sábado, 20 de septiembre de 2014

Centenario del Padre Vicente Monteleone

Recibiendo el cariño de la gente en la celebración de sus
Bodas de Oro Sacerdotales, 24.11.1990
El próximo 28 de setiembre se cumpliarán cien años del nacimiento del Padre Vicente Monteleone.
Antes de venir a la Diócesis de Melo, en 2003, y visitar por primera vez La Charqueada, yo había oído hablar del P. Monteleone y de la obra de La Charqueada, dos nombres que aparecían siempre asociados.
No lo conocí personalmente. Lo fui conociendo a través de los recuerdos que me fue compartiendo la comunidad de Charqueada en mis sucesivas visitas a lo largo de estos cinco años como obispo de la Diócesis de Melo (Cerro Largo y Treinta y Tres).
Así me fueron contando de su llegada con toda sencillez y humildad, con una vieja valija de cartón como único equipaje.
Me contaron que antes de que el llegara, "en Charqueada no había nada" y que todo se fue haciendo con el impulso y la conducción que él supo dar.
Al evocarlo en este aniversario, y nada menos que frente a quienes lo conocieron personalmente, me he preguntado qué aspecto resaltar de su personalidad.
Creo que el aspecto más importante, el que dio sentido a su vida y a su obra fue su condición de sacerdote. Él no era un trabajador social (dicho esto con todo respecto por los trabajadores sociales). Era un sacerdote.
Para quien no es creyente, el sacerdote puede ser visto como el funcionario de una institución religiosa. Es cierto, la Iglesia es una institución; el sacerdote cumple funciones... pero la mirada creyente ve más allá.
La mirada creyente descubre la presencia de Dios; de ese Dios que, como nos lo describe el salmo que rezamos hoy, "es bueno con todos y tiene compasión de todas sus criaturas" (S. 144).
El sacerdote es, ante todo, un creyente, un bautizado, llamado, como todo cristiano, a seguir a Jesucristo en el amor a Dios y al prójimo.
Pero es alguien que ha recibido un llamado especial. Ha sido "tomado de entre los hombres para servirlos en lo que se refiere a Dios" (Hebreos 5,1).
Vicente Monteleone escuchó este llamado y respondió en el ámbito de la congregación salesiana. Un carisma especialmente dirigido a los jóvenes y a los pobres, apuntando a través de la educación a su desarrollo integral.
Con esa visión llegó a Charqueada y allí sintió un segundo llamado, que lo hizo pasar al clero diocesano y quedarse aquí hasta el final de su vida, buscando promover el desarrollo integral de esta comunidad y de cada uno de sus miembros.
Con la comunidad llevó adelante muchos emprendimientos. Algunos terminaron, otros continúan.
Hay cosas que corresponden a un momento determinado y luego pierden significación.
Sin embargo, para continuar en fidelidad a la obra del P. Monteleone en Charqueada, hay que volver a aquéllo que constituyó la razón profunda de su ser y de su hacer: su fe, su espiritualidad.
Creo que Charqueada tiene que recordar y volver a esa fuente. El verdadero desarrollo no se agota en el progreso material. Es más: ese crecimiento material se vuelve un empobrecimiento si ahoga la dimensión espiritual, aquella que nos permite trascendernos, salir de nuestro egoísmo -de nuestra "autorreferencialidad", diría el Papa Francisco- para abrirnos a Dios y a nuestro prójimo, especialmente el más desfavorecido y necesitado, el herido del camino.
La vida espiritual que animó la acción del P. Monteleone estaba muy lejos de ser la búsqueda de una "paz" y una "armonía" de evasión, de aislamiento.
Volvamos al significado del sacerdocio: hacer presente a Cristo Pan de Vida, y hacerse con Él Pan para el Pueblo de Dios, para que todos en Él tengan vida.
Creo que es eso lo que el P. Vicente quiso realizar en Charqueada como sacerdote.
Al celebrar este aniversario, al dar gracias por lo que ha significado su vida, pidamos al Señor poder vivir esa misma fe que lo animó en todos sus emprendimientos en favor de este pueblo. Así sea.

