jueves, 19 de julio de 2012

A tres años de la inauguración de su ministerio pastoral como Obispo de Melo, Mons. Heriberto presidió misa por los enfermos

 Homilía

Pasajes bíblicos de referencia:
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha / y lo salva de sus angustias (Salmo 33)
Le trajeron un paralítico llevado entre cuatro... Tus pecados te son perdonados...  Levántate y anda..." (Mc 2,1-12)

"Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha y lo salva de sus angustias".
Creemos en un Dios que escucha. Nuestro Dios ve todo lo que sucede, conoce todas nuestras necesidades... pero Él escucha. Y para que Él escuche, tenemos que hablarle, tenemos que invocarlo, tenemos que recurrir a Él. Muchas veces no lo hacemos, y nos encerramos en el pozo de nuestro dolor.
"Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha y lo salva de sus angustias". Estas palabras del salmista no son simplemente un consejo, como un "hay que rezar". Este salmo es el testimonio de un creyente que comparte lo que ha experimentado. Él estuvo de verdad afligido, como muchos de los que estamos aquí hoy. Y, sobre todo, es la experiencia de un afligido que invocó al Señor y fue escuchado. Este testimonio de fe nos anima para que también nosotros invoquemos hoy al Señor, con la confianza de que seremos escuchados.
Así estamos: afligidos, pero dispuestos a invocar al Señor. Afligidos por lo que le sucede a nuestras personas más queridas: familiares, amigos, vecinos... prójimos; o por lo que nos sucede a nosotros mismos.
Muchos venimos a esta Misa a rezar porque tenemos a alguien enfermo o porque estamos enfermos. Y así le decimos a Jesús: "Señor, tu amigo está enfermo".
Le traemos a Jesús nuestra aflicción por alguien a quien queremos, porque sabemos que es alguien a quien Jesús también quiere.
Si hemos venido con esa intención, a rezar por otros, somos como aquellos cuatro hombres que llevaron a Jesús un paralítico, para que Él lo curara.
Aquellos hombres, por lo que cuenta el Evangelio, no dijeron ninguna palabra. Ellos cargaron con su amigo y lo llevaron ante Jesús y, como no podían entrar, porque la casa estaba llena de gente, sacaron unas tejas del techo y lo bajaron.
Con ese gesto, ellos le dijeron a Jesús: "Señor, tu amigo está enfermo; aquí está, sánalo, que vuelva a caminar".
De esa forma tenemos al paralítico delante de Jesús. Pero lo primero que Jesús le dice no es "levántate y anda" sino "tus pecados te son perdonados".
"Tus pecados te son perdonados". ¿Por qué hace esto Jesús?
Porque Jesus quiere sanar a ese hombre, quiere sanarlo totalmente. Ese hombre no está sólo enfermo en su cuerpo. Todo él está enfermo: su cuerpo, su mente, su espíritu. Jesús comienza a sanarlo desde adentro, desde el alma, porque Él tiene el poder de perdonar los pecados, de reconciliar al hombre con Dios y con el hermano.
Después llegará el momento de decir "levántate y anda".

Hemos venido afligidos, trayendo nuestros enfermos ante Jesús, aquí mismo o en nuestro corazón.
Venimos como los que llevaban al paralítico, diciendo a Jesús: "Señor, tu amigo está enfermo". O somos ese paralítico, ese amigo de Jesús que quiere y necesita ser sanado.
Estamos ahora en la presencia de Jesús. Él vive, y vive en la Iglesia. Estamos aquí como comunidad creyente, reunidos en su nombre y Él, fiel a su promesa, está en medio de nosotros.
Confiados lo invocamos.
Él nos ha dejado, en la Iglesia, dos sacramentos de sanación.
En la Unción de los Enfermos, es el mismo Jesús quien, por medio del sacerdote, nos unge con el aceite de salvación.
En el Sacramento de la Reconciliación, también llamado Penitencia o Confesión, es el mismo Jesús quien nos dice, por medio del sacerdote, "tus pecados te son perdonados".
A través de cada uno de los Sacramentos, Jesús se hace presente para salvarnos, perdonarnos, sanarnos, fortalecernos, ponernos de nuevo al servicio de la comunidad.
Que la Eucaristía de la que hoy estamos participando nos ayude a poder decir que, también nosotros, hemos experimentado lo que nos decía el salmista: "si el afligido invoca al Señor Él lo escucha y lo libra de todas sus angustias".



lunes, 16 de julio de 2012

Nuestra Señora del Carmen: Fiesta patronal en Melo

Homilía de Mons. Heriberto en la fiesta patronal de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, Melo

Celebramos hoy la fiesta de la patrona de la comunidad parroquial Nuestra Señora del Carmen, es decir, del monte Carmelo. El monte Carmelo y la Virgen del Carmen tienen una larga y rica historia en la vida del pueblo creyente.

