viernes, 14 de noviembre de 2014

Asamblea de la CEU en Florida: los temas del encuentro de los Obispos




La Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) se reunió en Florida del 5 al 11 de noviembre. Durante esos días los Obispos compartieron un retiro y tiempos de convivencia, trataron varios temas en relación a la vida de la Iglesia en el Uruguay, recibieron al nuevo Nuncio Apostólico y a otros visitantes, participaron en la Peregrinación Nacional a la Virgen de los Treinta y Tres y emitieron un comunicado.

Retiro. Mons. Eduardo Horacio García, en el día de su visita a la CEU todavía obispo auxiliar de Buenos Aires y hoy obispo de San Justo (provincia de Santa Fe) orientó el tiempo que los Obispos dedicaron a la meditación y oración, a partir del pasaje del Apocalipsis conocido como “Cartas a las siete Iglesias” y párrafos tomados de la exhortación del Papa Francisco EvangeliiGaudium.

Pastoral Digital. El mismo Mons. García, acompañado de un técnico, presentó el proyecto “Pastoral Digital”, iniciado en Argentina y ya comenzando a implementarse en Paraguay y República Dominicana. Pastoral Digital es una forma de compartir entre las diócesis y parroquias los registros parroquiales (bautismos, casamientos, etc.), una red social intraeclesial y una red de solidaridad en relación a Cáritas. La CEU decidió comenzar un encaminamiento para entrar en el proyecto.

Visita del Nuncio.Mons. George Panikulam, nuevo Nuncio apostólico en el Uruguay, visitó por primera vez a la CEU reunida en asamblea. Como es de estilo, dirigió a los Obispos un discurso, en el cual compartió algunas reflexiones sobre textos bíblicos acerca de discipulado y misión, un tema de especial interés en América Latina a partir de la V Conferencia del Episcopado latinoamericano en Aparecida, Brasil (2007). Comentó luego con los Obispos algunos aspectos de su propia misión y en un clima de cordialidad propuso otros momentos de encuentro para el próximo año, además de su habitual participación en las asambleas plenarias ordinarias.

Asamblea extraordinaria del Sínodo de los Obispos. Mons. Rodolfo Wirz, presidente de la CEU, participó representando a Uruguay en la reciente asamblea del Sínodo sobre la familia. Se recordó que esta instancia tuvo carácter preparatorio para la asamblea ordinaria del Sínodo a realizarse el año próximo, para la cual la CEU debe elegir un delegado (en las reuniones extraordinarias debe participar el presidente) y preparar su aporte a partir de la Relación final del sínodo. Mons. Jaime Fuentes, presidente de la Comisión Nacional para la Pastoral Familiar y la Vida, fue elegido como delegado de la CEU para esta esta instancia decisiva. Cada Diócesis trabajará el tema y hará llegar sus aportes a la referida Comisión.

Vicario del Opus Dei. La CEU invitó al Vicario regional de la Prelatura del Opus Dei en Uruguay, Mons. Carlos María González Saracho, con quien se mantuvo un fluido diálogo acerca de la presencia del Opus Dei, las obras educativas vinculadas al mismo y la relación de la prelatura con las Diócesis.

Elecciones nacionales. Los Obispos escucharon una presentación del Dr. Juan Ariel Bogliacini y la Dra. Rosario Queirolo, del Dpto. de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Católica acerca del resultado de las recientes elecciones nacionales en sus diversos aspectos.

Universidad Católica. Con la presencia de los Padres Eduardo Casarotti SJ, Rector y Álvaro Pacheco SJ, Vicerrector del Medio Universitario, los Obispos se informaron acerca de la marcha de la Universidad Católica y evaluaron las posibilidades de un relacionamiento mayor entre la Universidad y la Facultad de Teología.

Año de la Vida Consagrada. El 30 de noviembre, primer domingo de Adviento, comienza para toda la Iglesia Católica en el mundo el “Año de la Vida Consagrada”, convocado por el Papa Francisco, que culminará el 2 de febrero de 2016, jornada mundial de la Vida Consagrada. Para dialogar sobre la programación del año en Uruguay, la CEU recibió a la presidente Hna. Daniela Cannavina HCMR y a la secretaria de la Conferencia de Religiosas y Religiosos del Uruguay (CONFRU). Las religiosas presentaron el lema “Evangelio, profecía y esperanza: la vida consagrada en la Iglesia hoy” y el logo oficial del Año, así como la programación de CONFRU que propone un año con mayor énfasis en el acompañamiento a la vida religiosa en el Uruguay a través de encuentros, retiros espirituales, actividades de formación y celebraciones en las Diócesis.

Formación de los futuros sacerdotes. El Seminario Interdiocesano Cristo Rey es actualmente dirigido por un equipo formado por el rector, Mons. Milton Tróccoli, Obispo auxiliar de Montevideo y los Sacerdotes Freddy Pérez (Diócesis de Minas) y Luis Eduardo González (Diócesis de Maldonado-Punta del Este). El equipo dialogó con la asamblea de la CEU sobre algunos aspectos de la marcha del Seminario. La necesidad de una Pastoral vocacional más activa y propositiva fue una de las conclusiones.

