domingo, 17 de agosto de 2014

Inauguración de UTU Santa Ana. Discurso del Presidente José Mujica.

Momento de la visita del Presidente.
Las autoridades presentes.

Con la presencia del presidente José Mujica, se realizó ayer la Inauguración de Utu Santa Ana. Este centro educativo funciona en la órbita de la Educación Técnica del Uruguay a través de la Escuela Técnica de Río Branco. Se encuentra situadio en el establecimiento Santa Ana, en la 3ra. Sección del depatamento de Treinta y Tres. El establecimiento es un legado recibido por la Diócesis de Melo de la familia Saavedra. Cumpliendo la voluntad de los donantes, la Diócesis ha puesto el lugar a disposición de este proyecto. Mons. Heriberto Bodeant y el P. Freddy Martinez estuvieron presentes en este acto, junto a autoridades de UTU. A continuación, transcripción de las palabras del Presidente Mujica.

Amigos:

Solamente, en nombre del país: agradecimiento. Por el esfuerzo que han hecho, que están haciendo; por el ejemplo que están dando.

Agradecimiento a esta familia legendaria, Saavedra. Fue de apellido Saavedra el fundador de la primera universidad en el Río de la Plata, la Universidad de Córdoba. Y fue don Hernandarias, Arias de Saavedra, vinculado a nuestra historia (1).
Es un apellido que se las trae. Que supo tener una legendaria mujer, que cruzó el océano para defender los derechos de su marido, que había sido declarado adelantado. Se murió el marido y su hijo perdía los derechos si la expedición no se hacía. Cruzó el océano, tuvo un naufragio en las costas africanas. Llegó a la capitanía de San Pablo y fue a dar a Asunción. (2)

¿Por qué digo estas cosas? Porque la civilización y el progreso tecnológico nos van brindando comodidad, medios, una forma de vivir crecientemente llena de comodidades. Perdemos de perspectiva todo lo que hicieron los que vinieron antes de nosotros para que este hoy sea posible.
Yo pensaba, mientras los gurises decían que pasaban frío –y los trae un micro– en los Dionisios y en los gurises que caminaron kilómetros en la campaña, y los que andaban en un petiso para ir a la escuela. Y mi abuelo, hijo de emigrantes que iba con las zapatillas, de noche, abajo del brazo para no gastarlas y se lavaba las patas en el bebedero de los caballos.
Esos pobres fueron construyendo el país, y la cultura y acumulando medios y pasaron. Son un recuerdo, pero es bueno que eduquemos a la gente nueva en el respeto de donde están nuestras raíces y lo que hizo posible este país.

Yo les quiero señalar además que la enseñanza, –todos sabemos que es importante– yo no acompaño esa idea que reduce todo a la enseñanza.
No puede haber un pueblo que progrese sin una enseñanza que progrese y que sea masiva. Pero no alcanza. Se necesitan otras cosas. A ver si me explico. Ninguna nación más formada y culta que la Alemania de la preguerra de la segunda guerra mundial. Tenía los científicos más brillantes, los músicos más brillantes, etc. etc. etc. Y fue en gran medida responsable de una de las hecatombes más grandes del mundo. Pero no cabe duda que no hay progreso en una sociedad si la enseñanza no camina. Se precisa muchas cosas y la enseñanza termina siendo decisiva, pero no puede quedar aislada. Si la economía no genera recursos para gastarlos en la enseñanza no les podemos pedir a los profesores que solucionen los problemas ellos solos.

Si la familia fracasa no les podemos pedir a los maestros y a los profesores que remienden en la clase los problemas que se generaron en el seno de la familia. Porque la educación es un todo. No se le puede pedir al cuerpo de docentes que cargue con las limitaciones que tiene nuestra sociedad. Hay una maestra primera que es la madre y hay un maestro primero que es el padre. Si ellos fracasan, comprometen todo el porvenir.

Y me detengo en esto, por esto: porque el interior rural y el interior más profundo conserva valores y entonces uno se sorprende: ¿Cómo es posible que al lado del Liceo etc. etc. en la gran ciudad hay un nivel de faltas de esto y de lo otro? Y acá, donde los gurises están a 30, 40 km no hay faltas… ¿saben por qué? Porque la sociedad tiene otros valores, mucho más auténticos y tiene sentido de responsabilidad. Por eso el Uruguay tiene que cuidar el Uruguay profundo. No sólo por solidaridad sino tratando de preservar lo mejor de su carácter, de su esencia, que está precisamente en la sencillez del Uruguay profundo.

Por otro lado, el mundo que va a venir y que yo no voy a ver, pero que anda a zancadas, parte de este principio: no se termina y se hace un curso y se es profesional para siempre. Se va a tener que seguir estudiando y trabajando permanentemente porque la renovación y el cambio están a la vuelta de la esquina y lo que aprendemos hoy, pasado mañana está obsoleto. Quiere decir que los muchachos tienen que aprender fundamentalmente la metodología del análisis científico; los palotes, las claves. Después tendrán que buscar el conocimiento por sí mismos. El conocimiento está por todas partes. Yo diría: es un mundo glorioso para los autodidactas, siempre y cuando tengan las claves. Siempre y cuando entiendan el lenguaje. Se puede aprender prácticamente de todo, pero después saber lo otro: viviendo y aprendiendo. Mientras vivamos tenemos cosas para aprender. Y en cualquier orden de la vida hay quien nos puede enseñar y todo se puede hacer siempre un poco mejor.

Pero también hay que aprender la otra dura lección. Aprendemos más de las derrotas y del fracaso que de la bonanza. El éxito nos suele hacer perder humildad. Los fracasos nos dan contra el suelo. Los seres humanos que más progresan, a la larga, son aquellos que se vuelven a levantar y son capaces de volver a empezar.