El Monte Carmelo: belleza de Dios y pureza de la fe

Para hablar del monte Carmelo empezamos por el Antiguo Testamento, donde encontramos las profundas raíces de esta advocación mariana.
En el libro del Cantar de los Cantares, se dice de la amada que su cabeza “está erguida, como el monte Carmelo” (Cant 7,5) y el profeta Isaías nos habla de la belleza del Carmelo como algo que permite imaginar “el esplendor de la Gloria de Dios” (Is 35,2).
Así aparece asociado el monte Carmelo con la belleza que habla de Dios.
El monte Carmelo fue también el escenario de la confrontación del profeta Elías con los 450 sacerdotes de Baal (1 Re 18,21ss), donde el profeta “defendió valientemente de la contaminación de los cultos idolátricos la pureza de la fe en el Dios único y verdadero” (Benedicto XVI, 15.07.06).
También desde el monte Carmelo el mismo Elías ruega intensamente pidiendo la lluvia frente a la prolongada sequía que sufría la tierra. Pronto desde el monte se verá una nube “como la palma de un hombre, que sube del mar” (1 Re 18,44) y llegará la lluvia esperada y salvadora.
De esta manera, el Antiguo Testamento nos presenta el Carmelo como un lugar donde se manifiesta la belleza de Dios, un signo de la pureza de la fe, y un lugar desde donde es posible ver la llegada de la vida y de la salvación.

La Virgen del Monte, la Inmaculada, la Estrella del Mar

Por todo esto, ya en tiempos cristianos muy antiguos, muchos ermitaños se fueron a vivir a las grutas naturales del monte. Así fue naciendo la Orden de los Carmelitas. Ellos interpretaron la nube de la visión de Elías como un símbolo de la Virgen María; más aún, de María Inmaculada: pura y portadora de la Vida y la Salvación que trae su Hijo Jesús.
Pero llega un momento en que Tierra Santa es conquistada por los sarracenos. Aquellos primeros Carmelitas tienen que dejar el monte. Y aquí va a aparecer otro nombre de la Virgen: Stella Maris, la Estrella del Mar. Una antigua tradición dice que cuando los carmelitas estaban por emprender su viaje por mar, dejando el Carmelo, se les apareció la Virgen y les dijo que ella sería su Estrella del Mar. Por eso, la Virgen del Carmen es también patrona de los navegantes.
Así se empezó a difundir por el mundo la devoción a Nuestra Señora del Carmen.
La devoción de la Virgen fue creciendo con la difusión del Escapulario del Carmen, que la Virgen entrega al General de los Carmelitas, San Simón Stock, el 16 de julio de 1251.

Frutos de Santidad

La Orden Carmelita se irá extendiendo, pero poco a poco el espíritu de austeridad, pobreza y oración se irá relajando. Frente a esto se levantó la reforma teresiana, en "tiempos recios", para formar "amigos fuertes de Dios, para sustentar a los flacos" (Libro de la Vida, 15,5). El próximo 24 de agosto se cumplirán 450 años del día en que Santa Teresa de Jesús fundó el Convento de San José, en su ciudad natal de Ávila. Así comenzó la rama de las Carmelitas Descalzas. San Juan de la Cruz hará lo mismo con los varones, e iniciará los Carmelitas Descalzos. Con los siglos, el Carmelo seguirá dando frutos de santidad, y así veremos en el siglo XIX a Santa Teresita del Niño Jesús y en el siglo XX a Sor Benedicta de la Cruz, la filósofa judía Edith Stein, convertida al catolicismo y muerta en los campos nazis de exterminio.

Devoción en América

En América, con o sin los carmelitas, que van llegando en diferentes momentos, según las regiones, la devoción a la Virgen se hizo muy presente. Artigas le tenía una gran devoción, y eso le llevó a dar el nombre de Carmelo al pueblo que fundó el 12 de febrero de 1816 después del traslado de la gente que habitaba en un paraje llamado Las Víboras. En Chile, el pueblo de Santiago hace una promesa a la Virgen del Carmen, el 14 de marzo de 1818, frente al avance de los ejércitos españoles que vienen a quitarles la independencia recién conquistada. Poco después, el 5 de abril, se libra la batalla de Maipú, con el triunfo de los ejércitos de las Provincias Unidas y de Chile, comandados por José de San Martín. Poco después se inicia allí la construcción del Santuario Nacional de Maipú, gran templo dedicado a Nuestra Señora del Carmen, patrona de Chile.

"¡Permítame fundar!"

Los Carmelitas llegan al Uruguay a comienzos del siglo pasado, en tiempos de José Batlle y Ordóñez. Todavía no estaba separada la Iglesia del Estado, de modo que era necesario un permiso del gobierno para fundar. El P. Constancio, que vino desde España con esa misión, encontró muchas trabas, hasta que logró ser recibido por Batlle en el comienzo de su segunda presidencia. Se cuenta que cuando estuvo frente a Batlle, el P. Constancio, con su marcado acento español y con natural simpatía le dijo: “Yo sé, Don José, que usted no le tiene gran estima a los vestidos de negro, pero míreme a mí de hábito marrón y sandalias; ¡permítame fundar!”. El presidente no pudo menos que sonreír y surgió enseguida un aprecio entre ellos que culminó con el permiso de fundación.
En nuestra diócesis tenemos las Carmelitas de la Caridad de Santa Joaquina Vedruna, nombre que refleja la inspiración carmelitana de la fundadora, inclinada a la vida activa.