Hogar Sacerdotal. Los Padres Richard Arce y Francisco Gordalina, integrantes de la Comisión directiva del Hogar Sacerdotal plantearon algunas posibles mejoras de la institución para atender la diversidad de situaciones en que llegan los sacerdotes que pasan a una edad de retiro con diferentes problemas de salud. El Hogar Sacerdotal no es sólo una casa que recibe a los sacerdotes ancianos, imposibilitados o enfermos, sino que es también la institución que vela por la salud de quienes están en actividad y, de forma solidaria, constituye un fondo para la atención de quienes ya no pueden continuar prestando un servicio pastoral.

Catequesis. El Departamento de Catequesis de la CEU presentó un proyecto de reformulación del Instituto Superior de Catequesis (ISCA). Ante la necesidad de atender a la formación de los catequistas el ISCA, inicialmente destinado exclusivamente a la formación de formadores, se convertirá en un Instituto que ofrecerá formación a todos los niveles, respondiendo especialmente a las necesidades de las Diócesis del interior.

Comunidades Eclesiales de Base. La propuesta de realización del VII Encuentro Nacional de CEBs, presentada por la Articuladora nacional fue asumida por la CEU, quedando fijada la fecha del 24 y 25 de octubre de 2015, en la Diócesis de Tacuarembó.

Junto a la Virgen de los Treinta y Tres. Los Obispos tuvieron dos celebraciones en la Catedral de Florida, santuario de la Patrona del Uruguay. El sábado 8, día propio de la fiesta de la Virgen, la Eucaristía fue presidida por Mons. Alberto Sanguinetti, Obispo de Canelones. El domingo 9, en el marco de la Peregrinación Nacional que convocó a miles de fieles, fue el Arzobispo de Montevideo, Mons. Daniel Sturla quien presidió, pronunciando una homilía que tocó varios temas de la vida de la Iglesia y del país, que fue recogida por varios medios de prensa.

Comunicado. “No a la discriminación, sí al respeto de todos”. Se trata de una declaración de todos los Obispos, a propósito del documento base y guía didáctica de educación y diversidad sexual. La Iglesia no pretende imponer su visión al conjunto de la sociedad; pero en nombre de la misma laicidad del Estado, pide que no se pretenda imponer una visión ideológica o filosófica que violenta las creencias de muchos uruguayos, recordando que nuestro Estado laico contempla la libertad de cultos.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Declaración de la Conferencia Episcopal del Uruguay: No a la discriminación, sí al respeto.



1. Desde hace algunos años se ha incrementado a escala mundial la justa condena de cualquier clase de discriminación.

2. La viva conciencia del derecho al respeto debido a cada persona y a no ser discriminado por la raza, el sexo o la religión es aún más sensible en el caso de personas de diversa orientación sexual.

3. Este justo empeño se ve desfigurado, sin embargo, por quienes quieren imponer la “ideología de género” y no toleran otras concepciones de la sexualidad, del matrimonio y de la familia, en particular la visión judeo-cristiana de la que somos dichosos herederos.

4. La expresión más reciente de esta actitud se encuentra en dos documentos: la guía “Educación y Diversidad Sexual” y “Transforma 2014”.

5. Sería excesivo comentar todas las afirmaciones y propuestas contenidas en estos materiales. La finalidad declarada de deconstruir estereotipos impone una concepción del cuerpo humano, de la persona, del matrimonio y la familia y de la moral en total oposición a lo que sostienen tanto el cristianismo como otras religiones y filosofías, en conformidad con la ciencia.

6. Este propósito pasa por alto el derecho humano fundamental de los padres a elegir libremente la educación de sus hijos (artículo 41 de nuestra Constitución) y, por eso, está limitada la ingerencia estatal: queda garantida la libertad de enseñanza. La ley reglamentará la intervención del Estado al solo objeto de mantener la higiene, la moralidad, la seguridad y el orden públicos (art. 68).

7. Según esto, al Estado laico no le compete promover ninguna concepción filosófica de la persona y de la sexualidad y, aún menos, una ideología que, justificándose en la no discriminación, pretende “encerrar en el armario” la educación según las ideas cristianas.

8. En estas circunstancias, vemos necesario recordar que todos los cultos religiosos son libres en el Uruguay (art. 5). En consecuencia, en las instituciones de la Iglesia Católica se seguirá enseñando libremente el precioso patrimonio de su doctrina. De ella forma parte esencial el respeto a todas las personas, sin ninguna clase de discriminación.

9. Queremos manifestar, además de los motivos enunciados, que levantamos nuestra voz también en nombre de las familias católicas que envían a sus hijos a las escuelas de gestión estatal. Los padres, a su vez, tienen el derecho y el deber de oponerse a lo que consideran un abuso en la educación de sus hijos. De difundirse los textos referidos, en lugar de ser formados en la no discriminación de las personas, los hijos sufrirán la violencia de una educación sexual ideologizada y desnaturalizada.

10. La Iglesia quiere reafirmar su deseo de trabajar en favor de todos los ciudadanos de nuestra patria, sin distinción alguna, ofreciendo dialogar con respeto sobre las diversas ideas y proponiendo su propio modo de encarar la existencia.

Los Obispos del Uruguay
Florida, 10 de noviembre de 2014.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Homilía de Mons. Daniel Sturla en la Peregrinación Nacional a la Virgen de los Treinta y Tres.


