miércoles, 30 de junio de 2021

El Papa Francisco nombró obispo de San José de Mayo al P. Fabián Antúnez SJ

P. Fabián Antúnez SJ, obispo electo de San José de Mayo

El Papa Francisco nombró hoy obispo de San José de Mayo al sacerdote jesuita Fabián Antúnez.

El P. Antúnez SJ, de 52 años de edad, es oriundo de la ciudad de Resistencia (provincia del Chaco, Argentina) y actualmente es rector del Colegio Seminario de Montevideo.

Fue ordenado sacerdote en Montevideo, el 29 de julio de 2006, y realizó su profesión solemne como religioso jesuita el 12 de marzo de 2015.

En 1992 se recibió de abogado en Argentina. Cursó sus estudios de Filosofía en el marco de su formación religiosa en la Facultad de Filosofía del Colegio Máximo de San Miguel, provincia de Buenos Aires. Se recibió de bachiller en Teología y licenciado en Estudios Eclesiásticos en 2005, en la Facultad de Teología de la Universidad de Granada (España). Dos años más tarde, obtuvo su título de licenciado en Teología Moral, en la Pontificia Universidad Gregoriana (Roma). Tiene, además, un master en Ciencias para la Familia, de la Universidad de Málaga (España).

En cuanto a las responsabilidades pastorales que ha tenido a su cargo se destacan: director de Pastoral del Colegio Seminario durante 10 años (2007-2017), director del Centro de Espiritualidad Manresa (2015-2019), asesor espiritual del Hogar de Cristo, coordinador y acompañante espiritual del Movimiento Caná y desde 2019 hasta la fecha rector del Colegio Seminario.

El P. Antúnez será el quinto obispo de la diócesis de San José de Mayo y sucede a Mons. Arturo Fajardo quien tomó posesión de la Diócesis de Salto el 15 de agosto de 2020. La Diócesis de San José de Mayo fue creada en el año 1955 por el Papa Pío XII. Comprende los departamentos de San José y Flores y alberga a unos 134.000 habitantes. Cuenta con 13 parroquias que se encuentran a cargo de 18 sacerdotes.

Con este nombramiento, la Conferencia Episcopal del Uruguay pasa a estar conformada por ocho obispos titulares, tres obispos auxiliares, un administrador diocesano (de la Diócesis de Melo) y 7 obispos eméritos.

jueves, 24 de junio de 2021

«No temas, basta que creas» (Marcos 5,21-43). Domingo XIII durante el año.

«Mi hijita se está muriendo; ven a imponerle las manos, para que se cure y viva»
Con esas palabras se dirigió a Jesús un hombre llamado Jairo, uno de los jefes de la sinagoga. Cuando es una madre quien pide ayuda para su hija, es imposible no conmoverse; pero cuando es un padre quien ruega de esa forma, hay algo que estremece aún más. Es un padre que ama tan profundamente a su hija que no tiene miedo de manifestar públicamente sus sentimientos ni siente como una humillación el ir personalmente a pedir una gracia tan grande.
Atendiendo a su súplica, Jesús se pone en camino, pero un incidente importante lo retrasa.
Antes de que lleguen a la casa de Jairo, algunos se adelantan para decirle al jefe de la sinagoga:
«Tu hija ya murió; ¿para qué vas a seguir molestando al Maestro?»
Prestemos ahora atención a las palabras de Jesús. En primer lugar, le dice a Jairo:
«No temas, basta que creas»
Jesús entra en la casa y, al encontrar a la gente llorando y gritando, como era costumbre en los momentos de duelo, les dice:
«¿Por qué se alborotan y lloran? La niña no está muerta, sino que duerme»
La gente se burlaba de él, pero Jesús hizo salir a todos y llevando consigo a los padres de la niña y a sus discípulos Pedro, Santiago y Juan, entró donde estaba el cuerpo de la jovencita.
La tomó de la mano y le dijo: «Talitá kum», que significa: «¡Niña, yo te lo ordeno, levántate!» En seguida la niña, que ya tenía doce años, se levantó y comenzó a caminar.
Otros pasajes de los evangelios nos cuentan que Jesús volvió a la vida a personas que habían muerto. El más notable es el que conocemos como “la resurrección de Lázaro”. Sin embargo, este volver a la vida no es todavía la resurrección. La hija de Jairo, el hijo de la viuda de Naím y el mismo Lázaro volverán a morir. En su novela “El Evangelio según Jesucristo” el escritor José Saramago expresa cruelmente esa realidad, porque ve este "volver a la vida" como un castigo: 