Gracias por lo que han hecho. Gracias a esta familia, gracias a la Iglesia. Como siempre. Las cosas en común que tenemos los latinoamericanos es la tradición: es la Iglesia Católica y la lengua en la que pensamos. Son las dos columnas vertebrales de nuestra América Latina. Y esto lo dice alguien que no ha podido creer en Dios, pero que tiene una honda admiración política por el papel histórico que ha cumplido la Iglesia en este continente. (3)

Gracias a la gente y cuiden esto. Cuiden y multiplíquenlo. Las ramas son infinitas. Los cursos son infinitos. Y un poco para finalizar: el pueblo uruguayo nos está diciendo una cosa. No me canso de repetirlo: en los últimos cuatro o cinco años la matrícula de UTU reventó. Hay que hacer cola, y no creció más por falta de infraestructura y de medios. Es como si el pueblo uruguayo nos estuviera diciendo: “déjate de enseñarme viru-viru y diletantismo, de carácter intelectual y enseñame cosas que me sirvan pa’ pelear por la vida. Porque estoy apurado que la vida se me escapa y tengo que ir a trabajar cuanto antes. Y no te pido que me des una formación fenomenal. Dame conocimientos pa’ ganarme la vida, y después la formación vendrá”.

Esta si es la lección, en mi humilde [opinión]. Hacemos foros, discutimos con especialistas de la enseñanza y por otro lado el pueblo, mudo, nos está diciendo: hagan esto. Hago votos para que lo podamos entender y cuiden esto que han logrado. Que sea una semilla que corra por los caminos, que sea un ejemplo que lo imiten. El Estado puede hacer algo, pero los Estados no tienen corazón. El corazón lo tiene la gente. Si la gente no pone el corazón alrededor de estas cosas, terminan burocratizadas, frías, inertes. Son formas de cobrar un sueldo, pero no de cumplir una misión en la gente. Por esto, vecinos, lleven mi agradecimiento en nombre del país: gracias.

Notas del blog:
(1) Hermando Arias de Saavedra, (1561-1634), fue gobernador de Asunción, del Río de la Plata y del Paraguay en diferentes períodos entre 1592 y 1618.
(2) Mujica se refiere a la abuela de Hernandarias: Mencia Calderón Ocampo, quien luchó por los derechos de su fallecido marido, el adelantado Juan de Sanabria, heredados por su hijo Diego de Sanabria. En su viaje a América con ese fin, la acompañaron sus tres hijas: Mencia, Francisca y María, que sería la madre de Hermandarias.
(3) Lo dice también quien supo mantener amistad con Alberto Methol Ferré, que solía hacer la misma afirmación con respecto a la identidad latinoamericana.

jueves, 14 de agosto de 2014

Violencia y perdón. Buscando caminos para fortalecer la convivencia social amenazada.

P. Enrique y Sra. Isabel


Gustavo Tort y Mons. Heriberto

P. Enrique y Eduardo Lena

Sra. Isabel en diálogo con participantes

Cuando se ha sufrido agresiones violentas de parte de personas desconocidas; cuando la conducta imprudente e irresponsable de un conductor ha terminado con la vida de un ser querido; cuando una persona querida ha sido asesinada para robarle, o porque ha intentado proteger al más débil ¿es posible el perdón? La pregunta puede parecer atrevida, pero puede ser todavía más fuerte preguntarse: ¿es necesario el perdón?

La humanidad tiene una histórica tradición de justicia punitiva: "crimen y castigo", que muchas veces tiene forma vindicativa (¡venganza!). Es aceptada -pero no comprobada- la opinión de que la severidad de las penas tiene efectos disuasivos. Sin embargo, junto a esas formas de justicia vigentes en países como el nuestro, se va abriendo poco a poco otro concepto: la justicia restaurativa.

Es una forma de justicia que apunta a lo que las otras no alcanzan: restaurar la convivencia social, desde el encuentro entre víctimas y agresores. Ese cara a cara da al agresor la posibilidad de reparar, aunque sea en parte, el mal que ha hecho y le abre un camino de reintegración social. Para la víctima, es también la oportunidad de ofrecer el perdón.

El verdadero perdón no es para nada un acto de sumisión, un hacer como que "no pasó nada". El perdón siempre puede ser ofrecido por quien ha sufrido, pero solo puede ser recibido por quien ha causado el dolor con el reconocimiento del mal causado, el arrepentimiento sincero y el propósito firme de cambio de conducta.

En el marco de la misión que un grupo de españoles ha llevado a cabo en Río Branco en los primeros días de agosto, dos de ellos estuvieron en Melo el viernes 8 de agosto, invitados por el Instituto Terciario Comunitario (ITC) y la Red de sensibilización y responsabilidad social de Cerro Largo para presentar el tema del título.

Más de 60 personas colmaron el salón multiuso de la Sociedad de Fomento Rural de Cerro Largo. 30 jóvenes del Centro Juvenil U.A.P.D. se vieron como ante un espejo con otros tantos adultos, muchos de ellos representantes de instituciones melenses… dos generaciones se encontraron juntas, escuchando con atención la breve presentación del Ing. Agr. Eduardo Lena, de la Comisión de amigos del ITC, seguida de la exposición del P. Enrique Martín CPCR y luego el testimonio de la Sra. Isabel Valentín Gamazo.

Preguntas, comentarios y emociones apenas contenidas se dieron al final de la velada. Mons. Heriberto, uno de los promotores del evento, agradeció al Sr. Gustavo Tort, presidente de la Sociedad de Fomento y uno de los impulsores de la Red el haber facilitado el lugar e hizo votos para que desde otros ámbitos se propongan iniciativas como ésta, que la Red puede recoger y ofrecer para fortalecer la buena convivencia social en Cerro Largo.