Nada hay más nuestro que nuestra Madre, y aún los que nos hemos criado entre varios hermanos sentimos que la madre es de cada uno… Aún más los que no han tenido la alegría de esta relación tan especial la sienten en el corazón como una realidad llena de nostalgia …. Por eso estar aquí junto a María nos pone en esta sintonía de hijos con la madre. María es nuestra, es mía… venimos de distintas partes representando a todo el Pueblo de Dios que peregrina en nuestra tierra… Todo el Pueblo de Dios, obispos, sacerdotes, laicos, consagrados,,, venimos con nuestras “cuitas” a la Virgen, yo trato siempre de poner una intención pero se me cuelan dos, tres, cuatro, le digo a María te las presento todas, vos sabrás!!!!! Claro que traemos nuestros pedidos pero que bueno que piropeemos a la Virgen con las palabras de la Escritura, con ésas de la primera lectura dirigidas a Judith: Tú eres la gloria de Jerusalén. El orgullo de Israel, el insigne honor de nuestra raza. Y las completamos con el evangelio, con esas hermosas palabras que Isabel dirigió a su prima que la visita: “Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre…”

La Virgen de los Treinta y Tres

Entre tantas advocaciones marianas queridas, hoy celebramos a la Virgen de los Treinta y Tres, a esta Madre la sabemos bien nuestra… Imagencita de madera americana, manos de indios que la tallaron, gauchos y chinas que la veneraron… nombre hermoso: Virgen del Pintado, fundadora de la entonces villa de san Fernando de la Florida, y luego protagonista de la gesta patria… porque aquí dimos un paso de gigante en esa lucha por la libertad que tanto nos costó… Y aquellos próceres no dudaron en poner la patria naciente bajo la protección de María. Fue así que por clamor popular la imagencita del Pintado pasó a ser, en la voz del pueblo. la Virgencita de los Treinta y Tres… Junto a ella, podemos dejar por un rato nuestras peticiones particulares y si hacemos silencio, podemos escuchar un murmullo que nos viene del centro de esta plaza con ecos más que centenarios…
“Es la voz de la patria... Pide gloria...
Yo obedezco esa voz. A su llamado,
Siento en el alma abiertos
Los sepulcros que pueblan mi memoria,
Y, en el sudario envueltos de la historia,
Levantarse sus muertos.” 
Así comienza La Leyenda Patria de Don Juan Zorrilla de San Martín Por primera vez fue recitada aquí en esta plaza de Florida el 19 de mayo de 1879 cuando se inauguró el monumento a la independencia del centro de la plaza. La historia nos dice que este poema había quedado fuera del concurso que se había convocado porque era más largo de lo estipulado, pero se le pidió a Zorrilla que lo recitara. Cuando terminó con aquella estrofa solemne… Protege oh Dios la tumba de los libres, protege a nuestra patria independiente que inclina a Ti tan sólo, sólo ante ti la coronada frente. Todos vibraban y vitoreaban al poeta. En medio de la emoción general, el ganador del concurso literario se quitó la medalla de su pecho y se la colocó a Zorrilla… Magnanimidad

Recordar hoy aquí esta noble actitud con el trasfondo de la Leyenda Patria nos habla de una virtud esencial en los momentos que vivimos en nuestra patria y que queremos pedir ala Santísima Virgen: Se trata de la magnanimidad… ¿Que quiere decir esta palabra? Grandeza de alma… alma grande como la que tienen los hombres de todas las latitudes que no se dejan envolver en lo mezquino, lo pequeño, el enredo de las cosas, la turbiedad del río revuelto… sino que miran a lo lejos, apuntan hacia lo que vale la pena, apuestan por la limpidez del azul del cielo. ¡Las cosas de arriba! 

Celebramos esta fiesta de la Virgen entre dos instancias electorales. Hemos dado al mundo como otras veces un testimonio de ejemplar conducta cívica. Públicamente se discrepa con altura y la clase política uruguaya con sus más y sus menos demuestra espíritu de diálogo. Pero es natural que en estas épocas se dé la polarización. Sin duda es un llamado de atención. En las redes sociales se cuelan muchas veces expresiones duras, intolerantes, hasta crueles… y esto mismo a veces se refleja en palabras de algunos cuando la mirada sobre el otro no es de adversarios sino de enemigos…. Saber ganar, saber perder, mirar más allá del propio color, los colores de la patria… ser magnánimos. 

¡Cuidado! sabemos lo que es el enfrentamiento de hermanos… Los tuvimos con dureza durante os primeros 70 años de vida independiente, y luego en los años 60 y 70 vivimos también enfrentamiento con armas entre orientales… Hoy vivimos en paz, pero la paz se construye día a día, en el respeto al otro, al que piensa distinto, al que es distinto…

Respeto a la dignidad de toda persona

No se trata de esa vaga tolerancia que pretende que todas las ideas valen igual, no… Lo que vale es la persona humana, la dignidad de cada uno… en el terreno de lo que pensamos, discrepemos con libertad… No se trata para nosotros cristianos de palabras “buenitas” o ingenuas, de acuerdo fácil. Creemos con toda el alma en Dios y queremos que nuestra cultura se impregne de evangelio sabiendo que el aroma de Jesús de Nazaret es el mejor perfume que pueden tener nuestra patria, nuestras leyes, nuestros hogares,,,, Pero en la defensa de nuestras convicciones no queremos destruir a nadie, queremos construir entre todos un país de hermanos, con libertad y justicia, con respeto a una verdad que nos trasciende. Una falsa tolerancia hacia la diversidad se ha transformado en intolerancia agresiva hacia convicciones profundas de nuestro ser cristianos…En esta sociedad plural también la Iglesia, forjadora de este Uruguay desde su cuna, tiene una palabra que decir… Ella amamantó a la patria naciente en la leche pura del evangelio, y tiene el derecho y el deber de seguir haciéndolo.