El escapulario: manto de María, pertenencia a ella y yugo de Cristo

Vamos a terminar con algunas palabras sobre el escapulario, que algunos fieles van a recibir al terminar la Misa.
¿Qué es el escapulario? Es lo que la Iglesia llama un sacramental, es decir, un objeto religioso, aprobado por la Iglesia, que nos ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción. Los sacramentales deben mover nuestros corazones a renunciar a todo pecado.
El escapulario de la Virgen del Carmen es como un hábito religioso en miniatura que todos los devotos pueden llevar como signo de su consagración a María.
El escapulario tiene tres significados:
-          El amor y protección maternal de María, porque es como un pequeño manto, y así representa el manto de la Virgen que nos protege como madre
-          La pertenencia a María, porque es como una marca que nos distingue
-          El suave yugo de Cristo, como un eco de las palabras de Jesús: “carguen con mi yugo, y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón. Mi yugo es suave y mi carga liviana” (Mt 11,29-30).

Bendición del escapulario

Padre santo, que prefieres y aumentas la caridad, tú has querido que tu Unigénito Hijo Jesucristo se encarnara en el seno de la Virgen María por obra del Espíritu Santo; concede a este hijo tuyo (esta hija tuya), que recibe con devoción el Escapulario de la familia de la bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, la gracia de revestirse del Señor Jesús en todas las circunstancias de esta vida y alcance así la gloria eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Imposición del Escapulario

Recibe este Escapulario, por el cual quedas admitido en la familia de la bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo; llévalo como signo de su protección maternal y de tu compromiso por imitarla y servirla. Ella te ayude a revestirte de Cristo, para dar gloria de la santísima Trinidad y para cooperar en la Iglesia al bien de los hermanos.

Nuestra Señora del Carmen: 450 años de la reforma teresiana. Mensaje de Benedicto XVI

Mensaje de Benedicto XVI con motivo de los 450 años
de la fundación del Carmelo San José de Ávila

Ciudad del Vaticano, 16 julio 2012 (VIS).-

Monasterio de San José en Ávila,
el primero fundado por
Santa Teresa, hace 450 años
Benedicto XVI ha enviado un mensaje a monseñor Jesús García Burillo, obispo de Ávila (España), con motivo del 450 aniversario (que se cumplirán el próximo 24 de agosto) de la fundación del monasterio de San José en Ávila y el inicio de la reforma del Carmelo por Santa Teresa de Jesús. El texto, del que ofrecemos a continuación amplios extractos, está fechado el 16 de julio en el Vaticano.

Una forma de vida que favorece el encuentro personal con Cristo

“La reforma del Carmelo, cuyo aniversario nos colma de gozo interior, nace de la oración y tiende a la oración. Al promover un retorno radical a la Regla primitiva, alejándose de la Regla mitigada, santa Teresa de Jesús quería propiciar una forma de vida que favoreciera el encuentro personal con el Señor, para lo cual es necesario 'ponerse en soledad y mirarle dentro de sí, y no extrañarse de tan buen huésped'”.

En "tiempos recios"

Santa Teresa por Bernini,
Basílica de San Pedro
“Santa Teresa propuso un nuevo estilo de ser carmelita en un mundo también nuevo. Aquellos fueron 'tiempos recios'. Y en ellos, al decir de esta Maestra del espíritu (...) 'Estáse ardiendo el mundo, quieren tornar a sentenciar a Cristo, quieren poner su Iglesia por el suelo. No, hermanas mías, no es tiempo de tratar con Dios asuntos de poca importancia'. ¿No nos resulta familiar, en la coyuntura que vivimos, una reflexión tan luminosa e interpelante, hecha hace más de cuatro siglos por la Santa mística?”.

Abrigar con la oración el quehacer apostólico

“El fin último de la Reforma teresiana y de la creación de nuevos monasterios, en medio de un mundo escaso de valores espirituales, era abrigar con la oración el quehacer apostólico; proponer un modo de vida evangélica que fuera modelo para quien buscaba un camino de perfección, desde la convicción de que toda auténtica reforma personal y eclesial pasa por reproducir cada vez mejor en nosotros la 'forma' de Cristo (...) También hoy, como en el siglo XVI, y entre rápidas transformaciones, es preciso que la plegaria confiada sea el alma del apostolado, para que resuene con meridiana claridad y pujante dinamismo el mensaje redentor de Jesucristo. Es apremiante que la Palabra de vida vibre en las almas de forma armoniosa, con notas sonoras y atrayentes”.

Evangelizar sin tibiezas

Santa Teresa por Velázquez
“En esta apasionante tarea, el ejemplo de Teresa de Ávila nos es de gran ayuda. Podemos afirmar que, en su momento, la Santa evangelizó sin tibiezas, con ardor nunca apagado, con métodos alejados de la inercia, con expresiones nimbadas de luz. Esto conserva toda su frescura en la encrucijada actual, que siente la urgencia de que los bautizados renueven su corazón a través de la oración personal, centrada también, siguiendo el dictado de la Mística abulense, en la contemplación de la Sacratísima Humanidad de Cristo como único camino para hallar la gloria de Dios”.

