jueves, 22 de abril de 2010

Finalizó la asamblea plenaria de la
Conferencia Episcopal del Uruguay

Finalizó hoy a mediodía, en Florida, la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal del Uruguay, iniciada el pasado miércoles 14.

En ella participaron por primera vez los nuevos Obispos: Mons. Alberto Sanguinetti, Obispo de Canelones y Mons. Milton Tróccoli, Obispo Auxiliar de Montevideo.

Síntesis de las principales actividades y temáticas abordadas:

Saludo al Papa

Los Obispos dirigieron un cordial saludo al Papa Benedicto XVI con motivo de su cumpleaños y sus cinco años de pontificado, expresando su comunión y adhesión

Visitas eclesiales

  • Recibieron la visita del Sr. Nuncio Apostólico, Mons. Anselmo Pecorari, con quien intercambiaron puntos de vista sobre la actividad pastoral de la Iglesia en el Uruguay.
  • Uruguay será sede de la Asamblea del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) del 16 al 21 de mayo de 2011. Con ese motivo, los Obispos recibieron al Secretario adjunto del CELAM, Mons. Sydney Fones, con quien se interiorizaron de diferentes aspectos organizativos del evento.
  • Se recibió a los formadores del Seminario, con quienes se abordó la reformulación de aspectos de la formación de los futuros sacerdotes.
  • Una de las jornadas se dedicó a la reunión con el Secretariado de la CEU, es decir los colaboradores inmediatos de los Obispos, en los diferentes departamentos y comisiones que la integran. El Secretariado reflexionó sobre el desafío de la “conversión pastoral” que encara la Iglesia en América Latina y la necesaria reorganización de las estructuras de la CEU para una más eficaz acción evangelizadora.
Saludo a los Trabajadores

Se redactó un saludo a los trabajadores con motivo del 1º de mayo, que se entrega junto a este comunicado.

Voluntariado

El voluntariado es una realidad muy importante en la Iglesia que se quiere conjugar con el marco legal de Uruguay. En tal sentido, se recibió al Inspector Nacional de Trabajo, Dr. Juan Andrés Roballo, para profundizar en el conocimiento del proyecto de ley sobre Voluntariado.

Creación de la Comisión de ética y bioética de la CEU

Seguimos atentos, con sentido positivo y con el deseo de colaborar en todo lo que refiere a la problemática de la vida. Por ello, recogiendo una orientación emanada de la Conferencia de Aparecida, se aprobó la creación de una Comisión eclesial de ética y bioética de la CEU.

Realidad de las comunidades rurales

El Departamento de Pastoral Social de la CEU comunicó que está iniciando una investigación sobre la realidad de las comunidades rurales.

Mensaje a los sacerdotes

Con motivo del Año Sacerdotal, los Obispos dirigieron un mensaje a los sacerdotes, que será difundido próximamente.

Eventos:

Se confirmó el programa de clausura del año sacerdotal en Uruguay, con dos eventos sucesivos:

· Encuentro de obispos y delegados de los presbíteros, el 12 de mayo,

· Encuentro nacional de los sacerdotes de Uruguay al día siguiente, en el Santuario Nacional del Sagrado Corazón, Montevideo.

Programa:

9:00 hs. – Colegio Misericordista. Panel, testimonios

12:00 hs.– Misa en el Santuario

13:00 hs.– Almuerzo en el Colegio de las Hnas. Dominicas.

En el marco del año Jubilar con motivo del cincuentenario de la Diócesis de Minas, todos los Obispos participaron el 19 de abril en la celebración al pie del Cerro del Verdún, donde se leyó el decreto de la CEU que declara el lugar como “Santuario Nacional de Nuestra Señora del Verdún, reconociendo la creciente sensibilidad religiosa de los uruguayos, que se expresa de muchas formas, también en esta devoción mariana que reúne a miles de peregrinos cada año.

miércoles, 21 de abril de 2010

25 años de las Hermanas Doroteas en el Uruguay (3)