+ Heriberto, Obispo de Melo (Cerro Largo y Treinta y Tres)

martes, 16 de septiembre de 2014

Mons. Daniel Gil en el recuerdo del P. Guillermo Buzzo

 

El 7 de setiembre se cumplieron seis años del fallecimiento de Mons. Daniel Gil Zorrilla, obispo emérito de Salto. Este blog tuvo su comienzo en homenaje a él, con el título de "Dar y Comunicar", que era su lema episcopal.
El P. Guillermo Buzzo, del clero de Salto, recuerda en dos trazos la figura de este pastor.
(Publicado en "El Octavo Día", Diócesis de Salto).

miércoles, 10 de septiembre de 2014

10 de setiembre: Día de la Educación Católica

Desde el 10 de setiembre de 2007 se celebra en Uruguay el día de la Educación Católica. Se eligió esa fecha por ser significativa  para la historia del País y de la educación católica”. Ese día, en el año 1815 el Jefe de los Orientales, don José Artigas, en Purificación, firmaba dos documentos: en uno, solicitaba al Cabildo  de Montevideo dos sacerdotes para fundar las “Escuelas de la Patria” y el otro sería conocido como  el  Reglamento de Tierras.
Con el liderazgo de Artigas, católico y en el marco del prolífico año 1815, donde imperó la perspectiva evangélica de que “los más felices sean los más privilegiados”, asoma en el horizonte la fundación de una Escuela de la Patria en pleno campamento de Purificación y bajo la dirección del sacerdote José Benito Lamas”.

Mensaje de Mons. Alberto Sanguinetti, presidente del Departamento de Educación Católica de la Conferencia Episcopal del Uruguay


Fray José Benito Lamas
Celebrar el Día de la Educación Católica es en primer lugar un ejercicio de la memoria histórica. La educación extensiva a las masas, sea con la contribución de los padres – si había quien tuviera recursos –, sea en forma gratuita, es fruto de la caridad cristiana y de la apertura de la fe cristiana a todo conocimiento, a todo lo creado.

No sucedió – como se dice repetidamente – que la Iglesia suplió al Estado o tomó funciones del Estado. Los Estados – como comunidad política – simplemente no habían asumido ni la enseñanza, ni la educación. Fueron los cristianos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que se entregaron a hacer el bien, con la enseñanza y la educación. De hecho la primera escuela gratuita europea la abre en 1597 San José de Calasanz en Roma.

Nuestra memoria agradecida recuerda desde los tiempos coloniales, en las ciudades y pueblos, en las Reducciones de Guaraníes y Chanáes, en la patria vieja, como en la nueva república, a los religiosos, los sacerdotes y los laicos católicos que contribuyeron a la educación de nuestro pueblo. Luego, avanzado el siglo XIX, se agregaron las diferentes congregaciones femeninas, y diversas obras con colegios como la Conferencia Vicentina, la Sociedad Católica de Enseñanza Libre y la Asociación de Enseñanza Católica. En nuestros días es ingente el esfuerzo y la entrega al servicio de la educación desde los primeros años hasta la universidad.

Todo eso lo compendiamos en el 10 de septiembre de 1815, – estamos preparando el bicentenario – día en que desde Purificación Artigas pide dos sacerdotes para abrir las Escuelas de la Patria.

Agradecemos no sólo a quienes llevaron adelante las instituciones de enseñanza católica, sino también a muchísimos maestros y profesores católicos que sirvieron en la enseñanza de conducción estatal, incluso cuando frecuentemente fueron cercenados sus derechos.

Esta jornada de conmemoración es también de compromiso. Compromiso ante que nada de oración: para dar gracias a Dios y para pedir el desarrollo de la enseñanza católica. Compromiso para apoyar las instituciones católicas. Compromiso para buscar que éstas sean siempre más fieles a la identidad de su configuración por Cristo y la Iglesia.

Ese compromiso tiene también una dimensión pública, política: esforzarnos por lograr que se respete la libertad de elección de los padres de una educación según sus convicciones y creencias y también la libertad de enseñar según esas creencias, sin discrimin
aciones económicas, ni controles estatales indebidos; que se incluya sin discriminaciones a los jóvenes de los institutos de conducción privada dándoles los mismos beneficios que se les dan a los de la enseñanza de conducción estatal ( como boletos gratis e ingreso a espectáculos culturales). La libertad religiosa incluye también la libertad de enseñanza de la religión en la escuela de administración estatal, para aquellos que la juzguen oportuna para sus hijos.

Este día habrá conmemoraciones en todo el país, e invitamos a que sea oportunidad de alegría y gratitud, de oración de súplica y acción de gracias, de compromiso personal y comunitario con la formación de las nuevas generaciones, de acuerdo con la razón y el esplendor de la luz de Jesucristo, Verbo Eterno, a quien sea la gloria y la alabanza por los siglos de los siglos.