“Nadie en la vida tuvo tantos pecados que merezca morir dos veces”.
Los llantos y gritos de la gente y la pena de los padres de la jovencita cubren la muerte de negrura. Es el final: ¿para qué molestar al Maestro? Sin embargo, para Jesús, no es así la muerte. La muerte es una puerta a la vida. “No está muerta, sino que duerme” les dijo. La muerte es eso: un sueño, un paso.
La niña despierta, sí; pero volverá a morir un día. La verdadera muerte la llevará a la verdadera resurrección. Así tomarán todo su sentido las palabras de Jesús: “no está muerta, sino que duerme”. La muerte será la entrada a una vida distinta. A esa vida se entra por la fe, por la confianza en Dios que nos ha creado para vivir eternamente. Desde la fe, aún en el dolor de la separación de nuestros seres queridos, asumimos la muerte no como una tragedia, sino como la puerta de la resurrección y la vida verdaderas.
Recemos juntos:
Dios nuestro, escucha con bondad nuestros ruegos,
para que, al crecer nuestra fe
en tu Hijo resucitado de entre los muertos,
se afiance también nuestra esperanza
en la resurrección de tus hijos difuntos.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
El 27 de junio es también el día de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en nuestra diócesis patrona de la parroquia de Barros Blancos.
Este ícono de la Virgen María y el Niño se encuentra desde 1866 en Roma, en la Iglesia de San Alfonso María de Ligorio, fundador de la Congregación del Santísimo Redentor. Los Padres Redentoristas han difundido esta imagen por todo el mundo, que así llegó a ser muy conocida y querida, también en nuestra diócesis.
Se cree que el ícono llegó a Italia hacia el siglo XV, desde la isla de Creta. No se conoce su antigüedad.
Representa a la Virgen María con el niño Jesús en brazos. A los costados de Madre e Hijo, están los arcángeles Miguel y Gabriel, con los instrumentos de la pasión en sus manos. Miguel presenta la lanza y el hisopo (la esponja impregnada en vinagre) mientras que Gabriel presenta la cruz y los clavos.
La Virgen nos mira. Cara a Cara con ella, nos sentimos invitados a la oración.
El niño mira hacia la cruz. Si bien su rostro no aparece totalmente alterado por el miedo, se nota en su mirada la inquietud. La reacción de temor del Niño ante los objetos que anticipan el sufrimiento de la Pasión se refleja en la contorsión de las piernas, los repliegues del manto, la sandalia desprendida del pie izquierdo y sus manos pequeñas que se aferran a la mano derecha de su madre, buscando en ella protección.
Los íconos tienen como objeto mostrar la santidad de Dios reflejada en los santos. Juan Pablo II decía: 

Así como la lectura de los libros materiales permite la comprensión de la palabra viva del Señor, del mismo modo el icono permite acceder, a través de la vista, a los misterios de la salvación". (Juan Pablo II, Duodecimum saeculum)
El ícono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, también llamado Madre de Dios de la Pasión, nos invita a contemplar el misterio de la encarnación: el Hijo de Dios hecho hombre se ha sumergido en nuestra humanidad y por eso manifiesta cierta debilidad y miedo ante la muerte que le tocará sufrir. Ante esto, la Madre socorre al Hijo, confortándolo en sus brazos. Su mirada refleja la misericordia del Padre y nos asegura que también nosotros encontraremos socorro en ella a la hora de la prueba.

El próximo martes 29 es la solemnidad de san Pedro y san Pablo. Con motivo de esa fiesta, en la Iglesia, en todo el mundo se realiza la colecta llamada Óbolo de San Pedro. En nuestra diócesis es el sábado 26 y domingo 27. Gracias a los donativos del Óbolo y otras colectas, el Santo Padre puede ofrecer una ayuda a las diócesis pobres, a los institutos religiosos y a los fieles en grave dificultad. Personas necesitadas, niños, enfermos, marginados, víctimas de las guerras y las catástrofes naturales, refugiados y migrantes son ayudados a través de diversos entes que se ocupan de la caridad del Papa.

El viernes 2 de julio tenemos otra fiesta mariana: Nuestra Señora del Huerto. En nuestra diócesis hay una capilla dedicada a ella, en Paso de Pache. En el frente se lee: “Gloria a la Virgen del Huerto, 1832”. En la ciudad de Pando están presentes las Hijas de María Santísima del Huerto, con el colegio “Nuestra Señora del Huerto”, fundado en 1888.
“Santísima Madre del Huerto, recíbenos en tu presencia, protégenos con tu manto maternal, no nos rechaces. Venimos con un corazón arrepentido, buscando tu ayuda. Tú eres nuestra madre y nuestra intercesora. Necesitamos tu ayuda, misericordiosa Madre, para ofrecerte, en adelante, mucho amor y mucha gloria. Así sea.”
Amigas y amigos: gracias por su atención. Que el Señor los bendiga y hasta la próxima semana, si Dios quiere.

sábado, 5 de junio de 2021

¿Cuál es el sueño de Dios para ti? Carta del equipo de Pastoral Vocacional de Canelones

Querida Familia Diocesana: 

Durante el mes de junio, desde la Pastoral Vocacional, pondremos nuestra mirada en aquel tesoro que, al decir de San Pablo, “llevamos en vasijas de barro” (2 Corintios 4, 7): la vocación. Cada uno de nosotros es creado por Dios, quien como Buen Padre sueña con la felicidad de todos y cada uno de sus hijos, y para la realización de esa vida feliz nos propone un camino particular.

Durante este año la Iglesia toda ha puesto énfasis en el ejemplo de San José, aquel hombre fiel y prudente que siempre estuvo dispuesto a responder a ese sueño que Dios tenía para él: custodiar a Jesús y a María.

Así como el buen José, cada uno de nosotros está llamado a descubrir el sueño de Dios en su vida. Para eso la Iglesia recorre con las personas un camino de oración y discernimiento, cuidando cada vida como un don, un tesoro para el mundo.

¿Cuál es el sueño de Dios para ti? ¿La vida sacerdotal? ¿La vida Religiosa? ¿El Matrimonio? Animarse a preguntarle al Buen Jesús “¿qué quieres de mí?” significa el primer paso para disponer el corazón para seguirlo.