Sigo rastreando la historia de la llegada de las Hemanas Doroteas a la Diócesis. Así encuentro en el Nº 197 de COMUNIÓN (julio 1986) esta noticia:
A EXPRESO PEDIDO
Las Hermanas Doroteas del Barrio "Promoción Social" de Melo, ocupan hace unos tres meses el nuevo "conventito" que da a la calle Higueras casi Saviniano Pérez (Ruta 8 saliendo hacia Montevideo, a mano derecha). El mismo fue fruto de la imaginación arquitectónica del P. Javier, a raíz de lo cual le han llegado otros pedidos (de La Charqueada, por ejemplo) para que diseñe ambientes apropiados para la vida comunitaria. Es que debió aprovechar una vieja construcción que condicionó todo el plan. Pero salió airoso del trance:cocina y recibidor hacia la calle; comedor-estar-capillita; cuatro habitaciones, dos baños y un lavadero. Además, la huerta cerrada que está dando buenas ensaladas. Las Hermanas están en esta casita a la orden de todo el Barrio y agradecen a Adveniat y a Aiuto alla Chiesa che Sofre, que puso el "pico" para que la obra se completara. La construcción estuvo a cargo de Adán Acosta.

martes, 20 de abril de 2010

25 años de las Hermanas Doroteas en el Uruguay (2)

Leo en el Nº 147 de la revista diocesana COMUNIÓN (marzo 1984) una noticia referida a las Hnas. Doroteas de Cemmo: En enero pasaron unos días en nuestra diócesis las Hnas. Teodolina, Kati, Magdalena y Lina, miembros de esta congregación, que residen en Santiago del Estero (R.A.). Se hospedaron en el Obispado, participando en actividades misioneras en barrios y en zonas de campaña de la Catedral, San José y Fraile Muerto. Un año después, se concretaba la llegada de las Hermanas Doroteas a la diócesis. Y así lo consignaba COMUNIÓN (Nº 167) en un artículo que ocupaba entera una de sus páginas: Una nueva comunidad religiosa entre nosotros: Las Hermanas Doroteas di Cemmo en el centro de Promoción de Melo
"LOS POBRES SON EVANGELIZADOS"
El 14 de marzo llegaron a Melo, provenientes de la Argentina, las Hermanas Doroteas di Cemmo, para establecerse, como comunidad misionera de inserción, en el Centro de Promoción Social y Capilla del "Sdo. Corazón" de Melo (Barrio Mendoza, Kiosco 5). Como cada vez que una Comunidad Religiosa se ha afincado entre nosotros, esta fecha quedará indeleble en la historia de nuestra diócesis. Vinieron acompañadas por la Madre General, Myriam Pedroti, quien viajó desde Brescia (Italia), con dos de las Hemanas que forman la misión: Luigina y Estela. Las otras dos, HH. Teo y Magda, vinieron de Santiago del Estero. Luego de alojarse unos días en el obispado, y de despedir a la Hna. Myriam, que regresó a Italia, pasaron a ocupar la casita junto a la capilla, el sábado, en vísperas de la Semana Santa. El domingo de Ramos fueron cálidamente recibidas por la barriada. la recepción solemne y oficial se hará cuando pasen a ocupar la residencia definitiva, actualmente en construcción. Durante la Misa se señaló la gozosa disponibilidad de quienes, como estas Hermanas, todo lo dejan para darse por entero a los que más necesitan en zonas marginadas de nuestro pueblo, respondiendo al llamado de Jesús. Se destacó la obra de base realizada allí mismo por ese campeón de la generosidad que es el P. Asdrúbal, que dejó tan honda huella en los barrios que circundan el Centro de Promoción. Llegan las Hermanas para proseguir con renovado entusiasmo una labor misionera que se extiende a horizontes tan amplios y estupendos, como los que se divisan desde la casita que hoy ocupan. Bienvenidas, Hermanas Doroteas y gracias por el coraje y la alegre decisión de hacer realidad hoy, y en nuestra diócesis, el anuncio liberador de Cristo: "Los pobres son evangelizados..."
A pocos días del
VI Encuentro Católico

EL MINISTERIO ENCUENTRO CATÓLICO
Te invita al Encuentro del Año
SEXTO ENCUENTRO CATÓLICO

UN ENCUENTRO DE RESURRECCIÓN

Sábado 1 de
Mayo
Domingo 2 de Mayo
Hora: 9 a 6 cada día
Lugar: DC Armory

Invitados:

Hacer un click en cada nombre para conocer el don que Dios les ha regalado

1. Por primera vez en el area de Washington DC: Mons. Bismark Acevedo de Nicaragua

2. Con un programa en Canal 8 AGAPE Mons. Romulo Emiliani desde S. Pedro Sula Honduras

3. Con un programa en canal RCN P. Chucho de Colombia.

4. Con un don de la música y la adoración presentando su nueva producción Jon Carlo y su Banda desde Texas, nacido en República Dominicana.