Con la presencia de ocho misioneros Río Branco vivió su II Semana de Espiritualidad

En junio de 2012 llegaron a Río Branco dos españoles, Nacho y Javier; una argentina, Chacha y un uruguayo, el Hermano José, de los Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey. Acompañados por Mons. Heriberto, recorrieron distintas comunidades de la Parroquia, conversaron con el P. Nacho y algunos de los miembros de la comunidad. Con ellos estuvieron viendo la posibilidad de realizar una misión en Río Branco con un grupo más numeroso. (Ver: "Visitas desde España, sueños de misión")
2012: Los visitantes con el Consejo Parroquial de Río Branco.
La posibilidad de la misión se veía aún muy lejana, pero de esa primera visita quedó una inquietud presentada por el Hno. José: la Semana de Espiritualidad. La congregación de los CPCR, que tiene como carisma precisamente la cooperación con las comunidades parroquiales ofrece esta modalidad de trabajo misionero, que consiste en un tiempo importante de visitas puerta a puerta en el área elegida, invitando al evento que constituye la Semana propiamente dicha.

La idea prendió en la comunidad parroquial. El Hno. José volvió a Río Branco, esta vez acompañado de la Hermana Cristina, de la rama femenina CPCR. El Consejo Parroquial asumió la propuesta, se organizaron las visitas y en setiembre de 2013 se realizó la I Semana de Espiritualidad. A la Hna. Cristina y al Hno. José se sumó, con el importante papel de predicador, el P. Enrique, un sacerdote español, en ese momento formando parte de la comunidad CPCR en Rosario de Santa Fe, Argentina.

La Primera Semana se desarrolló con intensidad… Se hicieron dos encuentros por día, con igual tema: por la tarde en la capilla San José Obrero y por la noche en el templo de la Inmaculada. Comenzó el lunes 9 de setiembre, con poca gente. El martes 10 jugaban por las eliminatorias Uruguay–Colombia. Todos se preparaban para una merma grande del ya pequeño grupo… pero a la hora del partido, ¡el encuentro tuvo el doble de asistentes del día anterior! El P. Enrique fue desarrollando varios temas fundamentales de la fe y la vida cristiana y el viernes 13 la misión culminó con la alegría por todo lo vivido y la expectativa de una posible continuación. (Para leer más sobre la Primera Semana, ver: Semana de Espiritualidad, Primer día, Segundo día, Tercer día, Cuarto día, Quinto día,
En la clausura de la I Semana de Espiritualidad.

El 22 de enero de este año, Mons. Heriberto visitó en Madrid la casa CPCR y se reunió con el P. Enrique, posibles misioneros (algunos de los cuales efectivamente vinieron después) y miembros de la fundación Cooperación y Misión, entidad que sostiene estos empeños misioneros.
Mons. Heriberto, P. Enrique CPCR, gente de Cooperación y Misión
entre ellos, algunos de los misioneros que vinieron en julio-agosto a Río Branco.


Luego siguieron los contactos. El grupo se fue definiendo. Hubo conversaciones por Skype, armado de calendario y, finalmente, el gran viaje: cruzar “a la otra orilla”. No sólo el cruce del Atlántico, sino también la salida al encuentro de otro mundo, otra cultura, otra gente, en la frontera de Uruguay con Brasil, en Río Branco.

Los ocho misioneros: Mariángeles y Andrés, hermanos entre sí y de Barcelona; Maite, Isabel, Jesús, Pablo y el P. Enrique, madrileños, llegaron a Montevideo en la noche del lunes 28 de julio; a ellos se les unió Chacha desde Argentina. El martes visitaron Montevideo y en la noche se encontraron con Mons. Heriberto. El miércoles 31 salieron con él rumbo a Melo, pero visitando antes a la Virgen de los Treinta y Tres. El 1º de agosto amanecieron en Melo y en la mañana partieron hacia Río Branco. La Misión comenzaba.

En continuidad con el año anterior, la invitación a la Misión se hizo bajo el título “II Semana de Espiritualidad”. Al contar con un equipo, el programa se hizo más ambicioso.

El jueves 31 se inauguró la Misión con Eucaristía presidida por Mons. Heriberto en la Capilla Mártires Latinoamericanos, compartiendo luego la merienda y la película “Artigas: La Redota” con la comunidad y misioneros.
Misa inaugural, Capilla Mártires Latinoamericanos.

El viernes 1 de agosto hubo Misa y encuentro en el Colegio Santa Ángela. Por la tarde, el Consejo Pastoral se reunió con los misioneros para ajustar el programa de la misión. Ver Llena de milagros comenzó la II Semana de Espiritualidad.
En el Colegio Santa Ángela


El sábado 2 la comunidad “Corazón de María” de Sarandí de Barcelo ofreció un almuerzo criollo. En la tarde se celebró la Eucaristía y se compartió merienda y guitarreada. Paralelamente, Misa y reunión en Capilla San Alberto, Barrio MEVIR. Ver La gente veía cómo se amaban y eso invitaba y también Dios está aquí.

La visita a las comunidades de la campaña de Río Branco se completó el domingo. Los misioneros se repartieron para llegar hasta Poblado Uruguay, un grupo y el otro a Dragón (Plácido Rosas). En ambos lugares hubo Misa y encuentro con las respectivas comunidades. Ver Nada nos podrá apartar del amor de Dios.
Misa en Poblado Uruguay


El martes 5 fue el Colegio Nuestra Señora de las Mercedes quien recibió la visita de los Misioneros.

Extendiendo el alcance de la anterior Semana de Espiritualidad, del lunes 4 al viernes 8 se ofrecieron cuatro encuentros. Temprano en la tarde, en Laguna Merín y en San José Obrero; en la tardecita en el templo de la Inmaculada y en la capilla San Alberto (Barrio MEVIR).

El primer tema fue "Dios Padre Nuestro", nuestro ser de hijos de Dios, el lunes.
El martes, el tema del pecado generó algunos debates: "Dímelo Dios, quiero saber".
Una especie de resumen de la Semana se puede leer en "Vayan a la otra orilla".