+ Alberto Sanguinetti Montero
Obispo de Canelones
Presidente del Departamento de Educación Católica de la CEU

lunes, 8 de septiembre de 2014

Natividad de María. Fiesta patronal Capilla Villa Betania





Homilía de Mons. Heriberto

María, con su cariño de madre, nos ha reunido hoy para celebrar esta fiesta de su nacimiento, esta fiesta que conocemos como la Natividad de la Virgen María, acompañando a nuestras misioneras Rosa y Rosy y a la comunidad de este barrio El Fogón.

Queremos en esta fiesta contemplar a María como madre de la Esperanza. Esa Esperanza no es una idea, ni un sentimiento, ni una ilusión. Esa Esperanza es una persona: Jesucristo, el hijo de Dios, el hijo de María. Él es nuestra Esperanza. Esperanza de vida plena, esperanza de vida en paz, esperanza de vida verdaderamente humana, esperanza de participar en la vida eterna, en la vida misma de Dios.

La vida de María estuvo marcada por vivencias contrastantes.
-    La alegría a que la llamó el arcángel Gabriel y la espada que, como le anunció el anciano Simeón, atravesaría su corazón.
-    La aceptación humilde de la servidora del Señor que deja que en ella el Espíritu Santo haga su obra y la iniciativa de la que sale sin demora a servir a su prima.
-    La mujer que pregunta, que quiere saber cómo y por qué, pero que no duda, y sigue firme al pie de la cruz.

María, como modelo de cristiana, modelo de discípula, atraviesa ese laberinto de contradicciones viviendo en fidelidad a la Palabra de Dios. Y esa Palabra es su propio hijo: la Palabra hecha carne.

Por eso, ella nos lo muestra, nos lo señala y nos dice “hagan lo que Él les diga”. Es decir, “escuchen su Palabra y pónganla en práctica”.

Por eso, aunque muchas veces también nuestros corazones son atravesados por la espada, cuando nos encontramos con la incomprensión, el rechazo, la violencia, podemos vivir en la alegría. Vivimos en la alegría de seguir llevando al Señor en nuestra vida, de seguir caminando con Él, de seguir confiando en Él, de poner en Él toda nuestra esperanza.


sábado, 6 de septiembre de 2014

34a. Jornada Nacional de la Juventud: Atrévete a vivir la alegría de la fe


Las Diócesis están ya preparando todo para vivir la 36ª Jornada Nacional de la Juventud, este año de concentración diocesana, en su mayoría como ya tradicionalmente estamos acostumbrados: el 1er. fin de semana de setiembre.

En la Diócesis de Melo, los jóvenes se encontrarán en Pueblo General Enrique Martínez, más conocido como La Charqueada, a orillas del río Cebo departamento de Treinta y Tres, a orillas del Rio Cebollatí. Hoy inician su acampada que culminará mañana, 7 de Setiembre.
 
Compartimos la información de fecha y lugar donde las otras diócesis celebrarán su JNJ:
  • Montevideo: domingo 7 de setiembre 10-17hs – Colegio y Liceo Misericordista - San Martín 3820 entre García de Zúñiga y Rafael Hortiguera. 
  • Mercedes: Carmelo - sábado 6 de setiembre y se juntaran con la jornada de adolescentes el domingo 7.
  • San José: 6 y 7 de setiembre – parroquias de San José de Mayo: barrio Industrial, barrio Colón y Catedral.
  • Salto: se realizará a nivel parroquial y en las ciudades con más de una parroquia podrá ser a nivel ciudad (teniendo en cuenta las distancias en la diócesis y los esfuerzos que una concentración diocesana implica, la misma quedara para el campamento de enero). En la ciudad de Salto las parroquias celebraran el domingo 7 de setiembre en la capilla Nta. Sra. de Fatima.
  • Florida: 7 de setiembre en Parroquia Santa Teresita, Chamizo-Florida
  • Canelones: Domingo 7 de setiembre – gimnasio Juan XXIII (atrás de la parroquia San Juan Bautista)de la ciudad de Santa Lucía. Comienza 8:30 y termina con la eucaristía 17hs.
  • Tacuarembó: 6 y 7 de setiembre en Tranqueras.
  • Maldonado: ciudad de Rocha 6 y 7 de setiembre. Parroquia de Fátima y Nuestra Señora de los Remedios
  • Minas: Santuario de la Virgen del Verdun, Minas -Lavalleja el 6 y 7 de setiembre, compartiendo el domingo con la jornada de adolescentes.
¡ATRÉVANSE A VIVIR LA ALEGRÍA DE LA FE!

miércoles, 3 de septiembre de 2014

P. Javier Mori: la visita de un misionero

A pie por los caminos de Dios

Dijo que venía de vacaciones, pero no vino a pasear. Durante 20 días, en el mes de agosto, acompañado de dos jóvenes italianos, recorrió la campaña de Cerro Largo y los barrios de Melo, visitando muchas de las capillas que construyó en sus años de párroco y viviendo emotivos reencuentros.