Como Equipo de Pastoral Vocacional, queremos alentar a todas las Comunidades Parroquiales  a promover  y  rezar por las vocaciones, tanto de manera personal como comunitaria.  Invitamos a que se pueda rezar, cada domingo del mes de junio en las celebraciones, la Oración Diocesana  por las Vocaciones, de manera que podamos seguir unidos en la súplica ferviente y animando a cada joven en este camino de búsqueda profunda de la voluntad de Dios para su vida.

Dando gracias a Dios por las vocaciones que nos va regalando y bajo el Amparo de Nuestra Señora de Guadalupe, los saluda a cada uno
 

Equipo Diocesano de Pastoral Vocacional

Oración Diocesana por las vocaciones

Escucha padre el clamor de tu pueblo
Que anhela  pastores. Según tu corazón.
Envíale operarios para la abundante cosecha  
en nuestra Iglesia Diocesana.

Despierta vocaciones
En el corazón de los jóvenes,
Al sacerdocio, y a la vida consagrada,
dispuestos a “Remar mar adentro”.

Que sean entre sus hermanos  y hermanas
manifestación de tu presencia santificadora                                                                                         y testigos del Evangelio del amor y de la justicia.

Te damos gracias por las vocaciones que has regalado.
Dales el don de la fidelidad y el gozo en tu servicio.

Santa María de Guadalupe,
acompaña nuestra súplica fervorosa,        
por Jesucristo el Buen Pastor. Amén

Corpus Christi. "Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos" (Marcos 14,12-26)

Junio es el mes del Sagrado Corazón de Jesús. En Uruguay es también el Mes vocacional. Y en este primer domingo estamos celebrando la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.
Leyendo los textos bíblicos que nos presenta la liturgia, hay una palabra que se repite en todos ellos: alianza.

Moisés tomó la sangre y roció con ella al pueblo, diciendo: «Esta es la sangre de la alianza que ahora el Señor hace con ustedes, según lo establecido en estas cláusulas.» (Éxodo 24,3-8)
«Esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza, que se derrama por muchos…»  (Marcos 14, 12-16. 22-26)

dice Jesús, en la última cena con sus discípulos.

La carta a los Hebreos, segunda lectura, nos aclara el sentido de las palabras de Jesús:

Cristo es mediador de una Nueva Alianza entre Dios y los hombres (Hebreos 9, 11-15)
¿Y por qué es tan importante esa palabra, alianza?
Porque esa es la relación que Dios quiere establecer con nosotros, con los seres humanos: una alianza. Una alianza es un compromiso mutuo.
En la antigüedad, cuando dos reyes hacían una alianza, un pacto, lo sellaban ofreciendo juntos un sacrificio a sus dioses.
Dios hace alianza con el pueblo de Israel: 

“Yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo” (Jeremías 7,23) 

es la mejor expresión de ese pacto.
Dios se compromete a cuidar a su Pueblo y éste se compromete a cumplir los mandamientos de la ley de Dios.
La alianza es una entrega mutua: de ahí que los anillos de boda se llamen, precisamente, alianzas, como signo del compromiso que, en el sacramento del matrimonio, asumen ante Dios los esposos. De hecho, la alianza matrimonial, el amor entre esposa y esposo es un signo del amor de Dios y de su alianza con la humanidad, representada por la Iglesia. San Pablo decía:

Maridos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella (Efesios 5,25).
Dios nos propone entrar en una relación de alianza con Él… ¿Cuál es nuestra relación con Dios? ¿Es Dios Alguien que se nos da y a quien nos damos? ¿o es alguien a quien recurrimos como un servicio de emergencias, pidiéndole que actúe a nuestro favor y ofreciéndole una especie de “precio” que pagamos por ese servicio?
Recordemos siempre esto: Cristo nos amó y se entregó por nosotros. Eso es lo que nos hace presente el Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo:
Mi cuerpo, entregado por ustedes;
Mi sangre derramada por ustedes.
Palabras que escuchamos en cada Misa, palabras de Jesús en la última cena.
En la Biblia, la sangre es símbolo de la vida. La Alianza compromete la vida. Jesús da su vida por amor: nos amó y derramó su sangre, entregando su vida por nosotros.
La Eucaristía es el memorial de la nueva alianza que funda una nueva comunión con Dios. Recibir el Cuerpo de Cristo es una de las formas, una forma muy especial, muy fuerte, de dar de nuevo nuestro sí a esa alianza, de nuestro compromiso con Aquel que se nos da para que en Él tengamos vida.
Permítanme dejar un saludo a la parroquia de Vergara, Santísimo Sacramento, que celebra hoy su fiesta patronal, en mi vieja diócesis de Melo.
Concluyamos este primer momento con una breve oración:
Jesús, buen Pastor, pan verdadero,
ten piedad de nosotros:
apaciéntanos y cuídanos;
permítenos contemplar los bienes eternos
en la tierra de los vivientes.
Tú, que lo sabes y lo puedes todo,
tú, que nos alimentas en este mundo,
conviértenos en tus comensales del cielo,
en tus coherederos y amigos,
junto con todos los santos.
En esta semana recordamos a dos santos fundadores de comunidades que están en nuestra diócesis.

El 6 de junio, San Marcelino Champagnat, fundador de los Hermanos Maristas, que tienen su comunidad y Colegio en Pando.
El lunes 7 es el día de San Antonio María Gianelli, fundador de las Hermanas del Huerto, también presentes en Pando con una comunidad y colegio, aunque las Hermanas celebran a su fundador en el mes de octubre.