La misión culminó el sábado 9 en la Capilla San José Obrero, con la Misa a las 11 de la mañana, presidida por Mons. Heriberto. Luego, almuerzo, convivencia y evaluación.

P. Nacho, P. Enrique, Mons. Heriberto,
P. Javier (de visita en Melo)
P. Hamilton (párroco de Jaguarao)



La evaluación permitió palpar lo que había significado para los visitantes y para las comunidades de la parroquia el cruzar “a la otra orilla” (Mateo 14, 22-33, evangelio correspondiente al Domingo XIX del Tiempo Ordinario, ciclo A). Para los misioneros, especialmente los siete españoles, “cruzar a la otra orilla” no sólo significó el vuelo sobre el Atlántico, sino la entrada en otro mundo, otra cultura, otra gente… y se sintieron desbordados por el cariño con que fueron recibidos. “Nos habían dicho que los uruguayos eran fríos…” contaban, asombrados de que alguien les pudiera haber dicho eso. Para la comunidad de Río Branco fue también el encuentro con hermanos y hermanas en la fe que la viven desde otro horizonte, con otra sensibilidad, otros acentos.

La evaluación fue altamente positiva, y dejó abierta la posibilidad de una continuación. Mons. Heriberto destacó el esfuerzo de los españoles, con el apoyo de la fundación Cooperación y Misión: “Han venido en un tiempo de crisis para España, donde el “paro” (desempleo) y los “desahucios” (desalojos) han estado a la orden del día. Han renunciado a sus vacaciones (y a su verano). Nos han dado todo de sí… pero lo bueno es que cuando compartimos bienes espirituales, nadie se vacía: por eso es una alegría oírlos decir que también ellos se van colmados”.

domingo, 10 de agosto de 2014

Papa Francisco llama a orar por la Paz y por los cristianos perseguidos: "Nuestros hermanos están siendo perseguidos y expulsados"

Cristianos en el norte de Iraq
Declaración del Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en nombre del Papa Francisco.

7 de agosto 2014

El Santo Padre sigue con viva preocupación las dramáticas noticias que llegna desde el norte de Iraq y que afectan a poblaciones inermes. Particularmente golpeadas son las comunidades cristianas: es un pueblo en fuga de sus propias aldeas a causa de la violenza que en estos días esta enardeciendo y trastornando la región.

Durante la oración del Angelus, el pasado 20 de julio, el Papa Francisco exclamó con dolor: "nuestros hermanos están siendo perseguidos y expulsados; deben abandonar sus casas sin tener la posibilidad de llevar nada con ellos. A estas familias y a estas personas quiero expresarles mi cercanía y mi constante oración. Queridos hermanos y hermanas tan perseguidos: sé cuanto sufren, sé que están siendo despojados de todo. ¡Estoy con ustedes en la fe en Aquel que ha vencido el mal!"

A la luz de los angustiosos acontecimientos, el Santo Padre renueva su cercanía espiritual a cuantos están atravesarndo esta dolorosisima prueba y se une al sentido llamado de los Obispos locales, pidiendo, junto a ellos y por sus Comunidades atribuladas, que suba incesante de toda la Iglesia una oración a coro para invocar del Espìritu Santo el don de la Paz.

Su Santidad dirige también su apremiante llamado a la Comunidad Internacional a fin de que, actuando para poner fin al drama humanitario presente, nos pongamos en obra para proteger a cuantos son afectados o amenazados por la violencia y para asegurar los ayudas necesarias, sobre todo aquellas más urgentes para tantos desplazads, cuya suerte depende de la solidaridad de otros.

El Papa ha llamado a la conciencia de todos y de cada uno de los creyentes y repite: "El Dios de la paz suscite en todos un autèntico deseo de diálogo y de reconciliaciòn. La violencia no se vence con la violencia. ¡La violencia se vence con la paz! Recemos en silencio, pidiendo la paz; todos, en silencio... María Reina de la paz, ¡ruega por nosotros! (Angelus del 20 de julio de 2014)

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Los Obispos uruguayos adhieren al llamado del Papa Francisco

En la asamblea de la CEU realizada en Montevideo el mismo 7 de agosto, los Obispos del Uruguay indicaron un día en especial para rezar por por este propósito. El día 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, los Obispos invitan a rezar por la paz en el mundo y especialmente por los cristianos perseguidos.


sábado, 9 de agosto de 2014

Los Obispos convocan a orar por la Patria el próximo 12 de octubre

Juan Manuel Blanes
"El Altar de la Patria"

 

Ante las próximas elecciones

Los Obispos invitan a orar por la Patria y los futuros gobernantes


1. Los uruguayos no somos únicamente “habitantes” de esta tierra. Tradiciones y memorias definen nuestros rasgos propios. Y entre debates, sueños e iniciativas, elegimos a quienes nos gobiernan, expresando con este gesto nuestra condición de “ciudadanos”.

2. En la piel y en el alma palpita nuestra condición de “seres políticos”, porque convivimos en la “polis”, en ciudades, villas, pueblos, en la campaña, cobijados bajo un mismo cielo. Además nos comunicamos y buscamos acuerdos. Las instituciones de cada barrio o zona prestan servicios a los vecinos y todos contribuyen al bien de todos, no sólo con una “cuota de impuestos”. Cuidarnos mutuamente y cuidar el medio ambiente es una prioritaria virtud ciudadana, que se imparte y aprende desde los primeros pasos, en el primer ámbito de convivencia, la familia.

3. La mayor expresión de nuestra vida democrática la constituyen las elecciones nacionales, cuando corresponde elegir a quienes tendrán el honor y la ardua responsabilidad de gobernar el país, elaborar sus leyes y buscar consensos.