El P. Javier Mori, de la Diócesis de Brescia, Italia, llegó al Uruguay en 1968 como Fidei Donum. Así se denominan los sacerdotes diocesanos que, animados por el llamado que el Papa Pío XII hizo en su encíclica Fidei Donum, (El don de la Fe, 1957) se ofrecen, con el acuerdo de su Obispo, para acudir a diócesis necesitadas de sacerdotes.

Fueron varios los brescianos que, en esa forma, estuvieron en la Diócesis de Melo. El P. Javier llegó entre los primeros, y permaneció hasta 1988. Los demás fueron Pierluigi Murgioni (1968-1977, fallecido en 1993), Claudio Delpero (1972-1973), Renato Soregaroli (1973-1984, actualmente en Brasil), Francesco Zanotti (1978-1990), Cesare Polvara (1982-1991), Gian Carlo Scalvini, "Dongi" (1995-1999) y Angelo Piardi (2001-2005).  También Antonio Zatti, "Tonino" (1992-2002) y Santo Baccherassi (1992-2007), quienes se encuentran aún en Uruguay, pero en la Diócesis de Maldonado.

La Cruz del Cerro Largo, peregrinación diocesana 2014

El último año del P. Javier en Melo fue el de la visita de San Juan Pablo II, que aconteció el 8 de mayo de 1988. Preparando esa visita, tuvo la idea de instalar una cruz en la altura del Cerro Largo, cruz que hoy es patrimonio departamental y a la que la Diócesis sigue acudiendo en peregrinación todos los años, el V Domingo de Cuaresma.

Proseando y mateando

Pero no sólo dejó construcciones. Fue un formador de comunidades, que dio formación a los laicos e impulsó su participación en la vida parroquial a través de las Comunidades Eclesiales de Base así como de diferentes ministerios y responsabilidades.

Lo conocí hace cuatro años, cuando visité por primera vez Brescia. En ese momento, se estaba recuperando de un accidente vascular y yo tuve ante mis ojos a un "viejito" que hablaba lentamente y parecía pronto para cuarteles de invierno... dos años después, lo encontré el Miércoles de Ceniza en su parroquia de San Giovanni de Polaveno, predicando con la fuerte voz que los melenses escucharon durante sus veinte años de servicio pastoral en la ciudad.

Con el presidente Mujica.

Durante este tiempo en Melo el P. Javier tuvo ocasión de saludar al presidente José Mujica, que estuvo en el departamento de Treinta y Tres para la inauguración de la Escuela Técnica Santa Ana, instalada en una propiedad de la Diócesis de Melo.

 Partiò de Montevideo con sus compañeros de viaje el 28 de agosto, ya de regreso a Italia. ¡Gracias, Padre Javier, por esta visita que nos ha alegrado y animado tanto!

+ Heriberto

domingo, 17 de agosto de 2014

Inauguración de UTU Santa Ana. Discurso del Presidente José Mujica.

Momento de la visita del Presidente.
Las autoridades presentes.

Con la presencia del presidente José Mujica, se realizó ayer la Inauguración de Utu Santa Ana. Este centro educativo funciona en la órbita de la Educación Técnica del Uruguay a través de la Escuela Técnica de Río Branco. Se encuentra situadio en el establecimiento Santa Ana, en la 3ra. Sección del depatamento de Treinta y Tres. El establecimiento es un legado recibido por la Diócesis de Melo de la familia Saavedra. Cumpliendo la voluntad de los donantes, la Diócesis ha puesto el lugar a disposición de este proyecto. Mons. Heriberto Bodeant y el P. Freddy Martinez estuvieron presentes en este acto, junto a autoridades de UTU. A continuación, transcripción de las palabras del Presidente Mujica.

Amigos:

Solamente, en nombre del país: agradecimiento. Por el esfuerzo que han hecho, que están haciendo; por el ejemplo que están dando.