Nuestras convicciones de cristianos 

Con sencillez y sin agravios pero con la firmeza más grande creemos – que la vida es un don del Creador y que nadie es enteramente dueño de su vida, por ello defendemos la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural – Creemos que la diferencia sexual es querida por Dios y responde a un designio amoroso del Creador, que se hace patente en nuestra naturaleza. – Creemos que separando lo que Dios ha unido terminamos no en la diversidad armoniosa sino en la uniformidad totalitaria… La sexualidad humana está unida al amor, al compromiso, a la transmisión de la vida, y Dios le ha dado el gozo del placer para hacer mayor nuestra alegría de vivir. Cuando se le van separando uno a uno estos elementos no crecemos en humanidad. Multiplicamos placeres pero no engendramos alegría… Los hijos dejan de ser un don recibido con gozo y pasan a ser una carga para algunos o un derecho a adquirir para otros. – Por eso respetando las situaciones diversas vividas muchas veces con dolor y respetando a cada persona más allá de su orientación, creemos en la familia formada por un matrimonio entre varón y mujer abierto al don de la vida.
- Creemos también en la libertad de enseñanza garantizada por un estado que debe cumplir la constitución que da a los padres el derecho a elegir la educación que desean para sus hijos. -La Iglesia tiene experiencia educativa en nuestra tierra, desde antes que naciera la república. Hoy somos más conscientes que en la educación se juega un elemento clave de nuestro presente y futuro… Sobre todo en los ambientes más pobres donde solo desde la educación se logra que sea cada uno, con la ayuda de otros, artífice de su propia dignidad y no deudor de fáciles favores. La Iglesia ha demostrado a través de diversas instituciones que cuando se quiere se puede. – Creemos que sobre toda propiedad grava una hipoteca social, que no somos dueños absolutos de lo que legítimamente poseemos sino que somos administradores a los que Dios nos pedirá cuenta. – Creemos que “la religión pura y sin mancha delante de Dios es atender al huérfano y a la viuda” es decir poner en el centro a los que más necesitan… como lo tenemos en nuestra tradición nacional, es esa frase cargada de sensibilidad evangélica de Artigas: “que los más infelices sean los más privilegiados”.

La belleza de la vida cristiana

Queridos Hermanos: cuando en el evangelio de hoy se nos narra la visita de María a su prima Isabel vemos plasmado en este misterio de gozo el servicio y la alegría que son el testimonio más patente del evangelio. María va a servir y se encuentra envuelta en el gozo de la presencia del Dios hecho pequeño en su seno y reconocido por la acción del Espíritu Santo: “¿Quién soy yo para que la Madre de mi Señor venga a visitarme?” María responde en el colmo de la humildad y la alegría: “Mi alma canta la grandeza del Señor”. La vida cristiana está aquí en una síntesis maravillosa… La presencia del Señor en nuestro interior nos empuja al servicio. Sirvo y vivo la grandeza de la vocación… sirvo y experimento el gozo de Dios… La vida es servicio y el servicio es la verdadera alegría… Gracias María, Madre y Maestra, enséñanos a servir a nuestra patria.

Virgen de los Treinta y Tres – 9 noviembre 2014

sábado, 8 de noviembre de 2014

También en Roma: los uruguayos celebraron la fiesta de la Virgen de los Treinta y Tres



Ayer, 7 de noviembre, en las primeras vísperas de la Solemnidad de la Virgen de los Treinta y Tres, se reunió en Roma la colectividad uruguaya para dar gracias a Dios por el «rinconcito uruguayo» en Roma en el que mes a mes se reúne para celebrar la fe desde hace 20 años: la Basílica dei Santi XII Apostoli, donde se encuentra la tumba de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago, patronos del Uruguay.

La Santa Misa en la Basilica dei Santi Apostoli
La Celebración Eucarística fue presidida por Mons. Piero Marini, actualmente Presidente del Comité para los Congresos Eucarísticos Internacionales, que en su momento, siendo ceremoniero de san Juan Pablo II le acompañara en sus visitas a Uruguay. 
En efecto, en un momento de su homilía expresó: «Estoy muy contento de celebrar esta Eucaristía junto a la comunidad uruguaya en Roma... en cierto modo, yo también me siento hoy un poco uruguayo... la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres, es para mí como un memorial de la visita de san Juan Pablo II al Uruguay en abril de 1987. Recuerdo que en aquella ocasión, en “Tres Cruces”, pude ver por primera vez la imagen de la Patrona del Uruguay y rezar ante ella».  
Participaron de la concelebración: Fra Agnello Stoia (párroco de la basílica) y el Padre Guardián de la Comunidad de los Padres Conventuales; los sacerdotes uruguayos residentes en Roma: Guillermo Buzzo, Francisco Lezama, Arturo Bellocq, Gonzalo Aemilius, Raúl González e Ignacio Muñoz; dos sacerdotes ocasionalmente presentes en Roma: Juan Silveira y Marco Bottoni; además de un nutrido número de fieles uruguayos que viven en Roma o están de paso por ella así como muchos italianos amigos del Uruguay que colmaban la cripta en la que se encuentra el altar de la Virgen. 
Miembros del Cuerpo Diplomático de distintos países, entre los que se encontraban casi todos los países de América Latina y la Secretaría de Estado de la Santa Sede, quisieron mostrar con su presencia el afecto hacia nuestro país y la amistad hacia las representaciones diplomáticas de Uruguay ante la Santa Sede y ante el gobierno de Italia.
Al concluir la sentida celebración, que estuvo marcada por la sencillez y la dignidad litúrgica, toda la asamblea rezó a los pies de la imagen de la Virgen la oración con que san Juan Pablo II consagrara el Uruguay a la Madre del Redentor en la Celebración Eucarística y ordenaciones sacerdotales en la ciudad de Florida, el Domingo 8 de mayo de 1988. Finalizada la Misa se compartió un brindis en el claustro del Convento en un ambiente de fraterna cordialidad.
De este modo, entonces, la comunidad uruguaya en Roma celebró la fiesta de la Patrona del Uruguay y los 20 años de la presencia de la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres en el corazón de Roma junto a la tumba de los Santos Apóstoles Felipe y Santiago.