Para que el Pueblo de Dios recobre su vigor

“La fuerza de Cristo conducirá igualmente a redoblar las iniciativas para que el pueblo de Dios recobre su vigor de la única forma posible: dando espacio en nuestro interior a los sentimientos del Señor Jesús buscando en toda circunstancia una vivencia radical de su Evangelio. Lo cual significa, ante todo, consentir que el Espíritu Santo nos haga amigos del Maestro y nos configure con Él. También significa acoger en todo sus mandatos y adoptar en nosotros criterios tales como la humildad en la conducta, la renuncia a lo superfluo, el no hacer agravio a los demás o proceder con sencillez y mansedumbre de corazón. Así, quienes nos rodean, percibirán la alegría que nace de nuestra adhesión al Señor, y que no anteponemos nada a su amor, estando siempre dispuestos a dar razón de nuestra esperanza”.

domingo, 15 de julio de 2012

Carta desde la Misión en La Banda (1)

Julia, de la Parroquia Santísimo Redentor de Fraile Muerto, y María, de la Parroquia Jesús Buen Pastor de Melo están participando en una Misión organizada por las Hermanas Doroteas en La Banda, provincia de Santiago del Estero, Argentina. Desde allí nos escribe, en nombre de las dos, María.
Hermanas Doroteas en la Parroquia del Buen Pastor, Melo

Hemos encontrado un arco iris de lenguas y naciones

Es una alegría poder escribir estas líneas desde la ciudad de La Banda, Santiago del Estero, Argentina. Estamos sin parar por eso no hemos escrito antes.
Hemos llegado el miércoles casi a la noche. Estuvimos dentro de todo el arco iris que forman las hermanas de Santa Dorotea di Cemmo en sus diversas comunidades. Están las Hermanas Argentinas de Córdoba, de Buenos Aires, las Santiagueñas... las hermanas brasileñas, la hermana Diana del Congo, África, las italianas... Hay muchos laicos jóvenes y adultos.
Estamos también en un arco iris de idiomas: español (en sus distintos tonos: el santiagueño  se diferencia del cordobés), portugués, italiano. Por ahí a veces preguntas en un idioma y obtienes varias respuestas en muchos idiomas. Es una alegría encontrarnos con hermanas que han sido parte de nuestra historia y que hace mucho no nos veíamos.
La Provincia de Santiago del Estero es muy bonita, pero lo que me atrapa es el valor que la gente le da a sus raíces. Hemos visitado el Centro cultural de la ciudad de Santiago, la feria de Santiago (que es sólo por este mes de julio), las plazas, algunas parroquias incluida la catedral.

"Esa raza", La Banda, Santiago del Estero (foto: Juan Méndez)

Poniendo a disposición nuestros dones

El viernes a la noche hemos venido para La Banda nos acogió la familia Damasco que está compuesta por tres mujeres (Ángela y sus dos hijas: Natalia y Ana Paula). Son hospitalarias de corazón y nos apoyan en todo lo que pueden.
Hoy sábado a la mañana  hemos ido a uno de los colegios: "Jesús el Maestro" para comenzar a distribuirnos para la Misión y poner a disposición nuestros dones. En la tarde y ya en los grupos fuimos a ver los barrios que nos corresponden. En la tarde tuvimos la celebración con envío misionero en la capilla de San Cayetano celebrada por el Párroco Juan (que lo primero que preguntó fue ¿quiénes son del Uruguay?
Nos hemos distribuido de manera tal que estemos todos mezclados en lugares, comunidades, idiomas...  Julia va a misionar con su grupo al barrio "Villa Raquel", Hna. Angélica al barrio Independencia y nosotros vamos al barrio 25 de Mayo.

"Supervivencia", Santiago del Estero (foto: Juan Méndez)

Una realidad muy dura: Barrio 25 de Mayo

El barrio 25 de Mayo es un desafío porque su realidad es sumamente dura; es dura, muy dura realmente. No he vivido experiencias de misión en ningún lugar parecido a éste, así que ahora no es enfrentar sólo desprendimientos, ahora hay que enfrentar la dureza de vida que tienen que vivir mucha/os hermana/os, lo que no es fácil y que duele, duele mucho.

"Niños que no van a ser", Santiago del Estero (foto: Juan Méndez)

Pedimos sus oraciones

Pedimos sus oraciones ya que necesitaremos renovar fuerzas, esperanzas, confianza. Sabemos que estamos acompañadas por las comunidades y por el Espíritu que nos trajo hasta aquí, porque sabemos que estamos “como ovejas en medio de lobos". El Espíritu muchas veces nos lleva a la locura de ser hija/os de Dios y querer ser fieles al Evangelio y este tiempo es para eso, para vivir como hijosa/os de Dios y confiarnos en Él.
Bueno un abrazo grandote a toda/os quienes quieran ser parte de esta locura de Amor, de reino, de verdad y que la Paz esté con ustedes.