El 11 es normalmente la fiesta de San Bernabé, apóstol; pero en este año ese viernes es la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Algunas capillas de nuestra diócesis llevan ese nombre:
- Barrio Obelisco del Carmen, Las Piedras;
- Totoral, dentro de la parroquia de Sauce;
- en ruta 8, km 23, en la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
- en Atlántida;
- en Lomas de Solymar.

También tengamos presentes en ese día a los Padres Dehonianos, Sacerdotes del Sagrado Corazón, en la parroquia de El Pinar; en Pando las hermanitas Siervas del Sagrado Corazón de Jesús, con la Guardería Sagrado Corazón. 

Otra congregación, las Religiosas del Sagrado Corazón que estuvieron durante mucho tiempo en Paso Carrasco ya no están allí, pero siguen acompañando y animando el Colegio Sagrado Corazón, allí en el Paso.

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús nace de las visiones de Santa Margarita María de Alacoque, monja salesa. El Monasterio de la Visitación de María, en Progreso, celebra muy especialmente esa fiesta y allí renuevan sus promesas o son admitidos los nuevos miembros de la Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús.

Al día siguiente del Sagrado Corazón, en este año el sábado 12, se celebra el Inmaculado Corazón de María. Saludamos a los Claretianos, que están en la parroquia San Antonio María Claret, en Progreso. El nombre de su congregación es Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María.

En este mes de junio, el Papa Francisco nos propone rezar por los jóvenes que se preparan para el matrimonio con el apoyo de una comunidad cristiana: para que crezcan en el amor, con generosidad, fidelidad y paciencia.

En el mes vocacional, junto con toda la Iglesia en el Uruguay, recemos: 

Padre, despierta en el corazón de los jóvenes, vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, dispuestos a “remar mar adentro”.
Oremos también por el Hogar de ancianos San José, en el área de Las Piedras, donde las Hermanas de Teresa de Calcuta luchan por sacar adelante a un grupo humano atenazado por el COVID. Que el Señor sostenga a las hermanas y a todos los que están sufriendo en esta hora de prueba.

Gracias, amigas y amigos, por su atención. Sigamos cuidándonos y cuidando unos de otros. Que el Señor los bendiga y hasta la próxima semana si Dios quiere.
 

sábado, 29 de mayo de 2021

Santísima Trinidad: Dios es único, pero no solitario

“Creo en un solo Dios”. 

Así comienza el credo de nuestra fe. Un solo Dios, un Dios único. Pero a medida que avanzamos en las palabras del credo, al nombrar las tres personas de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, podemos decir, como reza una antigua profesión de fe: sí, 

“Dios es único, pero no solitario” (Fe de Dámaso, siglo VI)

«Dios es amor» (1 Juan 4,8) 

como dice la primera carta de Juan. 

“Dios es amor”, nos recordaba el papa Benedicto XVI en su primera encíclica y en ella nos traía esta significativa cita de san Agustín:

«Ves la Trinidad si ves el amor» (De Trinitate, VIII, 8, 12).
Pero para ver el amor… hay que amar. San Agustín se explica de esta manera:
“… la razón de no ver a Dios es porque no se ama al hermano. Quien no ama a su hermano no está en caridad, y quien no está en caridad no está en Dios, porque Dios es amor” (De Trinitate, VIII, 8, 12).
La Trinidad significa que Dios no es un dios que se mira y gira en torno a sí mismo, un dios que hace alardes de poder y de gloria, un Narciso que solo mira su imagen en el espejo.
Nada de eso. La Trinidad nos revela un Dios que se da, que se da a sí mismo. En la Trinidad el Padre se da al Hijo y el Hijo se da al Padre, abrazándose en el Espíritu.
La Trinidad nos abre el corazón de Dios.
Dios viene a nosotros como amor. Nos toca con su amor. Nos hace capaces de amar.
Y no podemos responderle de otra forma que con nuestro amor. Amándolo a él y al prójimo.
Si Dios es amor, amor que se da, no podemos responderle sino dándonos a él y a nuestro prójimo.
Padre, Hijo y Espíritu son una comunidad de amor, son familia.
Esa familia no es una isla. No está cerrada ni encerrada en sí misma.
Nosotros, creaturas humanas, junto con el resto de la Creación, nacemos de ese amor de Dios que se da, que ama llamando a nuevos seres a la existencia, a la vida.
De una manera muy bonita lo expresa la canción del Padre Julián Zini:
“es que Dios es Dios familia; Dios Amor, Dios Trinidad;
de tal palo, tal astilla: somos su comunidad”.

La familia de Dios, la comunidad trinitaria se abre y nos hace lugar, nos ofrece participar de su vida de amor, como hijos e hijas.
El Padre nos ha creado: somos sus criaturas; el Hijo, por su encarnación, se ha hecho nuestro hermano y nos ha redimido. Es por medio de nuestra unión con Cristo que llegamos a ser hijos e hijas de Dios, “hijos en el Hijo”.
Sentirse hijos de Dios es una experiencia del Espíritu. San Pablo nos dice que es el Espíritu Santo el que 

“nos hace llamar a Dios ¡Abba!, es decir, ¡Padre!” (Romanos 8,14-17)
“Abba” es la palabra que emplea Jesús para dirigirse a su Padre, la forma cariñosa con que un niño llama a su padre: papá, papito, papi.
Es verdad que nadie deja de ser hijo de Dios por el hecho de alejarse de Él o de vivir de una manera totalmente impropia. Pero no es lo mismo tener un nombre que no significa nada en nuestra vida que dejarnos conducir por el Espíritu Santo, que nos lleva a reconocer a nuestro Padre y a vivir como coherederos del Hijo, Jesucristo.
Bien lo comprendió el beato Carlos de Foucauld, el “hermano universal”, que concluía así su “oración de abandono”:

Padre mío
Pongo mi vida en Tus manos.
Te la doy,
con todo el amor de mi corazón,
porque te amo,
y porque para mí amarte es darme,
entregarme en Tus manos sin medida,
con una confianza infinita,
porque Tú eres mi Padre.