Agradecimiento a esta familia legendaria, Saavedra. Fue de apellido Saavedra el fundador de la primera universidad en el Río de la Plata, la Universidad de Córdoba. Y fue don Hernandarias, Arias de Saavedra, vinculado a nuestra historia (1).
Es un apellido que se las trae. Que supo tener una legendaria mujer, que cruzó el océano para defender los derechos de su marido, que había sido declarado adelantado. Se murió el marido y su hijo perdía los derechos si la expedición no se hacía. Cruzó el océano, tuvo un naufragio en las costas africanas. Llegó a la capitanía de San Pablo y fue a dar a Asunción. (2)

¿Por qué digo estas cosas? Porque la civilización y el progreso tecnológico nos van brindando comodidad, medios, una forma de vivir crecientemente llena de comodidades. Perdemos de perspectiva todo lo que hicieron los que vinieron antes de nosotros para que este hoy sea posible.
Yo pensaba, mientras los gurises decían que pasaban frío –y los trae un micro– en los Dionisios y en los gurises que caminaron kilómetros en la campaña, y los que andaban en un petiso para ir a la escuela. Y mi abuelo, hijo de emigrantes que iba con las zapatillas, de noche, abajo del brazo para no gastarlas y se lavaba las patas en el bebedero de los caballos.
Esos pobres fueron construyendo el país, y la cultura y acumulando medios y pasaron. Son un recuerdo, pero es bueno que eduquemos a la gente nueva en el respeto de donde están nuestras raíces y lo que hizo posible este país.

Yo les quiero señalar además que la enseñanza, –todos sabemos que es importante– yo no acompaño esa idea que reduce todo a la enseñanza.
No puede haber un pueblo que progrese sin una enseñanza que progrese y que sea masiva. Pero no alcanza. Se necesitan otras cosas. A ver si me explico. Ninguna nación más formada y culta que la Alemania de la preguerra de la segunda guerra mundial. Tenía los científicos más brillantes, los músicos más brillantes, etc. etc. etc. Y fue en gran medida responsable de una de las hecatombes más grandes del mundo. Pero no cabe duda que no hay progreso en una sociedad si la enseñanza no camina. Se precisa muchas cosas y la enseñanza termina siendo decisiva, pero no puede quedar aislada. Si la economía no genera recursos para gastarlos en la enseñanza no les podemos pedir a los profesores que solucionen los problemas ellos solos.

Si la familia fracasa no les podemos pedir a los maestros y a los profesores que remienden en la clase los problemas que se generaron en el seno de la familia. Porque la educación es un todo. No se le puede pedir al cuerpo de docentes que cargue con las limitaciones que tiene nuestra sociedad. Hay una maestra primera que es la madre y hay un maestro primero que es el padre. Si ellos fracasan, comprometen todo el porvenir.

Y me detengo en esto, por esto: porque el interior rural y el interior más profundo conserva valores y entonces uno se sorprende: ¿Cómo es posible que al lado del Liceo etc. etc. en la gran ciudad hay un nivel de faltas de esto y de lo otro? Y acá, donde los gurises están a 30, 40 km no hay faltas… ¿saben por qué? Porque la sociedad tiene otros valores, mucho más auténticos y tiene sentido de responsabilidad. Por eso el Uruguay tiene que cuidar el Uruguay profundo. No sólo por solidaridad sino tratando de preservar lo mejor de su carácter, de su esencia, que está precisamente en la sencillez del Uruguay profundo.

Por otro lado, el mundo que va a venir y que yo no voy a ver, pero que anda a zancadas, parte de este principio: no se termina y se hace un curso y se es profesional para siempre. Se va a tener que seguir estudiando y trabajando permanentemente porque la renovación y el cambio están a la vuelta de la esquina y lo que aprendemos hoy, pasado mañana está obsoleto. Quiere decir que los muchachos tienen que aprender fundamentalmente la metodología del análisis científico; los palotes, las claves. Después tendrán que buscar el conocimiento por sí mismos. El conocimiento está por todas partes. Yo diría: es un mundo glorioso para los autodidactas, siempre y cuando tengan las claves. Siempre y cuando entiendan el lenguaje. Se puede aprender prácticamente de todo, pero después saber lo otro: viviendo y aprendiendo. Mientras vivamos tenemos cosas para aprender. Y en cualquier orden de la vida hay quien nos puede enseñar y todo se puede hacer siempre un poco mejor.

Pero también hay que aprender la otra dura lección. Aprendemos más de las derrotas y del fracaso que de la bonanza. El éxito nos suele hacer perder humildad. Los fracasos nos dan contra el suelo. Los seres humanos que más progresan, a la larga, son aquellos que se vuelven a levantar y son capaces de volver a empezar.