La Virgen de los Treinta y Tres en Roma
Mons. Alberto Sanguinetti en el mensaje enviado para esta ocasión señala: «Un día entré a esa basilica y bajé a rezarles a los Santos Apóstoles Felipe y Santiago, vicepatronos del Uruguay y patronos de Montevideo. Al hacer el giro de la cripta me encontré con el altar vacío en la pequeña capilla y me dije: "Aqui Nuestra Señora tiene preparado su lugar"». Tiempo después, contando con el apoyo de la CEU, la Embajada de Uruguay ante la Santa Sede y la cálida acogida de la comunidad de los Padres Conventuales a cuyo cargo está la basílica, el 25 de octubre de 1994, Mons. Daniel Gil Zorrilla presidió la Misa y el Cardenal Agostino Casaroli presidió la procesión y entronización de la imagen, que habia sido anteriormente bendecida por San Juan Pablo II.
Desde ese momento, ha sido el punto de encuentro para los uruguayos que viven en Roma o los que están de paso. De ahí que se considerara oportuno celebrar este aniversario al que los Obispos de Uruguay reunidos en Conferencia en Florida se unieron mediante un mensaje en el que expresan su saludo «a los miembros de la comunidad que han sabido llegar allí mes a mes, honrando a la Patrona y orando por la Patria lejana en el espacio, pero siempre presente y cercana en el recuerdo y el afecto» a la vez que agradecen «a la comunidad conventual su fraterna hospitalidad y auguran que siga siempre encendida esta llama de devoción mariana que contribuye a mantener vivos los lazos entre los uruguayos presentes en Roma y los que peregrinan a Florida».

El saludo de la CEU
Florida, 5 de noviembre de 2014

Al Sr. Cura Párroco de la Basílica de los Doce Santos Apóstoles
P. Aniello Stoia O.F.M. Conv.

A la Comunidad uruguaya en Roma

Llegue a todos Uds. nuestro cordial saludo desde el Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres en la ciudad de Florida, Uruguay, donde se encuentra reunida nuestra Conferencia Episcopal en su asamblea plenaria ordinaria.

Hace ya veinte años, en una celebración presidida por el recordado Obispo de Salto, Mons. Daniel Gil Zorrilla S.J., con el beneplácito de la Conferencia Episcopal, la cálida acogida de la comunidad conventual de la Basílica y la fervorosa adhesión de la comunidad uruguaya en Roma fue entronizada la imagen de la Purísima Virgen de los Treinta y Tres, patrona del Uruguay.

Desde entonces, miembros de la comunidad han sabido llegar allí mes a mes, honrando a la Patrona y orando por la Patria lejana en el espacio, pero siempre presente y cercana en el recuerdo y el afecto.

Celebramos este aniversario, agradecemos a la comunidad conventual su fraterna hospitalidad y auguramos que siga siempre encendida esta llama de devoción mariana que contribuye a mantener vivos los lazos entre los uruguayos presentes en Roma y los que peregrinaremos el próximo domingo a Florida.

Con todo afecto, nuestra bendición:

+ Rodolfo Wirz, Obispo de Maldonado-Punta del Este, Presidente
+ Arturo Fajardo, Obispo de San José de mayo, Vice-presidente
+ Heriberto Bodeant, Obispo de Melo, Secretario



Purísima Virgen de los Treinta y Tres, patrona del Uruguay

Historia

Su figura, nombre e historia, forman parte del imaginario del pueblo uruguayo, su Santuario integra nuestro Patrimonio Nacional. Es la Patrona de nuestro país y un símbolo qué, en su permanencia, solidifica los orígenes culturales, raciales e históricos del Uruguay.
Su talla data del siglo XVIII por los guaraníes y fue confiada a Antonio Díaz, indio de Santo Domingo de Soriano, de quién recibió su primera capilla en el Pintado.
Fundadora de la Villa de San Fernando de la Florida en 1825, vio a pie a los Treinta y Tres Orientales con la bandera tricolor, al gobierno provisorio y a la asamblea que declara nuestra independencia.
Fue honrada a lo largo del tiempo con distintas coronas, una obsequiada por Manuel Oribe y otra con alhajas de las mujeres orientales.
Declarada Patrona de la República Oriental del Uruguay por el Papa Juan XXIII, fue coronada solemnemente en la Piedra Alta en 1961. El Papa Juan Pablo II la honró en Tres Cruces y peregrinó hasta ella en Florida.
Su Santuario – Catedral, que se levanta ante la Plaza de la Asamblea, está enriquecido con delicadas pinturas que representan el nacimiento de Jesús, Pentecostés y la Asunción y Coronación de María. Se destacan sus puertas de bronce, obra de Belloni.