4. Como cristianos, queremos contribuir para que el gesto de “votar” exprese nuestro compromiso a favor de una sociedad que ofrezca a cada uno oportunidades de vivir con una cuota de esperanza y con la certeza que en este país se pueden desarrollar los talentos que Dios regala a cada uno. Quien no logra canalizar, al menos mínimamente, su chispa de talento o imaginación, mostrará su frustración con el pataleo, el resentimiento o el gesto violento. Con las mismas piedras se pueden levantar muros o construir puentes. En cada uno está el “dar una mano” para apoyar el “país de las cercanías”.

5. Soñamos y luchamos para que este país sea un lugar donde la vida humana y de cada familia valgan más que una hectárea de campo, una cuenta en el banco, un título universitario o una particular habilidad. Y para que las aspiraciones juveniles no se colmen únicamente con un celular, la moto o un título para hacer plata.

6. Los invitamos a levantar la mirada y el corazón hacia Dios, el Padre común, cuyas huellas se perciben en el cielo, en la tierra y en la conciencia de cada uno. El es quien hace llover y salir el sol sobre “los míos y los adversarios” y que mira con especial ternura al pobre y al pequeño, al que no tiene domicilio fijo donde cobijarse en las noches ni una mano cercana para levantarlo cuando está caído. El gesto de votar expresará nuestro compromiso.

7. Los invitamos a elevar la mente y el corazón a Dios Padre, con la confianza y audacia de los hijos. No ocultamos nuestra pequeñez ante la inmensidad del universo y la magnitud global e internacional de los conflictos. Pero nos atrevemos a suplicar luces y corazón grande para que en los oscuros escenarios se enciendan rumbos de justicia, libertad, verdad y solidaridad.

8. Los invitamos a participar en la Jornada de Oración por la Patria y los futuros gobernantes que se realizará el Domingo 12 de octubre. Cada Diócesis y cada comunidad buscarán la forma de realizarla. A quienes estén imposibilitados de participar, los invitamos a unirse rezando al menos un “Padrenuestro” allí donde se encuentren.

9. Que María, mujer dócil para plasmar los designios divinos de paz, invocada en esta tierra oriental como Virgen de los Treinta y Tres, continúe intercediendo por nuestro pueblo.

10. Los saludamos y pedimos para ustedes y sus familias, en especial para los ancianos, enfermos y privados de libertad, la alegría y la bendición del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Los obispos de la Iglesia Católica de este país.

Montevideo, 7 de Agosto de 2014

viernes, 8 de agosto de 2014

Baja de la edad de imputabilidad penal - Reflexión del Inspector Salesiano, P. Néstor Castell



Montevideo, 1 de agosto del 2014.

Por la presente quiero aportar algunos elementos que ayuden a la reflexión en el contexto del plebiscito pro reforma constitucional que promueve la “baja de la edad de imputabilidad penal”. 
Soy parte de la Congregación Salesiana, en este momento mi servicio es de ser superior de los Salesianos de Don Bosco en Uruguay.

La Congregación tiene como misión acompañar a niños, adolescentes y jóvenes, con el fin de que puedan desarrollar lo mejor de sí a través de ámbitos educativos en los que aplicamos el legado pedagógico de Don Bosco, sacerdote educador de finales del siglo XlX.

Los adolescentes que delinquen son el emergente de una realidad social compleja, son el “fusible que salta”, son los hijos vulnerables de una sociedad que sufre una fuerte pérdida de aquellos valores que humanizan y ayudan a crecer a la persona.

Estoy convencido de que es un error creer que esta realidad se resuelve con penas, más aún la experiencia nos dice que más penas no solo no resuelven el problema, sino que lo agudizan. El castigo, y el miedo al mismo, no es lo que los educará e integrará a la sociedad: la cárcel no es el ámbito para su educación.

No desconozco, las situaciones de familias vulnerables que no pueden acompañar a sus hijos adecuadamente. No las juzgo.

Por otra parte, considero importante que los gobernantes busquen caminos para poder acompañar a estos adolescentes, sin olvidar todo lo que ya hace tiempo se viene haciendo desde distintos ámbitos de la sociedad.

Por eso invito a valorar:
-    el cuidado que las familias tienen de sus hijos, asumiendo la patria potestad. Muchas no cuentan con los recursos necesarios y recurren a instituciones estatales y privadas que las ayuden a asumir este aspecto.
-    Lo que hacen las Organizaciones no Gubernamentales (ONG´s) y el Estado, educando en los valores que construyen ciudadanía y convivencia, generando oportunidades para integrar a niños, adolescentes y jóvenes, para que no lleguen a la delincuencia.
-    La presencia de  organizaciones que trabajan en red, inquietas por esta realidad y comprometidas en servir a estos adolescentes.
-    El esfuerzo que hay por atender simultáneamente tantos aspectos que están interrelacionados: la defensa de los adolescentes, la seguridad social, las familias que quedan destruidas, los heridos y muertos por la violencia. En este punto remarco que: en las situaciones de violencia encontraremos heridos tanto entre las víctimas como entre los victimarios. No quiero dejar de recordar el sufrimiento que se instala en cada persona víctima y en sus familiares, lo cual también ocurre en las propias familias de los adolescentes que delinquen.

Hace 140 años que los Salesianos de Don Bosco estamos involucrados en la educación de niños, adolescentes y jóvenes del Uruguay. Entre otros aspectos, buscamos evitar que caigan en la delincuencia, y más aun, procuramos que se comprometan en la construcción del bien común.
Apostamos a la formación integral de la persona con el sistema educativo de Don Bosco.

Los Salesianos hemos hecho la opción de trabajar con este sistema educativo en contextos empobrecidos donde se atienden unos 4.500 entre niños, adolescentes y jóvenes.

