clave de la encarnación. Sin él, no podía darse la encarnación ni de la redención, que están muy unidos.
En la parroquia de san José en Aurelia, que ustedes han construido aquí en Roma, hay un tapiz que le regaló el papa Pablo VI, ¿no?
--P. Tarcisio: Si, lo hicieron para un aniversario de la proclamación de san José como patrono de la Iglesia universal declarado por Pío IX, pero no se expuso en san Pedro. Como supe que estaba guardado, un día en que Pablo VI me preguntó qué podía darme por el trabajo que había hecho en la comisión de la Nueva Vulgata, le pedí el tapiz y me lo regaló. Ahora se le da culto en nuestra Iglesia y en esta hermosa obra podemos ver a José mirando hacia arriba, porque a él se le debe presentar como contemplativo (de Jesús), con dos ángeles al lado: uno que le muestra el decreto que lo nombra y otro que le presenta una iglesia para su protección.
Podemos estar seguros que su obra continuará, porque lo acompaña el padre Alberto desde hace algunos años… Le preguntamos ahora a él ¿por qué san José Marello elige a san José como patrono de la congregación?
--P. Alberto: Era el clima del siglo XIX, en que una infinidad de congregaciones se desarrollaron bajo su patrocinio por la declaración de Patrono Universal. Y el fundador vio en san José el camino para servir a la iglesia, como modelo de unión con Jesús y de servicio a la iglesia.
¿Y qué le aconsejó a sus hijos sobre esta figura?
--P. Alberto: Lo propuso siempre y en varias circunstancias. Por ejemplo, en el campo educativo nos decía que le pidamos a san José que nos cuide y que cuide a nuestros alumnos. Y a los religiosos nos decía que hagamos nuestro ministerio como él, en unión intima con Jesús, sirviendo y realizando la voluntad de Dios. Que sea nuestro modelo y protector y que recurramos siempre a san José.
Usted viene ayudando al padre Tarcisio, ¿qué cosa nueva ha encontrado en este trabajo?
--P. Alberto: De la importancia de san José no he dudado nunca. Pero de este trabajo al lado del padre Tarcisio obtengo una profundización; es como una ventana que se abre y veo como se abre cada más. Por ejemplo, este aspecto teológico de san José… porque nosotros en la congregación le hemos rezado siempre, pero es diferente cuando se descubre el fundamento, que no es solo algo personal o sentimental, sino que está relacionado con la raíz de la fe. Como sacerdote es algo nuevo que me fortifica en la fe y la confianza.
Padre Tarcisio… ¿cuál es la basílica más grande del mundo dedicada a san José y cuántas congregaciones llevan su nombre?
--P. Tarcisio: Una muy grande es la basílica menor en honor a san José en Montreal, Canadá, fundada en 1904 gracias al veneradísimo santo, el hermano Andrés Besset de la congregación de la Santa Cruz. Estos y otros datos innumerables los pueden encontrar en nuestro sitio web que siempre lo actualizamos: movimentogiuseppino.wordpress.com.
Y a usted, ¿san José le ha hecho algún milagro?
--P. Tarcisio: Su amistad. Es lo que me más me sirve porque me tiene bajo su protección y ese es el milagro más hermoso. Le rezo porque es mi director, es el que manda y yo hago las cosas. El trabajo me lo manda él, por ejemplo a usted que es de ZENIT no lo he buscado yo, me lo ha mandado él...