Gracias por lo que han hecho. Gracias a esta familia, gracias a la Iglesia. Como siempre. Las cosas en común que tenemos los latinoamericanos es la tradición: es la Iglesia Católica y la lengua en la que pensamos. Son las dos columnas vertebrales de nuestra América Latina. Y esto lo dice alguien que no ha podido creer en Dios, pero que tiene una honda admiración política por el papel histórico que ha cumplido la Iglesia en este continente. (3)

Gracias a la gente y cuiden esto. Cuiden y multiplíquenlo. Las ramas son infinitas. Los cursos son infinitos. Y un poco para finalizar: el pueblo uruguayo nos está diciendo una cosa. No me canso de repetirlo: en los últimos cuatro o cinco años la matrícula de UTU reventó. Hay que hacer cola, y no creció más por falta de infraestructura y de medios. Es como si el pueblo uruguayo nos estuviera diciendo: “déjate de enseñarme viru-viru y diletantismo, de carácter intelectual y enseñame cosas que me sirvan pa’ pelear por la vida. Porque estoy apurado que la vida se me escapa y tengo que ir a trabajar cuanto antes. Y no te pido que me des una formación fenomenal. Dame conocimientos pa’ ganarme la vida, y después la formación vendrá”.

Esta si es la lección, en mi humilde [opinión]. Hacemos foros, discutimos con especialistas de la enseñanza y por otro lado el pueblo, mudo, nos está diciendo: hagan esto. Hago votos para que lo podamos entender y cuiden esto que han logrado. Que sea una semilla que corra por los caminos, que sea un ejemplo que lo imiten. El Estado puede hacer algo, pero los Estados no tienen corazón. El corazón lo tiene la gente. Si la gente no pone el corazón alrededor de estas cosas, terminan burocratizadas, frías, inertes. Son formas de cobrar un sueldo, pero no de cumplir una misión en la gente. Por esto, vecinos, lleven mi agradecimiento en nombre del país: gracias.

Notas del blog:
(1) Hermando Arias de Saavedra, (1561-1634), fue gobernador de Asunción, del Río de la Plata y del Paraguay en diferentes períodos entre 1592 y 1618.
(2) Mujica se refiere a la abuela de Hernandarias: Mencia Calderón Ocampo, quien luchó por los derechos de su fallecido marido, el adelantado Juan de Sanabria, heredados por su hijo Diego de Sanabria. En su viaje a América con ese fin, la acompañaron sus tres hijas: Mencia, Francisca y María, que sería la madre de Hermandarias.
(3) Lo dice también quien supo mantener amistad con Alberto Methol Ferré, que solía hacer la misma afirmación con respecto a la identidad latinoamericana.

jueves, 14 de agosto de 2014

Violencia y perdón. Buscando caminos para fortalecer la convivencia social amenazada.

P. Enrique y Sra. Isabel


Gustavo Tort y Mons. Heriberto

P. Enrique y Eduardo Lena

Sra. Isabel en diálogo con participantes

Cuando se ha sufrido agresiones violentas de parte de personas desconocidas; cuando la conducta imprudente e irresponsable de un conductor ha terminado con la vida de un ser querido; cuando una persona querida ha sido asesinada para robarle, o porque ha intentado proteger al más débil ¿es posible el perdón? La pregunta puede parecer atrevida, pero puede ser todavía más fuerte preguntarse: ¿es necesario el perdón?

La humanidad tiene una histórica tradición de justicia punitiva: "crimen y castigo", que muchas veces tiene forma vindicativa (¡venganza!). Es aceptada -pero no comprobada- la opinión de que la severidad de las penas tiene efectos disuasivos. Sin embargo, junto a esas formas de justicia vigentes en países como el nuestro, se va abriendo poco a poco otro concepto: la justicia restaurativa.

Es una forma de justicia que apunta a lo que las otras no alcanzan: restaurar la convivencia social, desde el encuentro entre víctimas y agresores. Ese cara a cara da al agresor la posibilidad de reparar, aunque sea en parte, el mal que ha hecho y le abre un camino de reintegración social. Para la víctima, es también la oportunidad de ofrecer el perdón.

El verdadero perdón no es para nada un acto de sumisión, un hacer como que "no pasó nada". El perdón siempre puede ser ofrecido por quien ha sufrido, pero solo puede ser recibido por quien ha causado el dolor con el reconocimiento del mal causado, el arrepentimiento sincero y el propósito firme de cambio de conducta.