María, Julia

sábado, 14 de julio de 2012

Juana de Ibarbourou: aniversario de su muerte (1979)


Prólogo a su obra Loores de Nuestra Señora (1934)

"Devoción de mi casa, límpido fervor familiar, ha sido siempre entre nosotros la Santísima Virgen del Perpetuo Socorro. Una imagen suya, humilde y un poco descolorida, preside nuestra vida hogareña desde la pared principal del dormitorio materno, hace ya tantos años que yo no sé contarlos. Me crié en la amada costumbre de su oración diaria y sus ofrendas florales como a una madrina reverenciada y poderosa, se me confundían en ternura entrañable y en poderío amoroso. Mi corazón ha sido siempre para las dos, claro y fiel como un espejo, dócil, creyente y seguro. Mi mayor preocupación cuando llegué por primera vez a Montevideo, la constituyó  el afán de llevar enseguida a mi hijo, en peregrinación tierna, hasta su hermosa Iglesia de Arroyo Seco. Y el primer ejemplar de cada uno de mis libros, dignos o no de sus ojos resplandecientes, ha sido cándida y fervorosamente depositado allí, al pie de su altar. Pero ese culto ingenuo y fresco, poco a poco se ha transformado en una devoción consciente y profunda, en una dolorosa ansia de fe pensativa. La vida –la vida maravillosa de bondad y sufrimiento, de confianza y desengaño, de mano cordial y boca enemiga– ha ido convirtiendo esa fe juvenil en una honda y ardiente necesidad del espíritu, en una iluminada depuración interior, para ser digna de alzar hacia ella la mirada, en súplica ansiosa por los que quiero. Tras mis dulces versos de borrasca –¡oh exaltado corazón de veinte años!– vienen ahora estos pequeños poemas tan sencillos y tan puros como las claras rosas de mis plegarias de niña y los fragantísimos jazmines que abrían en el pequeño y ubérrimo jardín de mi patio pueblerino. Lo que lecturas sin control y decepciones ácidas pudieron haber transformado en negadora filosofía nacida como una planta espinosa en el corazón labrado a golpes; lo que pudo ser extraviada rebeldía en esa embriaguez de vivir que se me hizo desolado conocimiento humano, tornose, ¡gracia altísima! en fervor consciente y probado, en búsqueda profunda, deslumbrado encuentro e inconmovible afirmación. Siempre, cuando se recibe un don muy grande se siente instintivamente la necesidad de dar también algo nuestro al benefactor, no como un precio, sino como un tributo sentimental rebosante de agradecimiento. Los antiguos guerreros victoriosos, llevaban diezmos y sacrificios a la divinidad; el mendigo, desposeído de todo, da un besa en la mano que lo favorece y bendice con palabras trémulas al que ha compadecido su miseria. Yo no tengo, aparte de mi fe viva y quemante, nada más que estas páginas fervorosas para ofrecérselas a la dulcísima y divina amparadora que me ha concedido la serenidad y la indulgencia, la nueva sonrisa y la nueva esperanza.
Las dejo ante sus pies de nardo, traspasada de gratitud”.




viernes, 13 de julio de 2012

Compartiendo una fuerte experiencia de Iglesia y Familia

Alec y Alicia son el matrimonio de la Diócesis de Melo que participó en el VII Encuentro Mundial de las Familias en Milán, junto al Papa Benedicto XVI.
El pasado martes 10 presentaron un informe de sus vivencias así como una síntesis de los temas tratados en el Encuentro al Clero de Melo.
Junto a los sacerdotes, los esposos prepararon una agenda para recorrer las parroquias y compartir con las comunidades su experiencia.
En algunas ya han estado, en otras se fijará más adelante la fecha; pero hay un calendario para las siguientes parroquias:
23 de julio - Parroquia San José Obrero, Melo, 16:30
9 de agosto - Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, Cerro Chato
18 de agosto - Parroquia Virgen de los Treinta y Tres, Treinta y Tres, 18 hs.
1° de setiembre - Parroquia María Auxiliadora, Charqueada, 15 hs y Parroquia Santísimo Sacramento, Vergara, 18 hs.
20 de setiembre - Catedral Ntra. Sra. del Pilar y San Rafael

jueves, 12 de julio de 2012

Misión en La Banda, Santiago del Estero

Catedral de Santiago del Estero
Foto satelital de La Banda
Pa'l otro lao de La Banda / está el Santiago / cuando voy cruzando el Dulce / ya voy cantando.
Esa estrofa de una vieja chacarera santiagueña nos ubica en la geografía de la misión en la que están participando dos jóvenes de nuestra Diócesis, Julia y María, invitadas por las Hermanas de Santa Dorotea de Cemmo, que celebran de ese modo sus cincuenta años de presencia en América; presencia que comenzó precisamente en Santiago del Estero. 
La estrofa nombra en primer lugar La Banda, una ciudad de cerca de cien mil habitantes, en la que se desarrollará la misión. Menciona el río Dulce, que separa esta ciudad de la capital provincial, Santiago del Estero, que queda "pa'l otro lao de La Banda".
Hasta allí, entonces, marcharon nuestras dos misioneras. Aquí, un extracto de una entrevista a una de ellas, María, del blog Colibrí Tumpa. (con edición de Dar y Comunicar).