Origen de la devoción

El origen de esta advocación de la Virgen de los Treinta y Tres está ligado a la gesta libertadora de los próceres Uruguayos. La devoción no tuvo en su origen ningún acontecimiento extraordinario, ninguna señal que va más allá del orden natural de las cosas. Está sí originada en un consenso popular, en un sentido de fe. En efecto, en el primer cuarto del siglo pasado, se había extendido por todo el territorio de la Banda Oriental un ansia de libertad, recogido por José Artigas quien, al encararlo en su ideario, en su acción de caudillo rural y en la primera organización política que dio a estas provincias, se convirtió en el “Protector de los Pueblos Libres”. Se pueden señalar tres aspectos de la gesta artiguista, que recogen esta ansia de libertad existente y le da base doctrinaria y organizativa.
a. El Éxodo de 1811, donde todo el pueblo, frustrado en sus expectativas de libertad, prefiere dejar sus casas y campos y marchar detrás de su jefe para realizar con él una experiencia de independencia única en América: “ellos se creyeron un pueblo libre, con la soberanía consiguiente”, diría Artigas explicando este fenómeno.
b. El Congreso de 1913, donde los diputados de cada departamento van a echar las bases de la independencia de estas provincias. Artigas da su célebres “instrucciones” asentando su doctrina de libertad y federación.
c. El corto (1815), pero efectivo gobierno de Artigas, que no descuida ningún aspecto importante para la vida libre y digna de un pueblo: reforma agraria, comercio, navegación, instrucción, salud pública, atención religiosa.
El pueblo vivió esa experiencia exaltante que sería truncada por la traición “de los malos españoles y peores americanos”, como dirá el mismo Artigas. Artigas se retiró a la patria hermana del Paraguay, donde pasó en el silencio 30 años. Pero sus ideas quedaron.
En 1825 son retomadas en la Cruzada Libertadora, por los Treinta y Tres Orientales. Estos se reúnen en Florida, donde realizan la Asamblea de la Independencia Nacional. En la Piedra Alta, convertida en Altar de la Patria, proclaman, el 25 de agosto, la Declaratoria de la Independencia Nacional. Fue entonces que llevaron ante la pequeña imagen de la Virgen María, que se veneraba en la capilla del pueblo, sus ansias de libertad.

Reseña histórica

Dentro de la historia de la Iglesia en Florida, cabe señalar tres hechos importantes:
1. Con antelación a la fundación de la ciudad la presencia de la Compañía de Jesús con la obra de las famosas Misiones Jesuíticas. En ellas se dio a los pueblos que las comprendían (Norte actual Uruguay) una conformación social de tipo corporativista donde se atendían los distintos aspectos de la cultura y vida del pueblo: educación, trabajo, música, y aún escultura; precisamente la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres está hecha en cedro paraguayo, y de acuerdo al estilo y características de la misma se cree haya sido tallada en las Misiones Jesuíticas. A 20 kms de la ciudad de Florida se conserva la estancia de la Calera, donde los jesuitas tuvieron un gran establecimiento rural de cría y faena de ganado y saladero, en la rinconada del río Santa Lucía y el arroyo Arias.
2. El segundo hecho es la fundación de Florida. Dadas las peripecias en que vivía el antiguo poblado del Pintado, en una sierra pedregosa, el cura Santiago Figueredo logra del superior gobierno se le ceda un lugar más seguro y fecundo en las costas del río Santa Lucía, y allí funda la actual ciudad de Florida.
3. Y el tercer hecho es en 1825, cuando se reúne la Asamblea de la Florida que redacta el Acta de la Declaratoria de la Independencia Nacional, presidida por el Pbro. Juan Francisco Larrobla. En ese contexto cultural e histórico resultó espontánea la visita de los asambleistas de Florida a la Virgen María venerada en un rancho contiguo al rancho de la Asamblea. Desde entonces aquella imagen de María, comienza a llamarse popularmente la “VIRGEN DE LOS TREINTA Y TRES”.
Señalar algunos DOCUMENTOS que afianzan esta devoción a lo largo de la historia del pueblo uruguayo.
1. La corona de oro regalada por el general Manuel Oribe, segundo jefe de los Treinta y Tres.
En 1857, el general don Manuel Oribe, regaló a la Virgen de Florida una corona de oro, en acción de gracias por haberse salvado, él y su familia, en un naufragio. Él decía que a la Virgen de los Treinta y Tres debía esta gracia, y que siempre se encomendaba a ella.
El Gral. Oribe vivía en la Unión (Montevideo), y pidió a Don Felipe Irurreta de Florida, de quien era amigo, la medida de la cabezita de la Virgencita de los Treinta y Tres. La corona fue entregada más tarde al Cura Vicario Pbro. Majesté.
2. La placa colocada por mons. Mariano Soler.
En 1894 mons. Soler, primer Arzobispo de Montevideo, ordenó colocar ante el nicho que guardaba la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres en la Catedral de Florida, una placa de mármol que dice textualmente refiriéndose a la imagen de la Virgencita: “Ante ella los Treinta y Tres inclinaron su bandera e invocáronla también los convencionales de la independencia”.
3. La Coronación. Mons. Humberto Tonna solicitó al Papa el privilegio de la coronación para la imagen de la Virgencita de los Treinta y Tres. El Papa Juan XXIII concedió esa gracia el 8 de marzo de 1961. Motivo por el cual la celebración de noviembre de ese año tuvo un carácter único: en solemne Misa, con la presencia del Nuncio Apostólico y de todos los Obispos del Uruguay, de autoridades de gobierno y peregrinos de todos los puntos del país, se realizó la coronación de la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres. Al año siguiente, el 21 de noviembre de 1962 el Papa nombró a la Virgen María bajo esta advocación como “PATRONA DEL URUGUAY”. Así la fiesta de la Virgen ha adquirido un carácter nacional.
4. Monumento histórico
El Poder Ejecutivo del Uruguay al conmemorarse el 25 de agosto de 1975 el sesquicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional declaró Monumento Histórico a la Santa Iglesia Catedral y a la Imagen de la Virgen de los Treinta y Tres.
5. Las visitas del Papa Juan Pablo II
La Virgen de los Treinta y Tres presidió la Celebración de la Eucaristía, oficiada por Juan Pablo II en Tres Cruces (Montevideo) con ocasión de la primera visita del Papa al Uruguay en Abril de 1987. Presidió también la Celebración en Florida en la que el Papa ordenó Sacerdotes a 13 Diáconos, el 8 de mayo de 1988. En todos los discursos y homilías realizados con ocasión de sus dos visitas, el Papa hizo alusión a la Virgen de los Treinta y Tres.