Este domingo celebra su fiesta patronal la parroquia Santísima Trinidad, en Shangrilá.

Cada vez que nos juntamos siempre vuelve a suceder
lo que le pasó a María y a su prima la Isabel:
ni bien se reconocieron, se abrazaron, y su fe
se hizo canto y profecía, casi, casi un chamamé.

(P. Julián Zini, Dios familia)

31 de mayo: la visitación de la Virgen María. Esta fiesta tiene especial significación en nuestra diócesis, porque contamos con un monasterio que lleva el nombre de este misterio mariano, en la ciudad de Progreso. Más aún, las Hermanas que comúnmente llamamos “salesas”, por uno de sus fundadores, san Francisco de Sales, pertenecen a la Orden de la Visitación de Santa María, de modo que es también la fiesta patronal de la orden. La cofundadora fue santa Juana Frémyot de Chantal. Las Salesas, también llamadas visitandinas, llegaron a Uruguay en 1856. El primer monasterio estuvo en Montevideo y en 1955 se trasladó a su ubicación actual.

1 de junio: san Justino, mártir. No es el único, pero es uno de los filósofos santos. Recordemos que filosofía es el amor a la sabiduría. Justino encontró la sabiduría de Cristo, y la puso en práctica. Hizo del evangelio su norma de vida. En tiempos de persecución, bajo el emperador Marco Aurelio, escribió una Apología, es decir, una defensa, en favor de la religión cristina. Por hacer pública su fe, fue condenado a muerte en el año 165.

3 de junio: san Carlos Lwanga y 12 compañeros mártires de Uganda. Jóvenes de entre catorce y treinta años. Pertenecían a la corte del rey. Carlos era catequista y los demás fieles católicos, algunos recién bautizados. Junto con un grupo similar de anglicanos fueron degollados o quemados vivos por no ceder a los deseos impuros del monarca, el 3 de junio de 1886.

Ese mismo día se recuerda al papa san Juan XXIII, fallecido el 3 de junio de 1963. El “Papa bueno”, como se le llamaba, convocó el Concilio Vaticano II y presidió la primera sesión.
Es importante su relación con nuestra diócesis: en 1960 nombró obispo a Mons. Nuti, para la diócesis de Melo. En 1962 creó la diócesis de Canelones y trasladó a Mons. Nuti a esta sede, como primer obispo. Fue beatificado por Juan Pablo II y canonizado por el papa Francisco el 27 de abril de 2014, en la misma celebración en la que fue canonizado san Juan Pablo II.

5 de junio: san Bonifacio, obispo y mártir. Era monje en Inglaterra. El papa san Gregorio II lo ordenó obispo y lo envió a Germania para anunciar la fe de Cristo. En el año 754, después de años de episcopado, fue asesinado en una visita misionera a los frisios.

Gracias, amigas y amigos, por su atención. El próximo domingo celebramos el Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Por favor, cuídense mucho. Que el Señor los bendiga y hasta pronto si Dios quiere.
 

jueves, 27 de mayo de 2021

COVID-19 en el Hogar San José de Las Piedras. Comunicado de las Hermanas de Madre Teresa de Calcuta.

Comunicado de las Hermanas Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta.

Jueves 27 de mayo de 2021

En el Hogar San José de Las Piedras, dependiente de nuestra Congregación religiosa Hermanas Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta, desde hace algunos días nos ha golpeado el virus de COVID-19 que está afectando gravemente en nuestra sociedad y en el mundo.

Nuestro Hogar atiende actualmente a 65 ancianos (hombres y mujeres) de contexto vulnerable de nuestra ciudad, en general, personas carentes de una familia que pueda acogerlos en esta etapa de su vida. Los asistimos 6 hermanas de la Congregación y un pequeño grupo de personal contratado. En este momento somos 85 personas que nos encontramos en el Hogar cursando la enfermedad, con distinta sintomatología y gravedad.

Desde el primer momento en que un integrante de nuestro personal contratado presentó síntomas se procedió a dar cuenta de la situación a ASSE y, bajo su guía y dirección, se adoptaron las medidas sanitarias correspondientes. Hoy nuestro Hogar se ha transformado en un hospital con todo el equipamiento necesario para hacer frente a esta dolorosa y difícil circunstancia.

Hace 36 años que, inspiradas en la obra de nuestra fundadora, la santa Madre Teresa de Calcuta, nos instalamos en esta ciudad para acoger “a los descartados” de tantos lugares de nuestra sociedad y ofrecerles una vida digna y colmada del amor de Dios en el último tramo de sus vidas. Este servicio lo venimos realizando gracias a la ayuda providente del Señor y de tantos hermanos y hermanas de este país que no nos dejan solas en la misión.

A todos y todas, les queremos expresar nuestro agradecimiento. Especialmente, en esta coyuntura tan difícil, agradecemos por la atención, dirección y apoyo permanente de la Dirección Departamental de Salud de Canelones, a las autoridades de ASSE, al personal del Policlínico 18 de Mayo, a la Intendencia Municipal de Canelones y al Ministerio de Desarrollo Social (MIDES).