En el marco de la misión que un grupo de españoles ha llevado a cabo en Río Branco en los primeros días de agosto, dos de ellos estuvieron en Melo el viernes 8 de agosto, invitados por el Instituto Terciario Comunitario (ITC) y la Red de sensibilización y responsabilidad social de Cerro Largo para presentar el tema del título.

Más de 60 personas colmaron el salón multiuso de la Sociedad de Fomento Rural de Cerro Largo. 30 jóvenes del Centro Juvenil U.A.P.D. se vieron como ante un espejo con otros tantos adultos, muchos de ellos representantes de instituciones melenses… dos generaciones se encontraron juntas, escuchando con atención la breve presentación del Ing. Agr. Eduardo Lena, de la Comisión de amigos del ITC, seguida de la exposición del P. Enrique Martín CPCR y luego el testimonio de la Sra. Isabel Valentín Gamazo.

Preguntas, comentarios y emociones apenas contenidas se dieron al final de la velada. Mons. Heriberto, uno de los promotores del evento, agradeció al Sr. Gustavo Tort, presidente de la Sociedad de Fomento y uno de los impulsores de la Red el haber facilitado el lugar e hizo votos para que desde otros ámbitos se propongan iniciativas como ésta, que la Red puede recoger y ofrecer para fortalecer la buena convivencia social en Cerro Largo.

Con la presencia de ocho misioneros Río Branco vivió su II Semana de Espiritualidad

En junio de 2012 llegaron a Río Branco dos españoles, Nacho y Javier; una argentina, Chacha y un uruguayo, el Hermano José, de los Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey. Acompañados por Mons. Heriberto, recorrieron distintas comunidades de la Parroquia, conversaron con el P. Nacho y algunos de los miembros de la comunidad. Con ellos estuvieron viendo la posibilidad de realizar una misión en Río Branco con un grupo más numeroso. (Ver: "Visitas desde España, sueños de misión")
2012: Los visitantes con el Consejo Parroquial de Río Branco.
La posibilidad de la misión se veía aún muy lejana, pero de esa primera visita quedó una inquietud presentada por el Hno. José: la Semana de Espiritualidad. La congregación de los CPCR, que tiene como carisma precisamente la cooperación con las comunidades parroquiales ofrece esta modalidad de trabajo misionero, que consiste en un tiempo importante de visitas puerta a puerta en el área elegida, invitando al evento que constituye la Semana propiamente dicha.

La idea prendió en la comunidad parroquial. El Hno. José volvió a Río Branco, esta vez acompañado de la Hermana Cristina, de la rama femenina CPCR. El Consejo Parroquial asumió la propuesta, se organizaron las visitas y en setiembre de 2013 se realizó la I Semana de Espiritualidad. A la Hna. Cristina y al Hno. José se sumó, con el importante papel de predicador, el P. Enrique, un sacerdote español, en ese momento formando parte de la comunidad CPCR en Rosario de Santa Fe, Argentina.

La Primera Semana se desarrolló con intensidad… Se hicieron dos encuentros por día, con igual tema: por la tarde en la capilla San José Obrero y por la noche en el templo de la Inmaculada. Comenzó el lunes 9 de setiembre, con poca gente. El martes 10 jugaban por las eliminatorias Uruguay–Colombia. Todos se preparaban para una merma grande del ya pequeño grupo… pero a la hora del partido, ¡el encuentro tuvo el doble de asistentes del día anterior! El P. Enrique fue desarrollando varios temas fundamentales de la fe y la vida cristiana y el viernes 13 la misión culminó con la alegría por todo lo vivido y la expectativa de una posible continuación. (Para leer más sobre la Primera Semana, ver: Semana de Espiritualidad, Primer día, Segundo día, Tercer día, Cuarto día, Quinto día,
En la clausura de la I Semana de Espiritualidad.

El 22 de enero de este año, Mons. Heriberto visitó en Madrid la casa CPCR y se reunió con el P. Enrique, posibles misioneros (algunos de los cuales efectivamente vinieron después) y miembros de la fundación Cooperación y Misión, entidad que sostiene estos empeños misioneros.
Mons. Heriberto, P. Enrique CPCR, gente de Cooperación y Misión
entre ellos, algunos de los misioneros que vinieron en julio-agosto a Río Branco.


Luego siguieron los contactos. El grupo se fue definiendo. Hubo conversaciones por Skype, armado de calendario y, finalmente, el gran viaje: cruzar “a la otra orilla”. No sólo el cruce del Atlántico, sino también la salida al encuentro de otro mundo, otra cultura, otra gente, en la frontera de Uruguay con Brasil, en Río Branco.