Devociones y celebraciones

Como en todos los países, sobre todo en América, el santuario fue centro de reunión, tanto en las fiestas como en las desgracias del pueblo.
Según testimonios muy antiguos, siempre que había pestes y secas se hacían procesiones de rogativas con la Virgen de los Treinta y Tres. Luego de obtenida la gracia, se rezaba la misa de acción de gracias y se daba la bendición con el Santísimo. Ocasiones especiales de rogativas fueron las desgracias colectivas, como el cólera en 1866, o epidemias como el tifus y la viruela. La primera peregrinación nacional se realiza el 15 de agosto de 1908, organizada por la Congregación Mariana Mayor de Montevideo. Entre las principales peregrinaciones, enumeramos las siguientes: Gran peregrinación de las Damas Católicas e Hijas de María, el 6 de octubre de 1912. Dos peregrinaciones de las Hijas de María de la Medalla Milagrosa de la Unión el 13 de setiembre de 1914, y el 12 de setiembre de 1915. La Liga de Damas Católicas de San José el 13 de octubre de 1912. Los católicos de Mercedes el 12 de octubre de 1913. Los católicos y Ligas de Durazno y Sarandí Grande, efectuaron varias peregrinaciones, dejando la bandera de los Treinta y Tres y los dos faroles del Comulgatorio como recuerdo. Las peregrinaciones de Mercedes y San José, dejaron como recuerdo de su venida las dos lámparas que están en el nicho de la Virgen. En 1913 vino una peregrinación de los alumnos seminaristas del Colegio-Seminario de Montevideo. En 1942 comienzan a tomar una forma distinta las peregrinaciones a la Virgencita, dando participación a toda la diócesis de Florida y Melo. En 1945 el Obispo Diocesano mons. Miguel Paternain tuvo la feliz y original idea de hacer un recorrido llevando la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres por toda la diócesis, casi medio Uruguay.
El recorrido que duró del 6 al 28 de octubre de 1945 dio lugar a pequeñas misiones populares en las grandes ciudades por donde pasó: Minas, Treinta y Tres, Melo, Tacuarembó, Paso de los Toros, Durazno, Sarandí y Florida. En los pequeños pueblos y a lo largo del camino -en largos trechos no existía aún la carretera- se congregaba la gente con inusitado entusiasmo. En todas partes fue hermosa ocasión para unir la devoción a la tradición patria, con homenajes típicos de caballadas, desfiles de carretas y carros.
Desde entonces la peregrinación ha constituido una celebración clásica en toda la diócesis, y se realiza el segundo domingo de noviembre. El esquema tradicional de Misa solemne por la mañana y procesión por la tarde por las calles de la ciudad, ha ido evolucionando. Ahora se realiza una gran Concelebración al aire libre, en el parque donde se leyera el acta de la Declaratoria de la Independencia Nacional en 1825. Las largas caminatas han sido sustituidas por celebraciones más reposadas, en base a la lectura y meditación de la Palabra. Desde hace algunos años se realiza, fundamentalmente para jóvenes, una caminata de 13 kms de recorrido llevando la Imagen de la Virgen, rezando, cantando y reflexionan do sobre la temática del año.


Oración a la Virgen de los Treinta y Tres

“Santísima Virgen María, ante cuya imagen
inclinaron su bandera y doblaron
reverentes su rodilla
los fundadores de nuestra Patria
Protege siempre a este pueblo
nacido a tu sombra bienhechora.
Haz ¡Oh Madre!
que en nuestros hogares florezcan la religión y
todas las virtudes cristianas.
Haz que veamos el reinado de Cristo,
que es el de la verdad y la justicia.
Alcánzanos estas gracias y la de la eterna salvación,
de tu hijo Jesucristo que con el Padre y el Espíritu Santo
vive y reina por los siglos
de los siglos.
Amén”

miércoles, 22 de octubre de 2014

En camino hacia el 30° Encuentro de Diócesis de Frontera, Encarnación (Paraguay) 2015

 
En la ciudad de Uruguaiana, Río Grande do Sul, se reunió hoy un equipo formado por 14 personas  de las Diócesis de Encarnación, Santo Ângelo, Concordia, Salto, Melo y la iglesia anfitriona, para preparar el 30° encuentro de Diócesis de Frontera que será en Encarnación, Paraguay del 18 al 19 de mayo de 2015. La ciudad paraguaya estará celebrando los 400 años de su fundación por San Roque González, el mártir de las Misiones Jesuiticas que abarcaron parte de los territorios de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Los 50 años de la clausura del Concilio Vaticano II serán motivo de celebración y reflexión, en especial en lo que concierne a la vocación y misión del laico, con testimonios laicales de los cuatro países.
 