Les pedimos que nos sigan acompañando a través de la oración.

viernes, 21 de mayo de 2021

Pentecostés. El Espíritu de la verdad los guiará hasta la verdad completa.

Ya hace tiempo que es posible realizar videollamadas, con las que podemos hablar y vernos con otra persona que puede estar a miles de kilómetros… En este tiempo de pandemia, ha sido un recurso para encontrarnos con alguien en forma no presencial; y hasta más de una abuela pudo “conocer” de esa forma a su nieto recién nacido.
Sin embargo, y hoy más que nunca, todos valoramos el encontrarnos y hablar en persona. Y cuando nos toca despedirnos de alguien que se marcha por un tiempo prolongado, esa separación cuesta. Sabemos que nos seguiremos hablando y viendo, pero ya no estaremos juntos.
El domingo pasado celebramos la ascensión de Jesús. Ese acontecimiento marcó el fin de la presencia visible del Señor. Fue, entonces, una despedida; una despedida sin “hasta la vista”, por lo menos aquí en la tierra.
Por eso, no nos extrañaría que los discípulos hubieran quedado tristes. Sin embargo, el relato del evangelio de Lucas sobre este episodio concluye diciendo que

“Ellos … se volvieron a Jerusalén con gran gozo” (Lucas 24,52)
¿Cómo se explica esa alegría?
En su despedida, Jesús encendió de esperanza sus corazones, al anunciarles que pronto recibirían un don de Dios:
«Miren, yo voy a enviar sobre ustedes la Promesa de mi Padre. Ustedes permanezcan en la Ciudad hasta que sean revestidos de fuerza desde lo alto» (Lc 24,49)
El libro de los Hechos de los Apóstoles es más explícito:
“recibirán la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra” (Hech 1,8)
Este domingo, precisamente, recordamos el día en que los discípulos recibieron esa fuerza del Espíritu Santo: el día de Pentecostés, el día cincuenta después de la Pascua.

Jesús había anunciado la venida del “Paráclito”, la venida del “Espíritu de la verdad”.
Paráclito, que se puede traducir como abogado, designa a aquel a quien la comunidad o el cristiano que están pasando una situación de apuro pueden llamar para que esté junto a ellos, los defienda, asista y consuele. Aunque es espíritu y no se percibe por los sentidos, el Paráclito es eficaz. Él sostuvo (y sigue sosteniendo) a los discípulos cuando sufrieron persecución y estuvieron a punto de caer o cuando los asaltaron graves dudas.
“Él dará testimonio de mí”, dice Jesús. El Espíritu hablará en el corazón de los discípulos para afirmar que, a pesar de las apariencias adversas y de la negación por parte del mundo, Jesús es el Hijo de Dios. Para afirmar que Él es la verdad y que no hay salvación fuera de Él. Y los convencerá, hasta tal punto, que Jesús agrega: «También ustedes darán testimonio». Cuando reciban el Paráclito, no sólo ellos mismos serán afianzados en la verdad, sino que también sostendrán a otros.

Pero, como decíamos, Jesús también habla del Espíritu como “El Espíritu de la verdad”. Así dice Jesús:
«Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, él los guiará hasta la verdad completa»
No se trata de que el Espíritu venga a agregar algo a lo que Jesús ha enseñado. Su misión consiste en hacer que la enseñanza de Jesús sea comprendida hasta hacerse vida en los discípulos.
La verdad que Jesús ha traído no es solo una verdad para ser conocida, comprendida y creída sino, también y muy especialmente, para ser puesta en práctica, puesta en obra. En otro lugar Jesús habla así de la vida en la verdad:

“…el que obra la verdad, va a la luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas según Dios” (Juan 3,21)
Pidamos con fe el Espíritu Santo para ser testigos de Jesús, obrando la verdad, viviendo las enseñanzas de su Evangelio.

En esta semana:


El lunes es 24 de mayo: María Auxiliadora, una advocación que Don Bosco tomó y promovió y, por lo tanto, ha quedado especialmente ligada a la familia salesiana, presente en nuestra diócesis en Las Piedras, con los Padres y las Hermanas. Hay capillas dedicadas a ella en Canelones, Joanicó, Canelón Chico, San Ramón y Pando; un colegio en Canelones y el Instituto Magisterial de las salesianas en Las Piedras llevan su nombre.

Martes 25. En este día se recuerdan varios santos, pero destaco dos: San Beda el Venerable (672-735), monje benedictino. De una homilía suya sobre la vocación del apóstol Mateo, el papa Francisco tomó su lema: “con misericordia lo eligió”. También en este día se recuerda a Santa Magdalena Sofía Barat (1779-1865), fundadora de las hermanas del Sagrado Corazón y patrona de la parroquia de Aires Puros en Montevideo.

Hablamos hace días del llamado del papa Francisco a rezar el rosario durante el mes de mayo. Mayo se termina, pero tenemos una especial oportunidad de unirnos a la oración transmitida desde el Santuario Nuestra Señora de Guadalupe en México. Esto es el Miércoles, 26 de mayo, a las 18:00 horas: Nuestra Señora de Guadalupe, México - Siga la transmisión en directo con este enlace.

El miércoles 26 es el cumpleaños del Obispo auxiliar de Canelones, Mons. Hermes Garín.