Los ocho misioneros: Mariángeles y Andrés, hermanos entre sí y de Barcelona; Maite, Isabel, Jesús, Pablo y el P. Enrique, madrileños, llegaron a Montevideo en la noche del lunes 28 de julio; a ellos se les unió Chacha desde Argentina. El martes visitaron Montevideo y en la noche se encontraron con Mons. Heriberto. El miércoles 31 salieron con él rumbo a Melo, pero visitando antes a la Virgen de los Treinta y Tres. El 1º de agosto amanecieron en Melo y en la mañana partieron hacia Río Branco. La Misión comenzaba.

En continuidad con el año anterior, la invitación a la Misión se hizo bajo el título “II Semana de Espiritualidad”. Al contar con un equipo, el programa se hizo más ambicioso.

El jueves 31 se inauguró la Misión con Eucaristía presidida por Mons. Heriberto en la Capilla Mártires Latinoamericanos, compartiendo luego la merienda y la película “Artigas: La Redota” con la comunidad y misioneros.
Misa inaugural, Capilla Mártires Latinoamericanos.

El viernes 1 de agosto hubo Misa y encuentro en el Colegio Santa Ángela. Por la tarde, el Consejo Pastoral se reunió con los misioneros para ajustar el programa de la misión. Ver Llena de milagros comenzó la II Semana de Espiritualidad.
En el Colegio Santa Ángela


El sábado 2 la comunidad “Corazón de María” de Sarandí de Barcelo ofreció un almuerzo criollo. En la tarde se celebró la Eucaristía y se compartió merienda y guitarreada. Paralelamente, Misa y reunión en Capilla San Alberto, Barrio MEVIR. Ver La gente veía cómo se amaban y eso invitaba y también Dios está aquí.

La visita a las comunidades de la campaña de Río Branco se completó el domingo. Los misioneros se repartieron para llegar hasta Poblado Uruguay, un grupo y el otro a Dragón (Plácido Rosas). En ambos lugares hubo Misa y encuentro con las respectivas comunidades. Ver Nada nos podrá apartar del amor de Dios.
Misa en Poblado Uruguay


El martes 5 fue el Colegio Nuestra Señora de las Mercedes quien recibió la visita de los Misioneros.

Extendiendo el alcance de la anterior Semana de Espiritualidad, del lunes 4 al viernes 8 se ofrecieron cuatro encuentros. Temprano en la tarde, en Laguna Merín y en San José Obrero; en la tardecita en el templo de la Inmaculada y en la capilla San Alberto (Barrio MEVIR).

El primer tema fue "Dios Padre Nuestro", nuestro ser de hijos de Dios, el lunes.
El martes, el tema del pecado generó algunos debates: "Dímelo Dios, quiero saber".
Una especie de resumen de la Semana se puede leer en "Vayan a la otra orilla".


La misión culminó el sábado 9 en la Capilla San José Obrero, con la Misa a las 11 de la mañana, presidida por Mons. Heriberto. Luego, almuerzo, convivencia y evaluación.

P. Nacho, P. Enrique, Mons. Heriberto,
P. Javier (de visita en Melo)
P. Hamilton (párroco de Jaguarao)



La evaluación permitió palpar lo que había significado para los visitantes y para las comunidades de la parroquia el cruzar “a la otra orilla” (Mateo 14, 22-33, evangelio correspondiente al Domingo XIX del Tiempo Ordinario, ciclo A). Para los misioneros, especialmente los siete españoles, “cruzar a la otra orilla” no sólo significó el vuelo sobre el Atlántico, sino la entrada en otro mundo, otra cultura, otra gente… y se sintieron desbordados por el cariño con que fueron recibidos. “Nos habían dicho que los uruguayos eran fríos…” contaban, asombrados de que alguien les pudiera haber dicho eso. Para la comunidad de Río Branco fue también el encuentro con hermanos y hermanas en la fe que la viven desde otro horizonte, con otra sensibilidad, otros acentos.

La evaluación fue altamente positiva, y dejó abierta la posibilidad de una continuación. Mons. Heriberto destacó el esfuerzo de los españoles, con el apoyo de la fundación Cooperación y Misión: “Han venido en un tiempo de crisis para España, donde el “paro” (desempleo) y los “desahucios” (desalojos) han estado a la orden del día. Han renunciado a sus vacaciones (y a su verano). Nos han dado todo de sí… pero lo bueno es que cuando compartimos bienes espirituales, nadie se vacía: por eso es una alegría oírlos decir que también ellos se van colmados”.