5. Con su Testimonio, Moisés Cruz del área de Virginia, nacido en El Salvador

6. Con sus alabanzas, ALFAREROS, desde República Dominicana

7. Obispo de la Diócesis de Melo, desde Uruguay Mons. Heriberto A. Bodeant

8. Dios les dio un don musical a través del cual evangelizan Banda Encuentro

9. Un ministerio de adultos y niñas caracterizado porque a través de sus cuerpos le alaban a Dios, el Ministerio de Danza Shekinah, desde Virginia.

Tel: 703-409-8822/ 571-337-0454/ 202-341-9616

¡Reserva esta fecha para tu Encuentro con Jesús, con la Virgen María y con la Iglesia!
San Expedito en Melo





El Barrio Villa Anduesa se vistió de fiesta el 19 de abril, para celebrar a San Expedito.
A las 14:30 comenzó a reunirse la comunidad en la capilla que se está construyendo en el barrio.
Luego de un tiempo de reflexión y de escucha de algunos testimonios, se compartió la merienda.
A continuación, el rezo del último día de la Novena, y la procesión hasta la Catedral, donde se celebró la Eucaristía a las 19 horas.

San Expedito

El 19 de abril del año 303 muere como mártir San Expedito.

San Expedito era un militar romano que vivió a principios del siglo IV, comandante de una legión romana en la época del emperador Dioclesiano.
Cuenta la leyenda que en el momento de su conversión, tocado por la gracia de Dios, resuelve cambiar su vida y convertirse al cristianismo, ya que lo había conmovido profundamente la actitud de los cristianos al enfrentar la muerte.

Fue entonces que se le apareció el espíritu del mal en forma de cuervo y el cuervo le gritaba "¡cras...! ¡cras...! ¡cras...!" que en latín significa "mañana... mañana... mañana... ¡Esta decisión déjala para mañana! ¡No tengas apuro! ¡Espera para tu conversión!". Pero San Expedito pisoteando al cuervo gritó "¡Hoy! ¡Nada de postergaciones!".

El lema de San Expedito podría traducirse con el conocido refrán "No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy".

lunes, 19 de abril de 2010

25 años de las Hermanas Doroteas en el Uruguay (1)

Desde la izquierda, a partir de la segunda: Luigina, Teodolinda, Magdalena, Estela
Las Hermanas de Santa Dorotea de Cemmo, congregación de origen italiano, fundada por la Beata Anunciata Colcchetti en 1882, celebran 25 años de su presencia en Uruguay y en la diócesis de Melo. Aquí llegaron traídas por Mons. Roberto Cáceres, formando dos comunidades: una en Melo, en la Parroquia Buen Pastor y la otra en Treinta y Tres en barrios de la Parroquia Virgen de los Treinta y Tres (Cruz Alta). La celebración del aniversario de esta presencia (que se cumplió el 14 de marzo) será el domingo 25 de abril, IV domingo de Pascua, fiesta patronal de la Parroquia Jesús Buen Pastor de Melo y Jornada mundial de oración por las vocaciones. A las 11 Mons. Bodeant presidirá la Eucaristía en Buen Pastor. Después del almuerzo comunitario, habrá un momento recreativo con diversas actividades.


Nuestra Señora del Verdún, Minas
Santuario Nacional


El inicio de la ascensión entre la niebla
Los pies descalzos...
Junto a las estaciones del Via Crucis
La Eucaristía presidida por Mons. Wirz
Los Obispos en torno al altar, el pueblo reflejado en la vidriera de la capilla
(foto: gentileza de Guillermo Silva, Radio María)