El 26 de mayo de 1816, en pleno período artiguista, se inauguró la Biblioteca Nacional, institución que ha tenido su continuidad hasta hoy. La iniciativa surgió del Presbítero Dámaso Antonio Larrañaga, que fue más adelante el primer vicario apostólico del Uruguay. Se inició con un legado del presbítero José Manuel Pérez Castellano, fallecido el año anterior, al que se sumaron libros donados por José Raimundo Guerra, los frailes Franciscanos de Montevideo y por el propio Larrañaga. Artigas apoyó el proyecto desde el comienzo y ya inaugurada la Biblioteca, el 30 de mayo estableció como santo y seña del día para su ejército “Sean los orientales tan ilustrados como valientes”. El 26 de mayo es el Día del Libro en el Uruguay.

Participa en la Asamblea Eclesial


La Iglesia Católica en América Latina y el Caribe está preparando un gran encuentro continental: la Asamblea Eclesial, que ha sido anunciada como un evento “híbrido”, es decir, en el que algunos participarán presencialmente y otros lo harán por medio de una conexión.
Esta Asamblea, que reunirá a fieles laicos y laicas, personas consagradas, diáconos, sacerdotes y obispos, tiene como objetivo profundizar las orientaciones de la quinta conferencia general del Episcopado de América Latina y el Caribe, realizada en Brasil, en el santuario de Nuestra Señora Aparecida, en 2007. En Aparecida tuvo una participación muy entusiasta el cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, hoy papa Francisco, quien impulsa este evento.
En el camino hacia la asamblea, estamos en el “tiempo de escucha”.
Todos estamos invitados a participar, lo que es posible a través de la página web de la asamblea:
https://asambleaeclesial.lat/

Gracias, amigas y amigos por su atención. Cuídense mucho. Que el Señor los bendiga y hasta la próxima semana si Dios quiere.

jueves, 20 de mayo de 2021

Memoria, verdad y justicia, en vísperas de Pentecostés.

20 de mayo: texto preparado para participar en la Celebración ecuménica convocada por Amerindia, OBSUR, Parroquia Universitaria, JPC, Parroquia Santa Gema, Fe en la Resistencia, Iglesia Valdense, Iglesia Luterana, Iglesia Metodista, Iglesia Pentecostal Naciente, Los Dioses están locos, Centro Cristiano Nueva Vida-No Matarás, SERPAJ, Cristianos en Red, MPC, Centro Martin Luter King Uy, entre otros.

Entre los participantes estuvieron el arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla y (virtualmente) Mons. Arturo Fajardo, presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay. 

El texto que leí en la celebración fue más breve, en razón del tiempo asignado para quienes presentábamos un saludo o una reflexión. Este es el texto completo.

+ Heriberto

Memoria, verdad y justicia.

Mirando estas tres palabras que nos convocan un nuevo 20 de mayo, este año en la cercanía de Pentecostés, releo las promesas de Jesús sobre el Espíritu Santo y encuentro nuevas resonancias.
Jesús les dice a sus discípulos “el Espíritu Santo les recordará todo”. Ese “todo” se refiere a las enseñanzas de Jesús, desde luego; pero la fe se vive en la historia y va iluminando los acontecimientos que conserva en nuestros recuerdos. Aquí se trata de guardar, de custodiar la memoria de personas que siguen siendo parte de nuestra vida y que no queremos relegar al olvido.

-    Junto a ustedes, quiero rezar para que, en el esfuerzo común, construyamos una sociedad más justa y fraterna, en la que nunca más tengamos que agregar a la memoria los nombres de otras personas asesinadas o desaparecidas.
Tres veces Jesús nombra al Espíritu como “el Espíritu de la Verdad” (Juan 14,17 / 15,26 / 16,13 que “los guiará hasta la verdad completa (Juan 16,13). Otra vez, se trata de la verdad última, la verdad de Jesucristo como salvador; pero esa Verdad con mayúscula llama a la verdad terrestre, cotidiana, necesaria. La verdad sobre los hechos y la verdad de las intenciones de muchos corazones (cf. Lucas 2,35).
-    Junto a ustedes, quiero rezar para que cada día aparezca con mayor claridad la verdad sobre los acontecimientos dolorosos del pasado, para que esa verdad sea reconocida y para que sean asumidas todas las responsabilidades.
En cuatro pasajes, Jesús da al Espíritu el título de “Paráclito” (Juan 14,16.26 / 15,26 / 16,7). Jesús promete a sus discípulos que el Paráclito los asistirá cuando deban dar testimonio (Juan 15,27). Paráclito puede traducirse como defensor, abogado, aquel al que se recurre precisamente ante la indefensión, en busca de justicia.
-    Junto a ustedes, quiero rezar por todos los seres humanos indefensos, por todos aquellos y aquellas que viven en el miedo, en la inseguridad, en el desamparo; para que el Espíritu Defensor nos ayude a construir una sociedad que defienda y cuide cada vida humana y le haga posible su pleno desarrollo.
Ven, Espíritu Santo. Entra hasta el fondo de nuestras almas y enríquecenos con tu luz: Espíritu que nos recuerdas todo, Espíritu que nos guías hacia la verdad completa, Espíritu defensor, padre amoroso del pobre, Espíritu Consolador. Amén.

jueves, 13 de mayo de 2021

La Ascensión: "El Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios" (Marcos 16,15-20)

 La ascensión:

…el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios.
Así resume el evangelista Marcos lo que celebramos este domingo: la ascensión de Jesús.
De allí vienen las palabras que rezamos en el Credo:
“Subió a los Cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso”
Estar junto al Padre es estar en el amor del Padre. La ascensión de Jesús nos muestra a dónde y a qué hemos sido llamados: a ser recibidos también nosotros, un día, en el amor del Padre.
Es que Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, no se ha desprendido de su humanidad; al contrario. Resucitado, se manifiesta su realidad escondida: el Hijo de Dios es verdadero Dios; pero ahora no queda escondida, sino también manifestada su otra naturaleza, su otra realidad: hombre verdadero. “Hay un hombre en el seno de Dios”, como decía Monseñor Parteli, que fue arzobispo de Montevideo. Hay un hombre en el seno de Dios y ese es Jesús Resucitado. No ha ido allí para quedarse solo, como el único elegido, sino para ser el primero, el que precede, el que abre camino a una existencia nueva, plena y feliz a la que todos estamos llamados.