De esta forma, los vecinos hemos comenzado la preparación del 30° Encuentro de Diócesis de Frontera, a realizarse en Encarnación, Paraguay, en los días 18, 19 y 20 de mayo de 2015.

Se trata de un acontecimiento siempre muy esperado por todos, teniendo en perspectiva la importancia del encuentro cordial y fraternal de hermanos y hermanas que integran nuestras Iglesias particulares, en el cual se reflexiona sobre temas de relevancia para nuestras acciones pastorales y misioneras.

Pretendemos estrechar los lazos de amistad de nuestros pueblos y compartir problemas y desafíos que nos envuelven y nos afectan. En nombre de la fe cristiana, movimos y sostenidos por el Espíritu Santo, habremos de encontrar caminos viables para nuestras urgencias.

El Concilio Vaticano II continúa desafiándonos a ser una Iglesia auténticamente misionera, que responda positivamente a los anhelos y necesidades de las poblaciones que viven clamando por más vida, libertad, colegialidad, corresponsabilidad, participación y comunión. El Documento de Aparecida, contextualizando aún mejor los desafíos del mismo Concilio, en su número 370, habla con mucho énfasis de tener una conversión pastoral, cuando afirma textualmente:
La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera. Así será posible que “el único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial”  (NMI 12) con nuevo ardor misionero, haciendo que la Iglesia se manifieste como una madre que sale al encuentro, una casa acogedora, una escuela permanente de comunión misionera.
Desde estas consideraciones, en la presencia del Señor, fuimos buscando fuerza y luz para encaminarnos, de la mejor manera posible al encuentro del próximo año, a fin de que sea fructuoso para todos nosotros, que buscamos caminar juntos en este rincón del mundo.

Así hemos definido como tema:
Los vecinos se encuentran para compartir, reflexionar y celebrar
la vocación y misión del laico
a partir de la eclesiología del Vaticano II
en tiempos de conversión pastoral
por una vida más plena y digna de nuestros pueblos
 Como texto inspirador hemos tomado el pasaje de Mateo 5,13-16: Sal y Luz de la Tierra:
Ustedes son la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.
Ustedes son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo de la mesa, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa.
Brille así su luz delante de los hombres, para que vean sus buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
También enmarcarán nuestra reflexión dos textos del Magisterio:
Los seglares, cuya vocación específica los coloca en el corazón del mundo y a la guía de las más variadas tareas temporales, deben ejercer por lo mismo una forma singular de evangelización.
Su tarea primera e inmediata no es la institución y el desarrollo de la comunidad eclesial —esa es la función específica de los Pastores—, sino el poner en práctica todas las posibilidades cristianas y evangélicas escondidas, pero a su vez ya presentes y activas en las cosas del mundo. El campo propio de su actividad evangelizadora, es el mundo vasto y complejo de la política, de lo social, de la economía, y también de la cultura, de las ciencias y de las artes, de la vida internacional, de los medios de comunicación de masas, así como otras realidades abiertas a la evangelización como el amor, la familia, la educación de los niños y jóvenes, el trabajo profesional, el sufrimiento, etc. Cuantos más seglares hayan impregnados del Evangelio, responsables de estas realidades y claramente comprometidos en ellas, competentes para promoverlas y conscientes de que es necesario desplegar su plena capacidad cristianas, tantas veces oculta y asfixiada, tanto más estas realidades —sin perder o sacrificar nada de su coeficiente humano, al contrario, manifestando una dimensión trascendente frecuentemente desconocida— estarán al servicio de la edificación del reino de Dios y, por consiguiente, de la salvación en Cristo Jesús. (Evangelii Nuntiandi, 70)
Los fieles laicos son “los cristianos que están incorporados a Cristo por el bautismo, que forman el pueblo de Dios y participan de las funciones de Cristo: sacerdote, profeta y rey. Ellos realizan, según su condición, la misión de todo el pueblo cristiano en la Iglesia y en el mundo”. Son “hombres de la Iglesia en el corazón del mundo, y hombres del mundo en el corazón de la Iglesia”.
Su misión propia y específica se realiza en el mundo, de tal modo que, con su testimonio y su actividad, contribuyan a la transformación de las realidades y la creación de estructuras justas según los criterios del Evangelio. “El ámbito propio de su actividad evangelizadora es el mismo mundo vasto y complejo de la política, de realidad social y de la economía, como también el de la cultura, de las ciencias y de las artes, de la vida internacional, de los ‘mass media’, y otras realidades abiertas a la evangelización, como son el amor, la familia, la educación de los niños y adolescentes, el trabajo profesional y el sufrimiento”. Además, tienen el deber de hacer creíble la fe que profesan, mostrando autenticidad y coherencia en su conducta.
(Documento de Aparecida, 209-210).