María ¿Cuál es tu lugar de origen?
- El lugar donde nací está situado a 8 km de la ciudad de Melo. Se llama La Pedrera. Es una zona de la que se extraen piedras, balastro y demás, que sirven para el arreglo de las calles de la ciudad, además de servir como cimiento para la construcción. Los pobladores de esta zona son alrededor de 300. La mayoría de estos habitantes realizan trabajos relacionados con el campo: lecheros,esquiladores,oleros (hacen ladrillos,ticholos,etc). También hay obreros municipales,recicladores de basura, agricultores, etc. En la zona hay una escuela que pasó de ser rural a urbana. La misma cuenta desde hace más de 10 años con 7°, 8° y 9° grado, equivalentes al ciclo básico. La zona cuenta además con una policlínica que funciona en el centro comunal. Desde algunos años La Pedrera cuenta con agua potable y energía eléctrica. La gente es sencilla y humilde en su aspecto.
¿Cómo es tu familia?
- La familia en la que nací está compuesta por mis padres y tres hermanos. Papá se llama Ariel. Hace más de 30 años que trabaja de obrero municipal (trabaja en las máquinas quebradoras de piedras) en la misma zona y además tiene unas vaquitas que cuida mucho, al igual que a sus caballos de carrera. Mamá se llama Gladys. Es quien realiza toda la tarea de la casa, es quien ha dedicado mayor tiempo a nuestros cuidados y se dedica además a vender huevos y leche en La Pedrera. Paola, mi hermana, es baby-sitter y ahora está terminando sus estudios de magisterio. Es buena hermana y buena costurera. Pablo es el mayor hermano varón que está ayudando a mis padres en las actividades de casa además de ser vareador (entrenador de caballos de carrera, nota de DyC), albañil, etc. Daniel está cursando tercer año de ciclo básico. 
¿Qué es lo que te acercó a la fe? ¿Cómo ha sido tu camino?
- En la comunidad San Pedro de La Pedrera, nuestra fe siempre fue acompañada por las Hermanas Doroteas, que aún siguen haciéndose presentes en la zona.
En lo personal, hice la primera comunión a los 9 años. A los 18 años la comunidad me pide el servicio de catequista y es aquí cuando con las hermanas Doroteas, el P. Eugenio, el Oficio Catequístico diocesano, comienzo una gran misión en la formación para la catequesis. Esta formación despierta en mí ser el deseo de vivir de manera más profunda el evangelio. De poder vivirlo en profundidad, creo que empezaba a encontrar al Resucitado y esto me hacía querer ir hacia otros para anunciarlo. Con la hermana Angélica (Dorotea) hicimos visitas misioneras en La Pedrera, La Micaela, Cañas. En estas visitas nos acompañaba un grupito de jóvenes y el P. Asdrùbal. Hubo un año que la hermana Angélica me invitó para realizar una misión en Santiago del Estero pero no quise ir porque me faltaba un año para culminar magisterio y si lo dejaba lastimaría a mis padres que se habían sacrificado tanto para que estudiara y terminara una carrera.
Pero luego la misión te llevó lejos, a Bolivia...
- Pasaron casi dos años cuando, acompañando con el grupito de jóvenes a la comunidad de Cañas, conocimos el E.M.I (Equipo Misionero Itinerante) integrado entre otros por el P. Nacho y Adelaida, una joven boliviana, quienes, luego de un vínculo que fuímos creando, me invitaron a ir a Bolivia como misionera. Ahí sí era tiempo de dejar el concurso para el que estudiaba e irme con ellos como misionera. Y, bueno: compartimos casi seis meses de nuestra vida en el Chaco boliviano, en la provincia de Santa Cruz de la Sierra. Ahí conocimos a muchas personas, muchas historias de vida...
¿Qué ha quedado de esa experiencia?
- De la misión en Bolivia permanece en mi corazón ese silencio y esa mirada profunda, serena. Permanecen esos gestos de fraternidad que recibimos. Esa vivencia comunitaria del pueblo hermano indígena en sus acciones diarias. Esa creencia en su Tumpa Dios, en ese respeto de pedir al dueño, que es parte de su ser, que siempre va y siempre está en todo y en todos. Permanece eso que ví, eso que sentí, eso que viví. Ellos viven evangélicamente aunque no se den cuenta. Permanecen muchos nombres, muchos amigos y su cariño. Permanece el amor a la Tierra, el amor a los hijos, el amor a Tumpa. En mi permanece el querer vivir la búsqueda de la Tierra sin mal.
Y ahora, ¿por dónde te lleva ese llamado misionero?
- Hace dos años que compartimos un servicio misionero en la Parroqia San Juan Bautista de Río Branco donde la comunidad, las hermanas Misioneras de la Doctrina Cristiana y el P. Nacho nos han acogido y nos han compartido su fraternidad evangélica. Ellos nos han hecho un envío misionero en tres comunidades: dos de la ciudad y uno en el campo.
Ahora han pasado tres años de nuestra misión por la Patria Grande y si Dios quiere partiremos hacía Santiago del Estero con Angélica (hna Dorotea) y Julia (joven laica de Fraile Muerto), para ser parte de muchas y muchos que compartirán los 50 años de la llegada de las Hermanas Doroteas de Cemmo a nuestra América Latina, donde ellas han dejado huellas de su preciosa presencia en tantas almas de varones y mujeres. La misión si Dios quiere comienza el 14 de julio y termina el 21.
¿Con qué "equipaje" vas para Santiago?
- Me llevo del envío misionero en Río Branco estas palabras:
"Te vamos a acompañar con la oración".
"Que te vaya bien".
"Cuéntales tus experiencias de aquí".
"Abre tu corazón y aprende de ellos".
Me llevo su fraternidad, el amor de cada persona que nos regaló su bendición. Me llevo el apoyo de corazón, el humano y también su apoyo económico.
Creo que el amor de Dios es con todos, por todos y para todos entonces me llevo a toda la comunidad como Buena Noticia.
Unas palabras finales...
- Me gustaría agradecer a Diosito por la vida, por la familia, por la misión, por las Hermanas y su carisma, al Equipo Misionero Itinerante, a Monseñor Heriberto porque de él surgió la idea de que fuéramos ir a Santiago del Estero con las compañeras, a la comunidad de Río Branco y al P. Nacho por su envío incondicional y a todos los que quieran estar con nosotras en la oración. ¡Gracias a todos!