En la primera lectura que escuchamos este domingo, el libro de los Hechos de los Apóstoles nos cuenta que Jesús ascendió delante de sus discípulos y que éstos “lo vieron elevarse” y “permanecían con la mirada puesta en el cielo, mientras Jesús subía”. Dos hombres vestidos de blanco -dos ángeles- se les aparecieron y les dijeron: 

“Hombres de Galilea ¿por qué siguen mirando al cielo?”.

El cielo es la meta: pero la misión está aquí, en la tierra: 

“Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.”,

les dijo Jesús antes de partir. 

La ascensión humana comienza en todo lo que hace más humana nuestra vida. San Pablo VI enseñó que el verdadero desarrollo de los pueblos es el pasaje de condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida más humanas, superando la miseria y el egoísmo, las estructuras opresoras, la explotación y la injusticia hasta llegar a participar, como hijos e hijas, en la vida de Dios vivo, Padre de toda la humanidad. La ascensión es la fiesta de la superación humana a través de Jesús resucitado, vencedor del pecado y de la muerte.

Jornada de las Comunicaciones Sociales

En el día de la Ascensión la Iglesia celebra también la Jornada Mundial de las Comunicaciones.
Para esta jornada, el papa Francisco nos ofrece un mensaje titulado 

“«Ven y lo verás» (Jn 1,46). Comunicar encontrando a las personas donde están y como son”.
Dice Francisco:
“La invitación a “ir y ver” que acompaña los primeros y emocionantes encuentros de Jesús con los discípulos, es también el método de toda comunicación humana auténtica. Para poder relatar la verdad de la vida que se hace historia es necesario salir de la cómoda presunción del “como es ya sabido” y ponerse en marcha, ir a ver, estar con las personas, escucharlas, recoger las sugestiones de la realidad, que siempre nos sorprenderá en cualquier aspecto.
El “ven y lo verás” es el método más sencillo para conocer una realidad. Es la verificación más honesta de todo anuncio, porque para conocer es necesario encontrar, permitir que aquel que tengo enfrente me hable, dejar que su testimonio me alcance.”
Francisco concluye invitándonos a rezar:
Señor, enséñanos a salir de nosotros mismos,
y a encaminarnos hacia la búsqueda de la verdad.

Enséñanos a ir y ver,
enséñanos a escuchar,
a no cultivar prejuicios,
a no sacar conclusiones apresuradas.

Enséñanos a ir allá donde nadie quiere ir,
a tomarnos el tiempo para entender,
a prestar atención a lo esencial,
a no dejarnos distraer por lo superfluo,
a distinguir la apariencia engañosa de la verdad.

Danos la gracia de reconocer tus moradas en el mundo
y la honestidad de contar lo que hemos visto.

Santos de esta semana:

El 16 de mayo en Argentina y Uruguay se recuerda a San Luis Orione, Don Orione (1872-1940), fundador de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, presente en nuestra diócesis. Es también el día de San Simón Stock (1165-1265), carmelita, superior general en el siglo XIII. Recibió de la Virgen del Carmen el escapulario que muchos llevan con devoción.

El viernes 21 recordamos a San Eugenio de Mazenod (1782-1861) fundador de los Oblatos de María Inmaculada.

El sábado 22, una santa muy querida: Santa Rita de Casia (1381-1457).

Noticias: canonizaciones, ministerio del Catequista, Pentecostés

Y ya que hablamos de santos, a comienzos de este mes se aprobó la canonización del Hermanito Carlos de Foucauld (1858-1916), fundador de una escuela espiritual que ha tenido y tiene muchos seguidores en Uruguay y también de la que será la primera santa uruguaya: la Madre Francisca Rubatto (1844-1904). Uruguaya, no por nacimiento, sino por elección. Aquí quiso que terminara su vida y en nuestra tierra descansan sus restos en espera de la resurrección.

El martes pasado, el papa Francisco hizo público un documento en el que crea el ministerio laical del catequista. Este ministerio podrán recibirlo hombres y mujeres de profunda fe y madurez humana, a través de un Rito de Institución. Esto supone una vocación debidamente discernida, formación y experiencia. Es un reconocimiento importante de la Iglesia universal para este servicio de educación en la fe que mayoritariamente está confiado a mujeres en nuestras parroquias y comunidades.

El sábado próximo, vísperas de Pentecostés, la Pastoral Juvenil de Canelones organiza una vigilia de oración virtual, convocada para las veintiuna y treinta con el lema “El Espíritu nos renueva”. Más información en la página Instagram de Pastoral Juvenil.

Y esto es todo por hoy, amigas y amigos. Por favor, cuídense mucho. Que el Señor los bendiga y hasta la próxima semana si Dios quiere.