La brumosa mañana de hoy no impidió que miles de peregrinos se congregaran en el Cerro del Verdún, para expresar su devoción a la Virgen María, en el día en que la Conferencia Episcopal del Uruguay proclamó "Santuario Nacional de Nuestra Señora del Verdún" al lugar.
Este reconocimiento llega después de una tradición que ya supera el siglo de peregrinaciones y devoción del pueblo uruguayo. Una devoción "popular", incluso en el sentido de que desborda los márgenes de lo que la Iglesia Católica organiza oficialmente. Muchos de los peregrinos llegan hasta Minas en excursiones organizadas a veces por pequeñas empresas de transporte de lejanos rincones del Uruguay.
Es tradicional la subida al cerro, a veces con los pies descalzos, haciendo una petición a la Virgen. Al bajar, algunos "promesantes" recogen una piedra para devolver al año siguiente, cuando llegue el momento de volver para expresar el agradecimiento por la Gracia recibida por la intercesión de María.
Este año, en el marco del Cincuentenario de la Diócesis de Minas, los Obispos integrantes de la Conferencia Episcopal del Uruguay se reunieron en Misa para celebrar la Eucaristía, presidida por Mons. Rodolfo Wirz, obispo de Maldonado-Punta del Este y Administrador Apostólico de Minas (la diócesis de Minas se encuentra vacante desde la renuncia de Mons. Francisco Barbosa, el año pasado, quien se encuentra actualmente fuera del país).
En su homilía, Mons. Wirz recordó algunas fechas históricas: el inicio de las peregrinaciones, más de cien años atras; la creación de la diócesis y la llegada de su primer Obispo, Mons. Cavallero; la fecha patria del 19 de abril, que desde el comienzo se quiso relacionar a esta devoción mariana. Evocó también el obispo muchas de las situaciones que hoy constituyen para muchos uruguayos un "Via Crucis" cotidiano: la pasta base, la violencia doméstica, el dolor, la enfermedad, la pérdida de seres queridos, diversas situaciones de pobreza, señalando - no obstante - las puertas de la Esperanza abiertas por Cristo Resucitado, el mismo Jesús que pasó por el Via Crucis cuyas escenas van jalonando la ascensión al cerro. Jesucristo vencedor de la muerte, Jesucristo que ofrece vida plena para el Uruguay de hoy.
Los fieles congregados para participar en la Eucaristía recordaron también otra fecha: hoy Mons. Wirz celebra su cumpleaños, y el canto del "Que los cumplas feliz" cerró la celebración inmediatamente después de que el Obispo diera su bendición.

domingo, 18 de abril de 2010

Nuestra Señora Conquistadora
de Bagé en Aceguá

Comienzo de la procesión en el paso de frontera

Cruzando junto al marco fronterizo

La llegada a la Parroquia "Cristo Rey" de Aceguá

María Conquistadora junto a Cristo Rey

El Diácono Wilson proclama el Evangelio: los Obispos escuchan atentos

Mons. Heriberto Bodeant, Obispo de Melo y Dom Gilio Felice, Obispo de Bagé

El seminarista Reinaldo encabeza la entrada de las ofrendas

Mons. Heriberto, Dom Gilio y el P. Thomas, párroco de Aceguá, concelebrando

Una asamblea devota

Los Obispos imponen las manos
Como todos los años, coincidiendo con el aniversario de la fundación de Aceguá, la patrona de la Diócesis de Bagé, Nuestra Señora Conquistadora - conquistadora de corazones - visita la parroquia Cristo Rey.
En este año, en que la diócesis de Bagé celebra su cincuentenario (el 27 de junio, en Bagé, a las 10 de la mañana, será la celebración central) el Obispo de Bagé, Mons. Gilio Felicio y el Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant se encontraron para una celebración internacional como lo es la parroquia. "Una parroquia trilingüe", como lo expresa el P. Thomas, párroco de Aceguá: "portugués, español y portuñol". La Misa se desarrolló en el orden habitual, con la particularidad de que los idiomas se alternaba en los cantos, las oraciones, las lecturas, e incluso en las palabras que ambos Obispos dirigieron a la asamblea en el momento de la homilía.
Mons. Heriberto invitó a los presentes a recibir con la humildad de Santa Isabel la visita de la Virgen María, recordando las palabras de la primera ante la llegada de su pariente: "¿quién soy yo para que venga a mí la madre de mi Señor?".
"¿Quiénes somos nosotros?" - continuó el Obispo - "Miembros del Pueblo de Dios, creyentes, confiados, deseosos de seguir como discípulos a Jesucristo, amparándonos bajo el manto materno de María".
Por su parte, Mons. Gilio subrayó la disponibilidad y confianza de María ante el llamado que recibió de Dios, y agradeció a la Diócesis de Melo el hecho de compartir con Bagé la presencia y el servicio pastoral del P. Thomas.
Ambos pastores subrayaron el signo de fraternidad y comunión que representa esta parroquia de frontera, donde la diferencia de lengua y de país no es obstáculo para la comunión y la fraternidad.
Ghirlandaio - Vocación de los primeros apóstoles, 1481-82, fresco, Capilla Sixtina