domingo, 8 de julio de 2012

Preparando la 34a Jornada Nacional de la Juventud


Asesores y animadores de grupos de Pastoral Juvenil de la Diócesis de Melo se reunieron hoy, durante toda la jornada, en la Parroquia San José Obrero de la ciudad de Treinta y Tres.
El Vicario pastoral, P. Luis Arturo, convocó a un grupo representativo para preparar la participación de la Diócesis en la próxima Jornada Nacional de la Juventud, que tendrá lugar en Maldonado el 1 y 2 de setiembre de este año.
Asimismo, el grupo preparó el aporte de la Pastoral Juvenil a la Asamblea Diocesana, a realizarse en el mes de julio.
Mons. Heriberto estuvo también presente, acompañando todo el desarrollo de la reunión y presidiendo la Eucaristía con la que culminó la jornada de trabajo.

sábado, 7 de julio de 2012

Visita de los fundadores de Fazenda da Esperança a Cerro Chato

Celebrantes: de derecha a izquierda, Fray Hans, Mons. Heriberto, P. Sergio
Nelson: segundo desde la izquierda.

A la derecha, adelante Fray Hans, detrás, Nelson
Los fundadores de la Fazenda da Esperança visitaron en estos días la Fazenda Quo Vadis, en Cerro Chato. El franciscano Fray Hans y el focolarino Nelson iniciaron en 1983 una experiencia, que cosa de Deus, creció como la pequeña semilla del grano de mostaza hasta que "se hizo un arbusto más alto que las hortalizas y vinieron los pájaros a anidar en sus ramas". La Fazenda se extiende hoy en once países.
Hace tres años, cuando se inauguró Quo Vadis en Cerro Chato, ésta era la comunidad Nº 65. Muchas más se abrieron en estos tres años, y el árbol sigue extendiendo sus ramas.
La visita de Fray Hans y de Nelson fue una enorme alegría para los jóvenes de Quo Vadis y sus familias, así como para los responsables.
Mons. Heriberto se hizo presente esta máñana para celebrar la Eucaristía, compartir el almuerzo y mantener una reunión con los fundadores y los responsables para, como suelen decir los focolarinos "hacer unidad".


"Yo levantaré de nuevo tu tapera"

La primera lectura de la Misa de hoy fue tomada del libro del profeta Amós (9, 11-15) y comienza así:
"Esto dice el Señor: Aquel día renovaré la casa de David convertida en ruinas, taparé sus brechas, levantaré sus muros y la reconstruiré como era en otros tiempos..."

A partir de esas palabras, Mons. Heriberto nos invitó en su homilía a contemplar esa casa "convertida en ruinas", como una tapera de nuestro campo, pensando que esa tapera puede ser mi propia vida, mi propia familia... ¡Cuántas cosas pueden estarla resquebrajando, destruyéndola! Pero la palabra de Amós es consoladora: Dios mismos viene en nuestra ayuda, Dios mismo quiere tapar las brechas, levantar las paredes caìdas, reconstruirla tal como era... ¡hacerla de nuevo!
Para eso - continuó el Obispo - necesitamos invocar a Dios, presentarle nuestra súplica, porque, como dice el Salmo: "Si el afligido invoca al Señor, Él lo escucha y lo libra de todas sus angustias"... pero ¿cómo podrá Dios escuchar, si no es invocado? ¿Cómo podrá reconstruir nuestro corazón herido si lo blindamos para Él? Esa es nuestra tarea: abrir el corazón, dejar a Dios hacer allí su obra, dejarnos sanar, perdonar, limpiar por Él!