Lo hacemos a través de proyectos como: “Movimiento Tacurú” (Montevideo y área metropolitana, atendiendo a 150 niños, 500 adolescentes y 700 jóvenes), “Centro Bosco” (Villa Colón – Montevideo, atendiendo a 120 niños y 90 adolescentes), “Picapiedras” (Melo, atendiendo a 150 niños y 50 adolescentes), “Santa Mónica” (Paysandú, atendiendo a 350 niños), “Obra Social Don Bosco” (Salto, atendiendo a 270 niños, 80 adolescentes y jóvenes), “Caqueiro” (Rivera, atendiendo a 40 niños y 50 adolescentes), “Minga” (Las Piedras, atendiendo a 150 entre adolescentes y jóvenes); sin olvidar la educación a través de Oratorios y Centros Juveniles (32 en total en varios departamentos del país, atendiendo a 1700 entre niños, adolescente y jóvenes).

Señalo en particular el proyecto “Miguel Magone” dirigidos a jóvenes que han delinquido no privados de libertad, en la ciudad de Salto, donde se atienden 25 adolescentes.

Para estos proyectos es urgente un mayor apoyo económico estatal y privado que permitan el desarrollo y la mejora de las condiciones con que se trabaja para alcanzar los objetivos. Este es, por ejemplo, el caso de la escuela técnica en el barrio Marconi de Montevideo - “Escuela de Oficios Don Bosco” - donde se acompañan 200 adolescentes y a sus familias.

A todo lo anterior, se suma el trabajo curricular, técnico, socializado y de construcción de ciudadanía, que desarrollan las comunidades de centros educativos escolares (primarias, secundarias, y técnico profesionales), y de ámbitos parroquiales.

Todo esto lo hacemos movidos por los ideales de Don Bosco:

La ternura, la amabilidad, el amar, lo que cambia y vuelve humano al corazón de cada persona.
Solo en la libertad responsable es posible que un joven pueda sentirse acompañado para desarrollar en su vida la capacidad de amar, la formación ética y ciudadana, y en consecuencia: el compromiso social.

Es conveniente recordar, que en Uruguay los adolescentes son responsables penalmente a partir de los 13 años, y cumplen por ello sanciones que pueden ser privativas y no privativas de libertad.
Por otra parte, a partir de la “Convención de los Derechos del Niño y Adolescentes”, (ratificada por Uruguay el 28 de setiembre de 1990), y la adecuación legislativa del Código de la Niñez y Adolescencia, (acordada por todos los partidos políticos en el año 2004), Uruguay cuenta con Sistema Penal Juvenil. El mismo tiene por objetivo intervenir penalmente cuando un niño, niña y adolescente comete un delito. La normativa nacional e internacional determina que la privación de libertad debe ser la última medida a ser utilizada y por el menor tiempo posible.

Por último, hago notar que la recomendación más reciente de la “Comisión Interamericana de Derechos Humanos” exhorta a que “los Estados tiendan a abolir la pena privativa de la libertad aplicada a niños, niñas y adolescentes”.

Ya que nuestro sistema democrático nos da la oportunidad de decidir lo que consideramos  mas adecuado para el bien de nuestra sociedad y su futuro, pensemos qué es lo mejor para la vida de nuestros niños, adolescentes y jóvenes, a los que queremos protagonistas y responsables de un país más libre y pacífico.

Cordialmente,                                 
     
P. Néstor Castell Henderson, sdb.
Superior de los Salesianos de Don Bosco en Uruguay*

*La reflexión vertida, siendo personal,  es elaborada a partir de criterios evangélicos y eclesiales, intuiciones y rasgos de nuestro carisma,  y principios pedagógicos fundamentales de la misión salesiana.

jueves, 7 de agosto de 2014

Baja de la edad de imputabilidad - Aporte de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil



Montevideo, 1 de agosto de 2014

Aporte de la Pastoral Juvenil Nacional, integrada por jóvenes, animadores y asesores de las diez diócesis y el Movimiento Juvenil Salesiano y Pastoral Scout de la Iglesia Católica uruguaya, en el contexto del proyecto de la reforma constitucional que se plebiscitará en octubre.
En su tarea de acompañar y motivar la vida de los jóvenes católicos de Uruguay, en base al trabajo cotidiano con ellos, declara:

o Vivimos y conocemos las diferentes realidades juveniles. Por eso sabemos que los jóvenes nos encontramos en una búsqueda constante de la felicidad, e impulsados por nuestros sueños buscamos transformar la realidad en la que vivimos. Deseamos una sociedad que se base en el diálogo, en la apertura y el encuentro con el otro que nos inspira y nos anima a crecer.
Queremos encontrar el sentido a las cosas cotidianas, por eso buscamos espacios donde nos escuchen y nos incentiven a ser nosotros mismos.

o No somos ajenos a la realidad de todos los días. Sabemos que algunos jóvenes no están pudiendo concretar en sus vidas estos motivos de esperanza. Conocemos de cerca y nos preocupa el daño, el dolor y las consecuencias que algunas de sus acciones y decisiones ocasionan. Estos jóvenes -como todos los demás- tienen la potencialidad y el derecho de desarrollarse plenamente, pero no han tenido las oportunidades necesarias para lograrlo.

o Estamos en contra del proyecto de la reforma constitucional que se plebiscitará en octubre, la cual promueve la “baja de la edad de imputabilidad penal”, por considerarla desesperanzadora y un retroceso en el intento de abrir espacios para el desarrollo de los jóvenes. Consideramos que este tipo de iniciativas bloquean y amenazan la posibilidad de que los adolescentes y jóvenes ejerzan sus derechos y asuman sus responsabilidades, pues las medidas se centran en el castigo con endurecimiento de las penas y la reclusión.

o Creemos en una justicia humanizadora, como plantea el Papa Francisco “genuinamente reconciliadora […] a través de un camino educativo” que promueva “su rehabilitación y total reinserción en la comunidad”. (1)

o Estamos a favor y colaboramos en propuestas y programas que desde sus objetivos y prácticas promueven la integración positiva de los adolescentes y jóvenes en la sociedad, por medio de alternativas de calidad respecto a la educación, el trabajo, acompañamientos específicos, entre otros.

o Animamos a la sociedad en su conjunto, a los jóvenes, y a la Iglesia, a dar a conocer las experiencias de su trabajo cotidiano con los jóvenes de distintos contextos socio-económicos y culturales del país, en la búsqueda de propuestas esperanzadoras y nuevos caminos para comprender y abordar juntos esta realidad.