MENSAJE DEL PAPA
BENEDICTO XVI
PARA LA XLVII JORNADA MUNDIAL
DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES.
25 DE ABRIL DE 2010 – IV DOMINGO DE PASCUA
Tema: El testimonio suscita vocaciones
Venerados Hermanos en el Episcopado y en el Sacerdocio;
queridos hermanos y hermanas
La 47 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará en el IV domingo de Pascua, domingo del “Buen Pastor”, el 25 de abril de 2010, me ofrece la oportunidad de proponer a vuestra reflexión un tema en sintonía con el Año Sacerdotal: El testimonio suscita vocaciones. La fecundidad de la propuesta vocacional, en efecto, depende primariamente de la acción gratuita de Dios, pero, como confirma la experiencia pastoral, está favorecida también por la cualidad y la riqueza del testimonio personal y comunitario de cuantos han respondido ya a la llamada del Señor en el ministerio sacerdotal y en la vida consagrada, puesto que su testimonio puede suscitar en otros el deseo de corresponder con generosidad a la llamada de Cristo. Este tema está, pues, estrechamente unido a la vida y a la misión de los sacerdotes y de los consagrados. Por tanto, quisiera invitar a todos los que el Señor ha llamado a trabajar en su viña a renovar su fiel respuesta, sobre todo en este Año Sacerdotal, que he convocado con ocasión del 150 aniversario de la muerte de san Juan María Vianney, el Cura de Ars, modelo siempre actual de presbítero y de párroco.
Ya en el Antiguo Testamento los profetas eran conscientes de estar llamados a dar testimonio con su vida de lo que anunciaban, dispuestos a afrontar incluso la incomprensión, el rechazo, la persecución. La misión que Dios les había confiado los implicaba completamente, como un incontenible “fuego ardiente” en el corazón (cf. Jr 20, 9), y por eso estaban dispuestos a entregar al Señor no solamente la voz, sino toda su existencia. En la plenitud de los tiempos, será Jesús, el enviado del Padre (cf. Jn 5, 36), el que con su misión dará testimonio del amor de Dios hacia todos los hombres, sin distinción, con especial atención a los últimos, a los pecadores, a los marginados, a los pobres. Él es el Testigo por excelencia de Dios y de su deseo de que todos se salven. En la aurora de los tiempos nuevos, Juan Bautista, con una vida enteramente entregada a preparar el camino a Cristo, da testimonio de que en el Hijo de María de Nazaret se cumplen las promesas de Dios. Cuando lo ve acercarse al río Jordán, donde estaba bautizando, lo muestra a sus discípulos como “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Jn 1, 29). Su testimonio es tan fecundo, que dos de sus discípulos “oyéndole decir esto, siguieron a Jesús” (Jn 1, 37).
También la vocación de Pedro, según escribe el evangelista Juan, pasa a través del testimonio de su hermano Andrés, el cual, después de haber encontrado al Maestro y haber respondido a la invitación de permanecer con Él, siente la necesidad de comunicarle inmediatamente lo que ha descubierto en su “permanecer” con el Señor: “Hemos encontrado al Mesías —que quiere decir Cristo— y lo llevó a Jesús” (Jn 1, 41-42). Lo mismo sucede con Natanael, Bartolomé, gracias al testimonio de otro discípulo, Felipe, el cual comunica con alegría su gran descubrimiento: “Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés, en el libro de la ley, y del que hablaron los Profetas: es Jesús, el hijo de José, el de Nazaret” (Jn 1, 45). La iniciativa libre y gratuita de Dios encuentra e interpela la responsabilidad humana de cuantos acogen su invitación para convertirse con su propio testimonio en instrumentos de la llamada divina. Esto acontece también hoy en la Iglesia: Dios se sirve del testimonio de los sacerdotes, fieles a su misión, para suscitar nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas al servicio del Pueblo de Dios. Por esta razón deseo señalar tres aspectos de la vida del presbítero, que considero esenciales para un testimonio sacerdotal eficaz.
Elemento fundamental y reconocible de toda vocación al sacerdocio y a la vida consagrada es la amistad con Cristo. Jesús vivía en constante unión con el Padre, y esto era lo que suscitaba en los discípulos el deseo de vivir la misma experiencia, aprendiendo de Él la comunión y el diálogo incesante con Dios. Si el sacerdote es el “hombre de Dios”, que pertenece a Dios y que ayuda a conocerlo y amarlo, no puede dejar de cultivar una profunda intimidad con Él, permanecer en su amor, dedicando tiempo a la escucha de su Palabra. La oración es el primer testimonio que suscita vocaciones. Como el apóstol Andrés, que comunica a su hermano haber conocido al Maestro, igualmente quien quiere ser discípulo y testigo de Cristo debe haberlo “visto” personalmente, debe haberlo conocido, debe haber aprendido a amarlo y a estar con Él.