jueves, 5 de julio de 2012

Siete años de las transmisiones desde Melo de Radio María Uruguay

Reunión de voluntarios en Paso de los Carros, Cerro Largo

Hoy se cumplen siete años de esta querida Radio María acá en Melo.
Radio María es hoy el medio de evangelización más masivo y más maravilloso de nuestro país.
Radio María une, atrae, atrapa, convoca... Sus ondas radiales llevan la Buena Noticia a todos los lugares donde es recepcionada y expanden el buen olor de Cristo entre todos aquellos que somos sus oyentes asiduos. En la ciudad, en el campo, en las casas suntuosas y en los hogares más humildes, su mensaje de solidaridad y esperanza, de fe y de amor, resuena con la fuerza de todos aquellos que sienten que seguir al Maestro es ser discípulos y misioneros, es llevar la Buena Nueva hasta las confines de la tierra. Radio María es la que acompaña al preso en su prisión, al enfermo en su lecho de dolor, al anciano en su soledad, al viajero en su caminar, al desposeído en su necesidad y miseria, al ama de casa en sus quehaceres domésticos, al obrero y al profesional en su lugar de trabajo, a la familia en su diario vivir...
Su mensaje de que hay un Dios que nos ama, un Hijo que nos redimió con su propia Sangre, un Espíritu Santo que nos guía y una Madre que intercede por nosotros, nos da la plena seguridad de un mundo mejor, de un mañana lleno de esperanza, en el que reine el amor. ¡A cuántos ancianos esta bendita Radio ha rescatado de su soledad, a cuántos enfermos les ha enseñado a encontrar sentido a su dolor y sufrimiento, a cuántos hermanos perdidos en los vicios y la marginalidad ha recuperado, a cuántos posibles suicidas ha devuelto la alegría de vivir, a cuántas ovejas perdidas ha llevado nuevamente al redil de Cristo!
Por eso hoy sólo podemos decir: ¡Gracias!.
¡Gracias, Madre, por el inmenso regalo de tu Radio, porque bajo tu bendita y amorosa mirada sigue expandiéndose cada día más!
¡Gracias, Divina Providencia, por sostenerla, por tocar el corazón de tantos hermanos y hermanas que ponen su granito de arena para que siga funcionando!
¡Gracias a su Director, el Padre Fabián y a todo su equipo que con mucho esfuerzo, tesón y sacrificio hacen posible el desafío constante de continuar en el aire!
¡Gracias a todos los voluntarios que dedican horas de su tiempo a preparar y llevar adelante los distintos programas que componen la programación de la Radio!
¡Gracias a los sacerdotes que celebran todos los días la Eucaristía y se encargan de la Catequesis, que nos ayudan a comprender la Palabra de Dios y nos enseñan a ponerla en práctica en nuestra vida diaria!
¡Gracias a los socios colaboradores que con su aporte económico hacen posible el milagro de continuar sin propagandas comerciales y hacen que se pueda ir mejorando cada vez más la transmisión y recepción de la Radio!
¡Gracias a las laboriosas hormiguitas que desde todos los lugares del Uruguay, con su trabajo tesonero, constante, anónimo y gratuito pero indispensable y necesario: difusión, folletería, eventos, beneficios, cobranzas, etc., permiten que se pueda continuar adelante!
¡Y un gracias muy especial a las hormiguitas cerrolarguenses, pues sabemos de su entusiasmo, empuje, perseverancia, fervor y amor Mariano!
Hermanos, Radio María, nuestra radio sigue necesitando hoy más que nunca de nuestro apoyo espiritual y económico.
Redoblemos, pues, nuestros ayunos y oraciones, pero también seamos generosos en nuestra colaboración económica. Dios y María nos devolverán el ciento por uno. San Pablo decía: "¡Ay de mí si no evangelizara!" Y a través de nuestra colaboración, nuestra oración y nuestros ofrecimientos nosotros también evangelizamos.
Porque las manos de Dios somo "tú y yo", somos todos los que tenemos la voluntad, el conocimiento y el coraje de luchar por un mundo más humano, más justo y más fraterno. Somos aquéllos cuyos ideales sean tan altos que no podemos dejar de acudir al llamado de Cristo, somos aquellos que desafiando el dolor, las críticas, las desilusiones, los fracasos y los obstáculos, nos vencemos a nosotros mismos para ser las manos de Dios. Somos aquellos que cuando realmente nos encontramos con Cristo, y seguimos sus huellas, compartimos generosamente lo que Él nos ha regalado, poniendo nuestros dones y talentos al servicio de Cristo y los hermanos.
Y así llegaremos al final de nuestras vidas habiendo entregado todo por amor. Y Dios seguramente nos dirá: "esas son mis manos".
Que María, Reina de la Paz, nos proteja y bendiga. Amén.
Albita, parroquia San José Obrero, Melo