Por estos motivos, invitamos a todas y todos los jóvenes de cada rincón del Uruguay, sin importar su credo ni opción política, a seguir hermanándonos en la búsqueda de soluciones nuevas, para la construcción de una sociedad más justa.

Comisión Nacional de Pastoral Juvenil
Conferencia Episcopal del Uruguay
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(1) Papa Francisco, 30 de mayo de 2014, carta al XIX Congreso Internacional de la Asociación Internacional de Derecho Penal y del III Congreso de la Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Asamblea de la Conferencia Episcopal del Uruguay


El día 6 de agosto, en el Seminario Interdiocesano Cristo Rey, en Montevideo, se reunió la asamblea de la Conferencia Episcopal del Uruguay.

Los obispos trataron diversos temas en relación a la marcha de la Iglesia en el Uruguay.

-         Sínodo sobre familia. Mons. Rodolfo Wirz, quien como presidente de la CEU participará en la asamblea del Sínodo de los Obispos que ha sido convocada para octubre en el Vaticano, recibió sugerencias de los Obispos para la elaboración del aporte de la CEU en la misma. Se subrayó la necesidad del anuncio positivo de la concepción cristiana del matrimonio y la familia.

-         Pastoral Penitenciaria. La asamblea recibió a miembros de la Coordinadora Nacional de Pastoral Penitenciaria, que funciona en el ámbito del Departamento de Pastoral Social – Cáritas Uruguaya de la CEU. Se entregó a los Obispos el material que se utiliza actualmente para la formación de los agentes de este área pastoral así como el “Protocolo de la vida y atención religiosa en las cárceles”, aprobado por el Instituto Nacional de Rehabilitación el 23 de octubre del año pasado.

-        Oración por la paz y por los cristianos perseguidos. El día 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, los Obispos invitan a rezar por la paz en el mundo y especialmente por los cristianos perseguidos.

-        Nuevo Nuncio Apostólico. Los Obispos recibieron la invitación para un primer encuentro con el nuevo Nuncio Apostólico en el Uruguay, Mons. George Panikulam, quien llega a Montevideo en los primeros días de setiembre.

-        Santo patrono de los sacerdotes. Los Obispos participarán en el día de mañana de la celebración de la Fiesta del Santo Cura de Ars, patrono de los sacerdotes. La misma tendrá lugar en el Seminario Interdiocesano, reuniendo a numerosos sacerdotes y seminaristas de todo el Uruguay.

-        Año electoral. Frente al año electoral en curso, los Obispos recuerdan el documento presentado en marzo, como aporte a la reflexión.

-       Iniciativa de reforma constitucional conocida como “baja de la edad de imputabilidad penal”. Este proyecto fue considerado en el mensaje de la CEU en marzo como uno de los temas “que nos interpelan y nos exigen informarnos debidamente, procurando tener los elementos necesarios para una decisión responsable”. En ese sentido, los Obispos han reflexionado sobre algunos aportes y pronunciamientos de diferentes sectores de la Iglesia, considerando también la preocupación de la ciudadanía por la seguridad y la protección de los menores y de sus derechos. Se trata de un tema donde caben opiniones diferentes incluso entre los católicos, aunque siempre orientadas a la búsqueda del bien común. La Iglesia sumará siempre su esfuerzo al enfoque preventivo a través de sus obras educativas y sociales y también a las formas de justicia restaurativa que comienzan a abrirse camino en el mundo de hoy. Ésta es una forma de asumir uno de los desafíos que señalan las Orientaciones Pastorales 2014-2019 de la CEU: “sanar las heridas y abrir un nuevo horizonte a una historia truncada”, tanto para quienes han sufrido la violencia como para quienes la han causado.

-        Oración por la Patria. Los Obispos invitan a que el voto de la ciudadanía uruguaya, en éste y en los demás aspectos para la que ha sido convocada a definirse, sea un voto cada vez más consciente y animado por la búsqueda del bien de toda nuestra sociedad. En ese espíritu, convocan a las comunidades católicas a una Jornada de oración por la Patria y por los futuros gobernantes el próximo domingo 12 de octubre.

Anexos:
-          “Un aporte a la reflexión en este tiempo electoral” (28 de marzo de 2014)

miércoles, 23 de julio de 2014

Carta desde el Desierto (Valle de Coachella, Desierto Bajo, California)




El lunes 7 de julio, poco antes de salir para el aeropuerto, celebré Misa en Montevideo, en la capilla de la CEU. Desde luego, quería poner en las manos del Señor este viaje, con sus expectativas de cosas buenas para la Diócesis, para nuestra Conferencia Episcopal y, desde luego, también para mí...
Cuando leí la primera lectura, me pareció que era realmente auspiciosa. Estaba tomada de la profecía de Oseas y allí el Señor habla a su pueblo por medio del profeta, diciéndole, como a su Esposa, "Yo la seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré al corazón. Allí, ella responderá como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto..."

Es un texto donde Dios llama a su Pueblo, que se ha apartado de Él, a un reencuentro, volviendo a la experiencia fundacional que significó el Desierto. Liberado por la intervención de Dios de la esclavitud en Egipto, guiado por Moisés, el pueblo atravesó el Desierto para llegar a la Tierra Prometida. En esa peregrinación, Dios selló su Alianza con su Pueblo. El Pueblo pasó por la prueba, la tentación, y a menudo cayó... pero Dios no quebró su Alianza. La historia continúa; hay nuevas infidelidades y Oseas es enviado por Dios para llamar al Pueblo a volver de corazón a la Alianza...