Otro aspecto de la consagración sacerdotal y de la vida religiosa es el don total de sí mismo a Dios. Escribe el apóstol Juan: “En esto hemos conocido lo que es el amor: en que él ha dado su vida por nosotros. También nosotros debemos dar la vida por los hermanos” (1 Jn 3, 16). Con estas palabras, el apóstol invita a los discípulos a entrar en la misma lógica de Jesús que, a lo largo de su existencia, ha cumplido la voluntad del Padre hasta el don supremo de sí mismo en la cruz. Se manifiesta aquí la misericordia de Dios en toda su plenitud; amor misericordioso que ha vencido las tinieblas del mal, del pecado y de la muerte. La imagen de Jesús que en la Última Cena se levanta de la mesa, se quita el manto, toma una toalla, se la ciñe a la cintura y se inclina para lavar los pies a los apóstoles, expresa el sentido del servicio y del don manifestados en su entera existencia, en obediencia a la voluntad del Padre (cfr Jn 13, 3-15). Siguiendo a Jesús, quien ha sido llamado a la vida de especial consagración debe esforzarse en dar testimonio del don total de sí mismo a Dios. De ahí brota la capacidad de darse luego a los que la Providencia le confíe en el ministerio pastoral, con entrega plena, continua y fiel, y con la alegría de hacerse compañero de camino de tantos hermanos, para que se abran al encuentro con Cristo y su Palabra se convierta en luz en su sendero. La historia de cada vocación va unida casi siempre con el testimonio de un sacerdote que vive con alegría el don de sí mismo a los hermanos por el Reino de los Cielos. Y esto porque la cercanía y la palabra de un sacerdote son capaces de suscitar interrogantes y conducir a decisiones incluso definitivas (cf. Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal, Pastores dabo vobis, 39).
Por último, un tercer aspecto que no puede dejar de caracterizar al sacerdote y a la persona consagrada es el vivir la comunión. Jesús indicó, como signo distintivo de quien quiere ser su discípulo, la profunda comunión en el amor: “Por el amor que os tengáis los unos a los otros reconocerán todos que sois discípulos míos” (Jn 13, 35). De manera especial, el sacerdote debe ser hombre de comunión, abierto a todos, capaz de caminar unido con toda la grey que la bondad del Señor le ha confiado, ayudando a superar divisiones, a reparar fracturas, a suavizar contrastes e incomprensiones, a perdonar ofensas. En julio de 2005, en el encuentro con el Clero de Aosta, tuve la oportunidad de decir que si los jóvenes ven sacerdotes muy aislados y tristes, no se sienten animados a seguir su ejemplo. Se sienten indecisos cuando se les hace creer que ése es el futuro de un sacerdote. En cambio, es importante llevar una vida indivisa, que muestre la belleza de ser sacerdote. Entonces, el joven dirá:"sí, este puede ser un futuro también para mí, así se puede vivir" (Insegnamenti I, [2005], 354). El Concilio Vaticano II, refiriéndose al testimonio que suscita vocaciones, subraya el ejemplo de caridad y de colaboración fraterna que deben ofrecer los sacerdotes (cf. Optatam totius, 2).
Me es grato recordar lo que escribió mi venerado Predecesor Juan Pablo II: “La vida misma de los presbíteros, su entrega incondicional a la grey de Dios, su testimonio de servicio amoroso al Señor y a su Iglesia —un testimonio sellado con la opción por la cruz, acogida en la esperanza y en el gozo pascual—, su concordia fraterna y su celo por la evangelización del mundo, son el factor primero y más persuasivo de fecundidad vocacional” (Pastores dabo vobis, 41). Se podría decir que las vocaciones sacerdotales nacen del contacto con los sacerdotes, casi como un patrimonio precioso comunicado con la palabra, el ejemplo y la vida entera.
Esto vale también para la vida consagrada. La existencia misma de los religiosos y de las religiosas habla del amor de Cristo, cuando le siguen con plena fidelidad al Evangelio y asumen con alegría sus criterios de juicio y conducta. Llegan a ser “signo de contradicción” para el mundo, cuya lógica está inspirada muchas veces por el materialismo, el egoísmo y el individualismo. Su fidelidad y la fuerza de su testimonio, porque se dejan conquistar por Dios renunciando a sí mismos, sigue suscitando en el alma de muchos jóvenes el deseo de seguir a Cristo para siempre, generosa y totalmente. Imitar a Cristo casto, pobre y obediente, e identificarse con Él: he aquí el ideal de la vida consagrada, testimonio de la primacía absoluta de Dios en la vida y en la historia de los hombres.
Todo presbítero, todo consagrado y toda consagrada, fieles a su vocación, transmiten la alegría de servir a Cristo, e invitan a todos los cristianos a responder a la llamada universal a la santidad. Por tanto, para promover las vocaciones específicas al ministerio sacerdotal y a la vida religiosa, para hacer más vigoroso e incisivo el anuncio vocacional, es indispensable el ejemplo de todos los que ya han dicho su “sí” a Dios y al proyecto de vida que Él tiene sobre cada uno. El testimonio personal, hecho de elecciones existenciales y concretas, animará a los jóvenes a tomar decisiones comprometidas que determinen su futuro. Para ayudarles es necesario el arte del encuentro y del diálogo capaz de iluminarles y acompañarles, a través sobre todo de la ejemplaridad de la existencia vivida como vocación. Así lo hizo el Santo Cura de Ars, el cual, siempre en contacto con sus parroquianos, “enseñaba, sobre todo, con el testimonio de su vida. De su ejemplo aprendían los fieles a orar” (Carta para la convocación del Año Sacerdotal, 16 junio 2009).
Que esta Jornada Mundial ofrezca de nuevo una preciosa oportunidad a muchos jóvenes para reflexionar sobre su vocación, entregándose a ella con sencillez, confianza y plena disponibilidad. Que la Virgen María, Madre de la Iglesia, custodie hasta el más pequeño germen de vocación en el corazón de quienes el Señor llama a seguirle más de cerca, hasta que se convierta en árbol frondoso, colmado de frutos para bien de la Iglesia y de toda la humanidad. Rezo por esta intención, a la vez que imparto a todos la Bendición Apostólica.
Vaticano, 13 de noviembre de 2009
BENEDICTUS PP. XVI