En estos días he recordado mucho a un hombre que vivió en el desierto, tras las huellas del Beato Hermanito Carlos de Foucauld. Carlos Carretto, de quien recuerdo especialmente dos libros: Cartas del desierto y Lo que importa es amar. En el segundo libro, que tiene una guía para lectura y meditación personal de la Biblia que seguí en el año anterior a mi entrada al Seminario, Carretto decía "la historia de la Salvación es la historia de un alma: la tuya". Es verdad que la historia de la Salvación es ante todo la historia de la intervención de Dios en favor de su Pueblo... pero también es verdad que cada uno de nosotros va también en ese peregrinar a la Casa del Padre, y en ese camino, encontrando su propia historia en las vidas de Abraham, Moisés, David... por eso me sentí tocado por las palabras de Oseas, y pedí que este viaje pudiera ser también un tiempo de oración y de un encuentro distinto con el Señor.

El sábado pasado llegué, finalmente, al desierto. Esta zona del Estado de California es conocida como el "Desierto Bajo" (obviamente, hay también un "Desierto Alto"). Aquí es el valle de Coachella (se pronuncia cochela y sería una deformación de la palabra "conchilla"; recordemos que en Uruguay está "Conchillas") y también se llama Coachella la ciudad de 40.000 habitantes en la que está la Parroquia Nuestra Señora de Soledad.

Esta es la primera de las dos parroquias que me toca visitar dentro del programa de Cooperación Misionera de la Diócesis de San Bernardino, que consiste en la visita de alguien de otro país que presta un servicio a la comunidad que lo acoge, comparte lo que vive en su Iglesia local y recibe ayuda a través de las colectas de las Misas en las que participa.

La parroquia está a cargo de los Siervos Misioneros de la Santísima Trinidad o, más brevemente Misioneros Trinitarios. Hay un templo con capacidad para unas 700 personas, que se llena en casi todas las siete Misas del fin de semana (dos en sábado y cinco en domingo). Una Misa del sábado y otra del domingo se celebran en inglés y el resto en español... pero aún los que vienen a la Misa en inglés son en su inmensa mayoría gente de origen latino (sobre todo mexicanos) y entienden bien español. La parroquia tiene también lo que nosotros llamaríamos "capillas rurales", pero que aquí son centros de misión.

La comunidad es muy viva: mucha participación en la Eucaristía, con muchos ministros (en Estados Unidos, por decisión de la Conferencia Episcopal, siempre se ofrece la comunión bajo las dos especies, por lo que se hace necesario la colaboración de muchos ministros de la Comunión), con un coro diferente en cada Misa, a veces más "mexicano", casi "mariachi", a veces más estadounidense, con guitarras sonando estilo "country". Hay un movimiento que ha marcado mucho la vida de la región, el Programa Misionero del P. Jose Pawlicki, un sacerdote de origen polaco y mexicano de corazón, que dedicó una gran parte de su vida a la evangelización de esta zona y creó este movimiento con algo del estilo de los Cursillos de Cristiandad. De modo que aquí no tenemos "cursillistas" sino "misioneros", como se llaman los que han pasado por el encuentro de fin de semana y continúan luego reuniéndose en comunidades de fe. Hay también grupos de la Renovación Carismática y varios otros grupos y servicios. La comunidad está formada por gente trabajadora, que presta servicios en casa y clubes de gente muy rica que vive en los lugares elegantes del desierto: La Quinta, Palm Springs... también en la producción y procesamiento de dátiles, pero ya les contaré más de eso.

En Cartas del Desierto Carlos Carretto explica, hablando del desierto del Sáhara, que "el desierto es un lugar muy frío donde de día hace calor". Aquí no es tan así la cosa... en este momento, 4 de la tarde, afuera de la casa hay 47 grados con sensación térmica de 49°. Accuweather describe el tiempo como "sol abrasador". No voy a intentar comprobarlo. La mínima: 26°, así que se podría decir que este desierto es "un lugar caliente donde de noche hace menos calor". Pero, bueno... todo está adaptado para que se pueda vivir: aire acondicionado, ventiladores, persianas, botellas de agua siempre a mano (la humedad es de 4% !!!). Hay que aprender a manejar la ducha: el agua es muy valiosa, y la ducha tiene un mecanismo que la corta en cuanto empieza a salir caliente (como para que uno no la abra hasta que salga agua caliente y se olvide, ¿vio?).

Los Trinitarios son aquí cuatro: dos sacerdotes estadounidenses, un seminarista colombiano y un nigeriano (pero que viene de México) que están en año pastoral desde enero. La vida se organiza en otro ritmo... Nos acostamos muy temprano, y a las 5 ya se está en pie para caminar a la mejor hora del día (a las 5:30 ya amaneció). Después, rezo de Laudes a las 7:25, Misa en la parroquia a las 8:00.  Los Trinitarios tienen sus tareas, preparar alguna cosa, atender a gente que llega, y yo me dedico a preparar lo que sigue. Después de la maratón de Misas del fin de semana (estuve en las siete; aunque solo presidí dos, prediqué en todas, en español y en inglés, según tocara), la semana ha sido aliviada. El lunes estuve con una pequeña Comunidad de Fe que se reúne en una casa de familia. Ayer fui con el párroco a Orange, pero eso merece otra nota. Esta noche de 19 a 21 animo la oración durante la exposición del Santísimo que organiza un equipo Misionero. Mañana voy a un programa de la radio El Sembrador, en otra ciudad. El viernes me encuentro con el grupo de Adolescentes. Sábado y domingo estaré en la otra parroquia que se me ha asignado en este programa de Cooperación Misionera: Nuestra Señora de Gudalupe en Mecca (se llama así por La Meca...). El lunes, Dios mediante, salgo de regreso para Uruguay.