sábado, 17 de abril de 2010

Nuevo libro sobre el primer Obispo del Uruguay

"Geografía Histórica
de Jacinto Vera"

de Beatriz Torrendell Larravide

Con un Proemio del presidente de la Conferencia Episcopal Uruguaya, acaba de ser publicado "Geografía Histórica de Jacinto Vera - 150 años de la Misión", de Beatriz Torrendell Larravide, nuestra apreciada colaboradora "Betel". He aquí la presentación de Mons. Collazzi.

Proemio

En tiempos de Iglesia en estado de Misión, de Misión Permanente, que bien nos viene este valioso aporte de Beatriz Torrendell sobre la "Geografía de Jacinto Vera".

Cuando se realizó la 5ª Asamblea General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en Aparecida, me tocó presidir la Celebración de las Vísperas, Oración de la Tarde, en Adoración del Santísimo Sacramento. En cada una de las Celebraciones de Aparecida, los Presidentes de las Conferencias Episcopales traían algún ejemplo de Vida Ejemplar para motivar nuestras reflexiones sobre los Cristianos, Discípulos Misioneros de Jesucristo, para que nuestros Pueblos tengan vida en abundancia.

Entendimos que la figura de Mons. Jacinto Vera la debíamos presentar en la Asamblea de Aparecida. Discípulo de Jesucristo, incansable Misionero, constructor y animador de Comunidades. Desde estas tierras de Soriano y Colonia, no podemos decir otra cosa. Cuántas veces visitó nuestras Parroquias, permaneció en Ellas y animó la vida de nuestras Comunidades.

¡Quiera el Señor regalarnos verlo pronto en nuestros Altares! ¡En estos tiempos, profundizando su vida, seguramente nos animaremos a continuar creciendo en sentirnos Iglesia, llamada a EVANGELIZAR!

Jesús "pasó haciendo el bien"... siguiendo sus pasos Jacinto Vera, Obispo Misionero, nos anima a seguir caminando contruyendo la Comunidad de Discípulos Misioneros de Jesucristo hoy.

+ Carlos María Collazzi